Persiste la oscuridad

Escrito por  Jun 09, 2020

Lejos de desacelerarse la pandemia, adquiere más velocidad.

Por tanto, cae en lo axiomático la declaración del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, en el sentido de que ésta es la etapa de máximo riesgo.

Eso puede generar la expectativa de que la que viene será mejor, siendo que no es así necesariamente, pues eso depende de varios factores, entre ellos la sana distancia, guardarse en casa y uso de cubrebocas.

Entretanto, Lopez-Gatell anunció que desde ayer lunes ocho hasta el domingo 14, el país se mantendrá en color rojo, el nivel más alto de riesgo en el semáforo federal.

El futuro no se antoja nada esperanzador.

El 27 de mayo, López-Gatelle expuso que la primera ola de la pandemia llegará a su fin en octubre; este domingo indicó que la segunda oleada podría presentarse entre octubre de este año o en abril del próximo, lo que equivale a deducir que no bien habría terminado el primer zarpazo cuando ya estaríamos resintiendo los efectos del segundo.

Si bien la ola de contagios, hospitalizaciones y defunciones van al alza, la esfera gubernamental le apuesta a la disuasión para frenarlos.

Al respecto, el gobernador Héctor Astudillo Flores declaró que no va a asumir medidas más drásticas para reducir la movilidad de las personas, sino que insistirá en su llamado a la población para que colabore.

En cierta forma, el gobierno está dejando en manos de la población la tarea de reducir la pandemia, pues si es cierto que se ha esforzado en mejorar en todo momento la atención en los hospitales, también es cierto que ha recurrido al convencimiento para que la población aplique las medidas de seguridad.

Resultaría difícil imponer el orden en mercados públicos y en la calle, por ejemplo, mas hay sectores con los que se puede trabajar  más, como es el caso del transporte público, pero no se hace.

El jueves 28 de mayo, el ayuntamiento anunció la instalación de filtros sanitarios en el transporte público y liviano –ubicado por el gobernador como una de las fuentes más graves de contagios-, con la inclusión de sana distancia, aplicación de gel bacteria para operadores y pasajeros, uso de cubrebocas y termómetros infrarrojos para tomar la temperatura.

Once días han transcurrido desde entonces sin que se cumpla.

Así, con la pista libre de obstáculos, el virus galopa como caballo desbocado. n