Lluvias e inundaciones

Escrito por  Abr 06, 2021

La alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo, dio –según boletín del día 1º de abril– el banderazo a los trabajos de limpieza de canales, cauces, arroyos, ríos y desarenadores, para prevenir incidencias durante la temporada de lluvias y huracanes 2021, que comienza a mediados de mayo.

De llevarse a cabo los trabajos de manera ininterrumpida hasta concluirse, no habrá más que aplaudirle a la primera autoridad del puerto, porque, en otras temporadas, estas labores han comenzado en plenas lluvias y no se llegan a terminar.

Afortunadamente, para las autoridades y la población, en las más recientes temporadas han sido poco abundantes sin causar  mayores problemas.

Si otros años el trabajo se ha hecho en modo tardío, esta vez limpieza y desazolve han empezado 45 días antes de que empiece a llover.

Ahora bien, un punto es que empiezan ya las labores y otro distinto es que las lleven a cabo de manera eficiente y correcta.

Si se limpia bien o mal los canales, puede apreciarse perfectamente desde la cercanía, pero no ocurre así con el drenaje.

Es sabido que algunos alcaldes desazolvan un canal, y el siguiente, no; pero reportan todo como desazolvado. La verdad sale a relucir en los momentos de los aguaceros, cuando muchas de las atarjeas se transforman en fuentes que elevan el agua sucia sobre la superficie.

Si algún funcionario municipal o uno federal hace un recorrido por el río de La Sabana, podrá percatarse sin esfuerzo alguno de que el cauce se encuentra azolvado.

Ni la temporada pasada, ni la antepasada, lo limpiaron.

Piedras, lodo, tierra, arena, árboles y abundante vegetación, se extienden a lo largo y ancho del afluente.

Habrá que recordar que el huracán Pauline en 1997 y el Ingrid en convegencia con la tormenta Manuel en 2013, inundaron aproximadamente 15 colonias asentadas en las cercanías del río.

Es cierto que numerosas viviendas fueron construidas al borde del cauce, pero muchas se sitúan retiradas hasta un kilómetro o más.

Uno de los factores que influyó en el desbordamiento del río fue, precisamente, el hecho de que estaba azolvado.

Es de desearse que la experiencia no se repita. n