La salud constituyó ayer uno de los temas torales en torno a la cual giró la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Guerrero.

A su llegada al aeropuerto Internacional de Ixtapa Zihuatanejo, fue recibido por un grupo de estudiantes y ciudadanos que acudieron a dejarle solicitudes para mejoras en ese rubro.

Después, por tierra, se trasladó al municipio de La Unión, donde visitó el hospital rural IMSS-Bienestar. Ahí se llevó a cabo el evento Diálogo, atención médica y medicamentos gratuitos.

El Presidente aseguró que se va mejorar todo el sistema, además de incrementarse los recursos en 40 mil millones de pesos.

Bien está, desde luego, que se mejoren instalaciones hospitalarias, se refuerce el personal médico, se modernice el equipo y se surtan los medicamentos suficientes y necesarios.

Todo eso, no obstante, representa atender las consecuencias del problema de la salud, cuando de igual forma debería atenderse las causas. Incrementar la red hospitalaria y equiparla con los instrumentos más modernos, no es la solución, debido a que el origen de las enfermedades permanece intacto.

Parecería que no interesa ni conviene a las autoridades combatir las causas y que mejor negocio es el que representa las construcciones, compras y equipamientos.

De no ser así, no se explicaría porque el gobierno no concentra su atención en crear entre la población una cultura de buena alimentación, prácticas de ejercicio, descanso necesario y un cambio de actitud mental, que sería la clave, por ejempo, para reducir las cifras de enfermos de diabetes, alta presión arterial y obesidad, entre otras, que saturan los hospitales.

Es incongruente que en un hospital se instalen máquinas expendedoras de refrescos embotellados y frituras generadores de obesidad, diabetes y cáncer, en vez de que concesionaran un espacio para venta de frutas, verduras y semillas.

La gente está dormida y de ello se aprovechan los gobernantes. Si bien la población sabe que todos esos productos son nocivos para su salud, no están consciente de su alcance así esté sufriendo ya las consecuencias.

Pero el negocio no estriba en orientar y crear la cultura de alimentarse sanamente, sino en destinar grandes presupuestos para sobrellevar a los enfermos a efecto de que sobrevivan y sigan consumiendo lo que sí es negocio.

Buena obra sería que el gobierno de la 4ta Transformación, empezara a acabar con los filones de oro de unos cuantos y enseñara a sus gobernados a convertir sus malos hábitos en otros que les proporcionen una vida sana y feliz. n

Toque de queda

Nov 22, 2019

Es muy natural el rechazo gubernamental a la declaración de toque de queda en Apaxtla de Castrejón, como muy natural es que, al no sentirse protegida por sus autoridades, la población opte por buscar la forma de ponerse a salvo de la delincuencia.

En Acapulco, las expresiones de hartazgo contra la inseguridad se manifiestan de otra manera: ayer, por ejemplo, cientos de transportistas salieron a la calle para exigir a las autoridades que pongan un alto a los asesinatos de sus compañeros, los secuestros y las extorsiones.

En Taxco, por mencionar otro caso, el presidente municipal Marcos Efrén Parra Gómez demandó a la Fiscalía General del Estado (FGE) agilizar las carpetas de investigación contra los autores de los recientes homicidios perpetrados en ese municipio.

Violencia, inseguridad e impunidad, transitan de la mano en la entidad, donde los funcionarios se pavonean difundiendo informes sobre reducción de homicidios dolosos, sin ocuparse nunca de las extorsiones, secuestros y cobros de piso, como si no existieran para ellos.

El caso Apaxtla, donde entre las 23:30 y las 4 horas del día siguiente ningún habitante puede andar en la calle, exhibe cómo la autoridad legalmente constituida es rebasada por un grupo de personas, que si bien aseguran proteger a la población al impedir que entren miembros del crimen organizado, se desconoce a ciencia cierta si no defienden otros intereses.

Llama la atención Apaxtla por ser un caso reciente y hasta cierto punto novedoso, pero numerosos son los municipios en que la población, para bien o para mal, están a merced de las llamadas autodefensas, que incluso impiden el ingreso de las fuerzas de seguridad legales.

El imperio instaurado por la Upoeg y el Frente de Policías Comunitarias, es obvio ejemplo de ello.

Ambas organizaciones son intocables; lo mismo toman por asalto comunidades que se enfrentan entre ellas mismas con saldo de muertos, heridos y desaparecidos, hechos jamás investigados por fiscal alguno.

Autodefensas, como la de Apaxtla, la Upoeg y el Frente por un lado y el crimen organizado por otro, tienen en jaque al gobierno, razón por la que, protestas como la de los transportistas y la exigencia del alcalde de Taxco, no pasan de ser un grito en el desierto, puesto que la autoridad ni los ve ni los oye, porque está noqueado fuera de combate, tan sólo pataleando como para dar señal de que todavía respira. n

Legítima defensa

Nov 22, 2019

Ha causado polémica aprobar la inclusión en el Código Penal de que la legítima defensa es una causa de justificación ante un acto de agresión que pone en peligro la vida y los bienes del sujeto pasivo, no considerándose a esta acción como un homicidio de tipo punible, sino en defensa propia.

El diputado promovente, Omar Jalil Flores Majul, manifestó que la legítima defensa es una causa de justificación ante un acto de agresión que pone en peligro la vida y los bienes del sujeto pasivo.

A las autoridades que fruncen el ceño y se refieren al tema como “muy radical” o expresiones parecidas de rechazo, habría que recordarles que, si cumplieran con su trabajo, no habría necesidad de hacer o reformar leyes en este sentido.

En este caso específico, vale apuntar que si bien los delincuentes se introducen a las casas a robar poniendo en peligro la seguridad de sus moradores, es porque la autoridad falla en la prevención del delito y la impartición de justicia, convirtiendo la impunidad en una invitación a delinquir.

El legislador cumple su labor interpretando las necesidades de la población; hace pues su chamba para subsanar deficiencia de quienes incumplen la suya.

Está por otro lado, la voz clerical que reza que la legítima defensa es una ley persuasiva, no para matar.

¿Estarán diciendo los sacerdotes que la sola inclusión en el Código servirá para que los delincuentes se persuadan de que deben portarse bien?

¿O querrán decir, tal vez, que estando frente al delincuente el responsable de la familia sólo deberá mostrarle el arma para que se persuada de que debe salir en estampida? ¿Y si no funciona la persuasión?

Otra: ¿Se está hablando de que los moradores de la vivienda se deben convertir en profesionales en manejo de armas para no caer en pánico y disparar el arma sin pensarlo o sin que todavía el delincuente no haya cometido ningún daño?

Cada quien interpreta el tema a su manera, así como el abogado del atracador herido o muerto podría hacerlo para perjudicar a quienes, en un acto que creyeron de defensa porque se vieron amenazados, dispararon causando daño al intruso.

Habrá que considerar que cualquier ciudadano podrá tener un arma en su casa para su defensa, la de su familia y la de su patrimonio, pero en la mayoría de los casos sucederá que no tiene la experiencia, el conocimiento, la destreza ni la sangre fría, para manejar la situación.

Lo más deseable sería que nunca se presente un escenario de esta naturaleza porque, independientemente de las repercusiones legales que pueda tener, indudablemente podría desquiciar emocionalmente de por vida a la familia que viva la experiencia.

En consecuencia, lo más conveniente es que las autoridades correspondientes cumplan su responsabilidad y se pongan a trabajar ya en garantizar el respeto y la seguridad a la población, pues cualquier desaguisado que pudiera presentarse en un hogar no sería más que resultado de sus incumplimientos. n

Una tras otra

Nov 22, 2019

Guerrero no sale de una tragedia cuando comienza otra.

No se ha terminado la reconstrucción originada por el sismo del 19 de septiembre de 2017, y ya enfrenta las consecuencias de la tormenta tropical Narda, que motivó la declaratoria de emergencia para 23 municipios y la de desastre para 40.

¿Cuál es la diferencia entre una declaratoria de emergencia y una declaratoria de desastre?

Según el Sistema Nacional de Protección Civil, dependiente de la Secretaría de Gobernación, la declaratoria de emergencia está dirigida a la atención de la vida y la salud de la población, en tanto la declaratoria de desastre tiene por objeto proporcionar recursos para la reconstrucción de los daños sufridos en las viviendas y la infraestructura pública.

Ambas declaratorias constituyen un requisito obligatorio para que los gobiernos tengan acceso a recursos del Fonden (Fondo de Desastres Naturales) para atender las necesidades derivadas de las catástrofes.

Respecto a la reconstrucción relacionada con el sismo de 2017, el subsecretario de Ordenamiento Territorial y Urbano federal de la Sedatu, David Ricardo Cervantes Peredo, declaró que se lleva hasta ahora 84 por ciento de reconstrucción.

Dijo que más de mil millones de pesos están listos para continuar la tarea y que quedarán pendientes al menos algunas viviendas; habló de que todavía se revisarán algunas escuelas y, si sufrieron daño, en automático pasarían al programa.

Es decir que no hay para cuándo; la actual administración culpa a la anterior, la de Enrique Peña Nieto, de no haber hecho su trabajo; habrá que ver ahora qué pasa, pero, por el momento, no hay plazo para terminar.

Mientras tanto, una nueva catástrofe arrastra a buena parte de los guerrerenses: los efectos de Narda.

De entrada, habrá que reconocer la prontitud con que el gobernador Héctor Astudillo firmó la declaratoria de emergencia, avalada ahora por la Secretaría de Gobernación; muy atento estuvo el mandatario al curso que seguía el temporal, lo mismo que la alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo.

La coordinación entre ambos, a pesar de militar a diferentes partidos políticos, surgió de inmediato, para escozor de quienes acusan a la presidenta de ser priísta, sin entender que, si bien fue Morena el partido que la llevó al poder, gobierna para todos los acapulqueños, no sólo para los morenistas.

Sano sería que, en adelante, así estén fuera de los reflectores, permanezcan igual de atentos para que lleguen los recursos para la reconstrucción, a efecto de que no se traben en la maraña burocrática. n

Vida o muerte

Nov 22, 2019

De seguro, si se pregunta a los presidentes municipales la causa por la que los cabildos que los acompañan no redactaron en seis meses reglamento alguno para aplicar la Ley de Aprovechamiento y Gestión Integral de los Residuos del estado, que hoy cobra vigencia, todos tendrán argumentos razonables y creíbles: uno podrá referirse a la situación de desastre en que recibieron los ayuntamientos, que los ha obligado a trabajar horas extras y  a concentrar su atención en impedir que se les hunda el barco; otro puede ser la drástica reducción de apoyo financiero del nuevo gobierno federal y, por ende, del gobierno estatal –obligado a extremar la administración de los recursos a su disposición–; la delincuencia sería un tercer argumento de peso, pues es un elemento capaz de paralizar las actividades lícitas, económicas o no, como lo han demostrado la extorsión y el secuestro, por mencionar sólo dos expresiones del crimen.

Pero ningún argumento, por razonable que sea, debería ser pretexto para no cumplir la disposición oficial. Y no tanto porque se trata de una ley como porque en este caso se refiere a un asunto de vida o muerte: la proliferación de plásticos en el planeta –y en la parte que Guerrero ocupa en él–, que van a dar a vertederos, a ríos, lagunas y mares, donde contaminan y matan a miles de ejemplares de muchas especies a diario durante mucho tiempo. n

 

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