¿Meta inalcanzable?

Escrito por  Ene 06, 2021

La pretensión del gobierno municipal de Acapulco, de recaudar 20 millones de pesos más que lo ordenado por la Ley de Ingresos del municipio para el año pasado, es con toda probabilidad no sólo ambiciosa, sino incluso inalcanzable.

No sería de sorprender que la recaudación que esperaba el ayuntamiento en 2020 haya tenido una caída pronunciada, si se toma en cuenta la contracción de la economía nacional en 2019, primero, y los efectos de la contingencia sanitaria por la pandemia del nuevo coronavirus, después.

Recaudar 20 millones más que lo que debió ingresar el año pasado implica captar todo lo que debió ser recaudado y una quinta parte más. Es verdad que varios expertos en finanzas prevén un crecimiento de la economía nacional en este año que acaba de comenzar, pero la autoridad municipal no debe confundirse: ese crecimiento partirá no del techo que esta debió alcanzar en circunstancias favorables, sino desde debajo de cero. En otras palabras: este año aún no habrá dinero como para que los pobladores se pongan al corriente en el pago de sus impuestos, el predial entre ellos, de manera señalada.

Quizá sea por eso que el Congreso local le autorizó al ayuntamiento de Acapulco una actualización de la base gravable a la par que una disminución de la tasa de cobro, como con la esperanza de que esto anime a los contribuyentes a pagar. Y también tal vez por eso el ayuntamiento organizó el año pasado un sorteo entre los ciudadanos cumplidos en el pago de esta contribución. Sin embargo, parece ser que ese esfuerzo por captar más recursos no está acompañado de un buen sistema de pagos en línea, según la queja de contribuyentes que no han podido hacer su liquidación por Internet y se han visto obligados a acudir a hacer fila en las ventanillas correspondientes.

Así, se da la situación de que una deficiencia del gobierno municipal obliga a los ciudadanos a exponerse al contagio del Covid-19 justo cuando el municipio acaba de regresar al semáforo epidemiológico naranja, luego de estar en amarillo, cuando se espera un repunte de las infecciones tras las oleadas de turistas que vinieron al puerto a pasar sus vacaciones de fin de año.

De este modo, es muy probable que no sólo no se alcance la meta de recaudación, sino también la del control del contagio. n