La experiencia ajena

Escrito por  Mar 18, 2021

Como una calca, si bien de menores dimensiones, en el primer día de vacunación contra el Covid-19 en Acapulco aparecieron los yerros, descuidos y desaciertos que ya todo México había visto en los eventos correspondientes a otras ciudades del país, en particular la Ciudad de México: adultos mayores haciendo fila desde la madrugada en la penumbra y más tarde otras cuantas horas bajo los rayos del sol, que en este puerto son de una intensidad muy superior, con consecuencias negativas en quienes los padecieron.

Es claro que a ambas partes, las autoridades y los ciudadanos objetivo de la vacunación, les falta aprender de la experiencia ajena. Sobre todo a las primeras, pues ya debieron idear un proceso más ágil y mejor comunicado para llevar a cabo la operación. Para ello tal vez deberían renunciar a la cantidad inexplicable de datos que piden a los ciudadanos, que en realidad no son necesarios para aplicarles el biológico, pues con que demuestren su edad y su vecindad debería ser más que suficiente, así como apoyarse menos en las nuevas tecnologías de la comunicación –que las personas de más de 60 años por lo general no dominan– y más en los medios de difusión masiva tradicionales.

Ya el año pasado, cuando el virus recién había llegado al territorio nacional, se vieron rebasadas por sus efectos en el sistema de salud del país. Pero no debió ser así, pues tuvieron cuando menos tres meses para prepararse para el encontronazo con esta nueva realidad –desde que el mundo se enteró del surgimiento de un nuevo coronavirus en Wuhan, China, muy contagioso y letal–, y no lo hicieron, o cuando menos no lo hicieron en la medida necesaria.

Tampoco se prepararon para desarrollar una vacuna propia, tarea que bien pudieron encargar al Conacyt al comenzar 2020, con fondos etiquetados incluso en el Presupuesto de Egresos de la Federación; si así hubiera sido, México tendría vacunas suficientes para sus pobladores y para ayudar a otros países. Hoy en día el organismo avanza en la formulación de la vacuna mexicana Patria, cuando alrededor del mundo una decena de laboratorios ya ha puesta las suyas en circulación y otra decena se prepara para hacer lo propio. Sólo falta que, cuando el producto mexicano esté listo ya todos en este país hayan sido inoculados. n