Dificultades por venir

Escrito por  Ene 04, 2021

Varias de las notas publicadas en esta edición hacen referencia a las dificultades económicas por venir en este año que comienza. Una buena cantidad de ellas se derivarán de los efectos de la paralización de las actividades económicas obligadas por la pandemia de Covid-19, y otra parte será consecuencia de la visión que tiene el gobierno federal respecto de la economía del país.

En el importantísimo rubro turístico, quizá el más importante del estado, las autoridades reportan una caída de 72 por ciento en la derrama económica en lo que ha transcurrido de la temporada turística de fin de año, en comparación con la del fin del año anterior. En otras palabras, los ingresos de los sectores relacionados con el negocio de las vacaciones son de sólo 28 por ciento de los del ciclo anterior.

Otros sectores económicos están en situación similar, lo cual hace prever que su contribución a las finanzas públicas este año se verá menguada de manera significativa. Eso, sumado a los recortes al presupuesto federal, condena a la desaparición de programas gubernamentales locales y deja apenas recursos para los considerados esenciales. Así, por ejemplo, la Secretaría de Cultura tendrá que desaparecer el Concurso y Festival Internacional de Guitarra de Taxco, la Semana Altamiranista, la Agenda 21 de Cultura, Pazaporte a la Paz y el Orden, programas de actividades cívicas, la Semana Académico–Cultural Generales Juan Álvarez Hurtado, Nicolás Bravo Rueda y Vicente Guerrero Saldaña y los Sistemas de Orquestas y Coros Juveniles del estado, que todavía en 2019 fueron presupuestados.

El pronóstico de que la economía nacional crecerá 3.5 en este año –cifra, por cierto, superior a los niveles de crecimiento alcanzados desde hace decenios por nuestro país–, puede inducir a conclusiones equivocadas, pues la base de la que partirá ese crecimiento no es el acumulado al final del sexenio anterior –que cada año creció entre 2 y 2.5 por ciento–, sino el nivel en que quedó la economía al finalizar el primer año del nuevo gobierno, y que estuvo por debajo de cero.

Así que el 2021 no será precisamente la contraparte del 2020, sino apenas el comienzo de la reconstrucción, que puede tardar varios años, si es que el plan de vacunación contra el Covid-19 no sufre contratiempos graves. n