Conservadores en el Congreso

Escrito por  Nov 05, 2020

Una muestra prístina de la interiorización del machismo que permea en la sociedad bien podría ser la declaración que hizo este miércoles el presidente municipal de Igualapa, Apolonio Álvarez Montes, para refutar señalamientos relacionados con un terreno propiedad del ayuntamiento.

El edil convocó a una conferencia de prensa para dar su versión de los hechos y, al arremeter contra su predecesor en el cargo Omar González Álvarez, perredista, dijo: “he dejado que corran los chismes, porque esto no es otra cosa más que chismorrería, argüendería”, y agregó: “no es de hombres, pues; es de mujeres. Yo no haría eso en contra de nadie, porque soy un hombre cabal y me abstengo y porque soy un caballero”.

Una joya de declaración, que de seguro no pasará inadvertida para las feministas que por estos días luchan por incluir la perspectiva de género en todas las leyes y en todas las acciones de la administración pública.

Pero mientras el alcalde igualapeño recetaba sus joyas verbales a los reporteros que acudieron a cubrir su conferencia de prensa, colectivos feministas se movilizaban en otros espacios para reclamar sus derechos, que están en riesgo de ser negados otra vez, ahora por decisión de conservadores diputados locales, integrantes de la Comisión de Justicia del Congreso, que proponen reformas y adiciones al Código Penal del estado, que dificultarían aun más el de por sí azaroso camino por el que deben transitar las víctimas de violación sexual en Guerrero.

Puede entenderse que la diputada del PAN, Guadalupe González Suástegui, haya impulsado la mencionada reforma, pues, como todo mundo sabe, el blanquiazul es en México el partido conservador por excelencia, y es pública y conocida su oposición a la interrupción legal del embarazo y su simpatía por combatir con métodos punitivos toda pretensión en ese sentido.

Podría comprenderse –haciendo un ejercicio de gimnasia ideológica– que el diputado del PRI Omar Jalil Flores Majul se oponga a liberar a las mujeres violadas de la pesada carga y de la estigmatización que implica presentarse ante el Ministerio Público a denunciar la agresión, a ser interrogada y luego examinada, pues todo mundo sabe las afinidades que en los hechos existen entre los dos partidos políticos mencionados.

Pero ya cuesta más trabajo aceptar que el diputado de Morena, en este caso Ossiel Pacheco Salas, haya estado de acuerdo en suscribir la iniciativa que no sólo las obliga a presentarse ante el MP, sino, si son menores de edad –como son, en efecto, en muchos casos–, hacerse acompañar de sus padres y de representantes del DIF y de la Secretaría de la Mujer. Porque el partido en el gobierno federal ha repetido hasta la saciedad sus señalamientos contra los conservadores. n