Imprimir esta página

No más testigos

Escrito por  Mar 01, 2021

Si el aspirante del PRD a alcalde de Acapulco Víctor Aguirre Alcaide ofreció ser vigilante del funcionamiento de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama) para garantizar el servicio de agua potable a los habitantes del municipio, ha fallado ya el primer pedalazo a su propósito de ser la próxima autoridad del municipio.

Ha de saber el perredista que los acapulqueños ya no quieren a un presidente municipal que se concrete a vigilar, a ser un testigo de la inoperancia de la paramunicipal, un observador que se concreta a ver y dejar pasar.

Precisamente ese ha sido el papel de cuanta primera autoridad ha pasado por el cargo: vigilar, mirar, ser expectador de los apuros que viven día a día los porteños para conseguir el agua necesaria para satisfacer sus más elementales necesidades.

Conocen los problemas que impiden el abasto de agua suficiente en los hogares; saben que las fuentes de captación producen el líquido necesario y argumentan que no llega a las tomas domiciliarias porque la infraestructura es tan antigua –tiene más de 50 años, aducen– que 50 por ciento del líquido se desperdicia en fugas.

Saben que los mismos trabajadores de la empresa boicotean la distribución para sacar provecho personal, pero ni los responsables de la Comisión ni la primera autoridad del puerto han sido capaces de someterlos.

Resguardados en el diagnóstico de que la Capama está quebrada administrativa, técnica y financieramente, tampoco han atinado a cambiar algún tramo de la tubería para que el que venga lleve a cabo otro tanto, y así, entre uno y otro, avancen en la sustitución de lo obsoleto.

Capama requiere un alcalde comprometido, decidido a meterse a fondo al problema, a convertirse en el gestor de la solución, que la saque del hoyo en que se encuentra, no que la hunda más. n