Predial: rigor y complacencia

Escrito por  Nov 17, 2020

El Colegio de Valuadores Posgraduados de Guerrero le puso el cascabel al gato.

Las modificaciones a la tabla de valores catastrales sí representarían –si las aprueba el Congreso local– un aumento al cobro del impuesto predial el próximo año, aunque el gobierno municipal aseguró lo contrario, advirtió Laura Emelia Alarcón Chavelas, su presidenta.

Cuando se aprobó el proyecto de la Ley de Ingresos 2021 del municipio de Acapulco, la presidencia municipal, al igual que algunos regidores aliados, se esforzaron en convencer de que la modificación no implicaba ningún incremento al predial.

Y argumentaban: en 2021 los causantes pagarán lo mismo que en 2020.

Comentó la dirigente que los valuadores se reunieron con la diputada de la Comisión de Hacienda del Congreso local Dimna Salgado Apátiga, y que hicieron un análisis de las tablas de valores de terreno y construcción, que sirven para determinar la base gravable sobre la que se pagará el impuesto predial en 2021, y detectaron aumentos de hasta mil por ciento.

Algo más: también se observó que los aumentos son inconsistentes, lo que revela la falta de aplicación de una metodología valuatoria que justifique el aumento de las tablas de valores catastrales de terreno y construcción.

¿Qué se propone el cuerpo edilicio con esta medida?

Elevar, obviamente, los ingresos al ayuntamiento.

El síndico municipal, Javier Solorio Almazán, ha admitido que hay muchos contribuyentes que no pagan el impuesto predial.

Ejemplificó que el año pasado, de 350 mil contribuyentes del impuesto predial, hay unos 110 mil que tienen adeudos.

Hizo ver que quienes más deben no son las personas de las colonias, sino propietarios de la franja costera, de zonas donde los bienes tienen mayor plusvalía: “solamente del tramo que comprende de la Base Naval al fraccionamiento Pichilingue hay alrededor de 2 mil 100 contribuyentes que no pagaron el predial en el último año o nunca lo han pagado, generando pérdidas de entre 90 y 100 millones de pesos al año para el ayuntamiento”, ilustró.

Luego entonces, ¿por qué no les cobran a estos acaudalados personajes para aumentar los ingresos? ¿Qué negocios tienen funcionarios municipales con los deudores? ¿No tiene responsabilidad en ello el cuerpo edilicio? No es su función vigilar que se cobre a quien debe?

Al igual que con la política que siguen en Capama, optan por poner contra las cuerdas a los contribuyentes cautivos en vez de aplicar la ley a los renuentes.

¿Quién les dice algo?

¿Dónde están los diputados locales?