No bajar la guardia

Escrito por  Ene 14, 2021

Ayer, primer día de la vacunación en Guerrero contra el Covid-19 –“masiva”, según autoridades federales–, una advertencia constituyó el denominador común en las declaraciones que hicieron a este diario varios funcionarios del sector salud consultados al respecto: el público no debe aún bajar la guardia ante el nuevo coronavirus y relajar las medidas de prevención, pensando que su salvación está a la vuelta de la esquina.

La erradicación del virus no está a la vuelta de la esquina. De hecho, expertos consideran que eso no se logrará este año, sino que se necesitarán tres años para consolidar lo que ellos denominan inmunidad de rebaño ante el microorganismo.

Este martes llegaron a nuestro país 439 mil 725 dosis del biológico. Sumadas a las que habían llegado antes no totalizan siquiera las 500 mil. Pero la población de México supera los 120 millones de personas, según los censos y los cálculos oficiales. Inocular a todos los habitantes podría tomar todo este año y parte del siguiente, si se considera incluso que el ritmo de la inoculación será variable y dependerá de factores diversos.

Proteger a los trabajadores de la salud que están en lo que se ha dado en llamar “la primera línea” de contención de la infección es de logística relativamente fácil, porque su ubicación está bien definida: ellos están en los hospitales que reciben a personas infectadas con el virus.

Pero en cuanto la vacunación salga de los recintos hospitalarios esa situación cambiará y exigirá un esfuerzo sin igual para alcanzar su población objetivo, sobre todo en el caso de los adultos mayores, pues los hay en todos los rincones del territorio nacional, incluidas las rancherías y las sierras. Habrá que, cuando menos, acercarles los puestos de vacunación en consideración a sus condiciones físicas, económicas y de salud.

Y expertos opinan que la inmunidad de rebaño se alcanzará cuando ya hayan sido inmunizados 70 por ciento de los habitantes del país. Si 500 mil vacunas serán aplicadas al cabo de tres semanas, hay que hacer cuentas del tiempo que, a ese ritmo, podría tomar inocular a 120 millones de personas. Y aun hay que contar la segunda dosis para todas ellas. Por todo eso, mejor no bajar la guardia. n