Rompiendo esquemas

Escrito por  Jun 26, 2020

No deja de sorprender el hecho de que el gobierno de la Ciudad de México, que encabeza Claudia Sheinbaum, haya roto el esquema de combate al Covid-19 establecido por la Federación.

Extraño sería que fuera un gobernador de la oposición el que se apartara de los procedimientos del gobierno federal, pero se trata de una gobernante afiliada a Morena, el mismo partido en que milita el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Mientras la Federación ha subestimado la aplicación de pruebas como una medida de detección temprana del virus, calificándolas de inútiles y caras, Sheinbaum las ha privilegiado.

El director general de Gobierno Digital de la Agencia Digital de Innovación Pública, Eduardo Clark, dio a conocer que la semana pasada el gobierno de la Ciudad de México aplicó cerca de 10 mil 342 pruebas.

Dijo que en total se han aplicado cerca de 100 mil exámenes; más de un tercio, casi 40 por ciento, se han hecho en las últimas tres semanas.

Esto –refiere Clark– refleja un incremento de rastreo de contacto y un énfasis fuerte en romper la cadena de contactos.

No es todo. Anunció que para inicios de julio aplicarán hasta 2 mil 700 pruebas diarias en la capital. Incrementarán la cifra en casi 500 por ciento.

En entrevista con el periódico francés Le Monde, Sheinbaum aseguró que su gobierno logró ya aplanar la curva de contagios.

Guerrero, por su parte, había concentrado hasta este jueves el combate al virus en el uso del cubrebocas, que ha declarado obligatorio, la sana distancia, la sanitización y el confinamiento, sin reducir el problema, a unos cuantos días de que llegue la fecha tan anhelada por los sectores productivos para reanudar las actividades.

Ayer, sin embargo, inesperadamente, el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, anunció que a partir de este día el gobierno estatal hará pruebas en 16 puntos de Acapulco, por ser el sitio donde más contagios se registran.

Toda una novedad.

Desde el principio de la pandemia, el gobierno de Guerrero se había alineado con el federal en el combate al Covid y, al igual que la Secretaría de Salud federal, no tomaba en serio la aplicación de pruebas más que en casos excepcionales.

Los resultados se han resumido en un crecimiento exponencial cotidiano de contagios, que han llegado a casi todos los municipios de la entidad.

La aplicación de pruebas envía el mensaje de que la administración estatal podría estar dando un giro a la estrategia contra el virus.

Y si cambia el método también pueden cambiar los resultados.

Nada más lógico que, si no hay vacuna contra el microorganismo, lo más elemental para impedir su propagación es detectarlo temprano, no sólo atendiendo a quienes presentan síntomas, sino rastreando a las personas que han tenido contacto en los últimos días con el contagiado.

Nuevos vientos corren por Guerrero. n