Cocaína en Guerrero

Escrito por  Feb 18, 2021

Si bien el hallazgo de sembradíos de la planta de la coca no es precisamente reciente en el país –pues fue hace seis años que el Ejército hizo el primer descubrimiento documentado–, sí debería generar en las autoridades federales un sentido de apremio, que hasta la fecha no han mostrado, por la despenalización de los cultivos hoy ilegales.

Durante la campaña electoral que llevó al poder al hoy presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no se escatimaron menciones y comentarios relativos a la conveniencia y la intención de despenalizar la marihuana, lo cual hizo parecer la oferta electoral del entonces candidato como la más avanzada en el tema de las drogas, pues ya no hay duda alguna de que la vía del prohibicionismo no lleva al mundo a ningún resultado que no implique muerte, destrucción, corrupción, debilitamiento de las instituciones y del Estado mismo.

La guerra contra las drogas en el mundo está por cumplir un siglo. Ha costado decenas de miles de vidas de policías y de soldados, de delincuentes, de adictos y de inocentes que tuvieron la mala fortuna de quedar atrapados en el fuego cruzado. Y ni en los países en que las medidas represivas son más duras –donde quienes acaban pagando los costos de esta locura son los familiares de los delincuentes, pues suelen quedar desamparados tras el asesinato o encarcelamiento de los acusados– la producción, la venta y el consumo de las drogas ha desaparecido. No se diga en las sociedades donde la justicia es menos estricta.

Ayer el presidente López Obrador reveló que fue descubierto un sembradío de plantas de coca –de la cual se extrae la cocaína– en la sierra de Atoyac, y advirtió a los involucrados que “estamos investigando sobre esto”.

No debería ser novedad, pues hace dos años la policía de Colombia advirtió que en México se produce esa droga a partir de cocaína base que narcotraficantes de ese país envían al nuestro. Más bien, el nuevo descubrimiento muestra que cada vez se afianzan más en esa actividad hoy considerada delictiva.

La realidad es más terca y más persistente que cualquier planteamiento teórico. Así que los legisladores federales tendrán que elegir: dejar un cabo suelto o considerar este cultivo importado como uno más entre los que deben ser incluidos en la iniciativa relacionada con la despenalización de las drogas en México. n