Ambigüedades

Escrito por  Feb 09, 2021

¿Qué diferencia habría entre declarar el turismo como actividad esencial y la actual situación en la que no está catalogada como tal?

Hoy en día, estando en semáforo rojo, la actividad turística no está considerada como esencial; no obstante, las playas no están cerradas al público, como sí lo estuvieron en la primera oleada de la pandemia, en que también fue rojo el semáforo.

¿Es un juego de palabras?

Si realmente sería maravilloso declararla esencial, como consideró hace ocho días el gobierno estatal, advirtiendo que “se tendría que hacer con las medidas correspondientes”, bien estaría precisar cuáles serían los beneficios.

¿En qué consistiría la maravilla si, rojo o naranja el semáforo, las playas están abiertas?

¿Cuáles serían esas “medidas correspondientes” en caso de ser clasificada como actividad esencial?

Por otro lado, ¿a qué se referían al decir que “tenemos que ser más rigurosos con las personas que van a la playa”?

¿En qué consistían las medidas más severas anunciadas?

Hasta ahora, las nuevas medidas que se conocen son los operativos policíacos en 11 playas de Acapulco y cinco de Zihuatanejo, respecto a los que se dijo este martes que han sido positivos.

¿Qué significa ser positivos?

La ambigüedad no encaja en el análisis y el razonamiento.

No se proporciona a la población cifras o datos, que le permitan evaluar.

Simplemente le dicen que son todo un éxito, y se acabó.

Causan tranquilidad, por otro lado, los informes ofrecidos por la Secretaría de Salud este martes.

El titular, Carlos de la Peña Pintos, aseguró que se comienza a observar cierto descenso tanto en la hospitalización como en la cantidad de pacientes críticos.

El funcionario aporta cantidades que permiten comparar las de ayer con las de los días anteriores.

Cuando menos en sus números, la situación mejora.

Habla bien de los transportistas costeños que han puesto en marcha una campaña consistente en advertir a los usuarios que no podrían abordar las unidades motrices si no llevan cubreboca.

Se tardaron, pero finalmente reaccionaron.

A ver cuándo Transportes del estado despierta y exige a operadores de taxis colectivos de Acapulco que no repleten las unidades, como si estuviéramos en semáforo verde.

Es más el ruido publicitario que se hace con las sanitizaciones de unidades que la frecuencia con que se llevan a cabo.

Si en realidad la situación mejora, habrá que reconocer la labor de las autoridades y el comportamiento de la población.

Si ya hallaron la fórmula contra el virus, preciso es no bajar el ritmo y hacer a un lado los actos de simulación que todavía se dejan ver con el ánimo de aparentar que se trabaja más de lo que en realidad se hace. n