El color de la campaña

Escrito por  Mar 24, 2021

segurar desde ahora que las campañas relacionadas con la gubernatura del estado serán suaves, aterciopeladas, sin fricciones de los candidatos, como hasta ahora, sería resbalar fácilmente en el terreno de los falsos augurios.

El ser humano es más emocional que racional, aseguran los neurocientíficos.

Hasta ahora se ha expresado el razonamiento en ambas partes; la cabeza fría, tranquila; los nervios en su sitio, y ausente el estrés que desgasta, perturba y hasta derrumba.

No han aflorado aún las emociones.

Si se tratara de un combate boxístico, podría decirse que los pugilistas ejecutan rounds de sombra y estudian al contendiente.

Si bien hasta ahora, a 20 días de comenzado el periodo de campaña, los candidatos han actuado en modo prudente, cauto y respetuoso, todavía faltan más de 60 días por recorrer antes de llegar a las urnas, y en ese tramo fácilmente pueden desbordarse los ánimos.

Los pronunciamientos de los contendientes más visibles han girado en torno a no caer en acusaciones y ataques al adversario.

Visto así el panorama, se observa un horizonte de armonía, paz, amor y abrazos.

No obstante, pronto se pondrá a prueba la templanza cuando, en abril, se lleve a cabo el primer debate público, y luego en mayo, el segundo, previstos como parte del proceso electoral.

¿Cuál será la temática a desarrollar en la confrontación?

¿Pandemia? ¿Seguridad? ¿Economía? ¿Campo? ¿Turismo? ¿Gobernabilidad?

Temas todos de rigor, de actualidad, ineludibles, que conducirán necesariamente a críticas contra el gobierno federal y el estatal.

Cada uno de los aspirantes buscará ganar puntos y mantenerse o colocarse, según el caso, en las preferencias electorales.

¿Mantendrán vigente su propósito y compromiso inicial de evitar señalamientos que al otro le parezcan infundados y motiven el contragolpe?

Ahora que, mantener el respeto mutuo y la civilidad durante la campaña no sólo depende de los candidatos, ni de las cúpulas partidistas, sino que incluye a los grupos de partidarios y simpatizantes.

Si, en los últimos días de campaña, se llega a manejar la versión de un supuesto empate entre candidatos o uno de ellos asegura ir arriba, ¿prevalecerá la mesura y la serenidad?

Hace días, el PRI-PRD sostenía ubicarse a 10 puntos de Morena y aliados; hoy en día sostiene que ya empató.

Morena rechaza.

Es, pues, una lucha sin tregua, no un paseo por el zócalo. n