El material del investigador Jürgen Klaric, traído por la asociación SER para ser exhibido el sábado 28, plantea la necesidad de renovar esquemas


Integrantes de la asociación civil Servicios Empresariales Responsables (SER) promueven la difusión del documental Un crimen llamado educación, del docente, escritor e investigador Jürgen Klaric, cuyo objetivo es evidenciar el supuesto fracaso de la educación pública en América Latina y México, así como plantear la necesidad de transformar esquemas.

El documental será proyectado el sábado 28 de octubre a las 8:30 de la mañana en Cinépolis, Galerías Acapulco, antes Gran Plaza, con un costo de recuperación de 50 pesos.

En conferencia de prensa, los promotores de este proyecto propusieron renovar el sistema educativo, al señalar que al menos tres generaciones han egresado de universidades de México, pero los jóvenes no saben desenvolverse en la realidad.

Uno de los expositores, Germán Carrillo, expresó que “el mundo globalizado permite nuevas formas de capacitación, gracias al Internet”.

Lamentó que en México, al menos seis de cada 10 jóvenes egresados no tienen empleo, por lo que es necesario generar espacios y oportunidades para que desarrollen su potencial y capacidades.

Otro de los promotores de la agrupación SER, Manuel Rodríguez, reflexionó que “otro de los factores en la actualidad es que los jóvenes tienen muchos conocimientos, pero poca capacidad de ser, hacer y pensar, y el estado de Guerrero requiere de una juventud capaz de prensar, de ver más allá del texto”.

Cuando empezó a operar la reforma educativa, la Coordinadora de Trabajadores de la Educación, lo mismo nacional que estatal, se desgarró la vestiduras blandiendo como arma de oposición que la educación tendía a privatizarse con el cambio y manejaba como elemento de muestra el cobro por las inscripciones.

La oposición fue férrea, cerrada, inflexible, hasta que las secretarías de Gobernación y Educación llamaron al diálogo a los defensores; líderes y funcionarios platicaron, negociaron, llegaron a acuerdos que en ningún momento se dieron a conocer; el caso es que los protestantes radicales, recalcitrantes, intransigentes, se apaciguaron y no volvieron a abrir la boca, sospechosamente.

Llegaron las inscripciones; los directores escolares volvieron a imponer su ley y no inscribieron a alumno alguno sin previo pago de la cuota impuesta; no obstante, los profesores que alegaban que con esta acción se conducía a la privatización, nada dijeron, lo cual los convirtió en cómplices.

Por su parte, la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), por medio de su contralor interno, Ramón Apreza Patrón, volvió a repartir la circular número CISEG/2017/002 mediante la cual exhorta –ni siquiera ordena, tampoco exige– a no cobrar por inscripción, cuando ya todas las inscripciones se llevaron a cabo y los inscritos incluso comienzan hoy el ciclo escolar, sobre lo cual la Ceteg, a pesar de las quejas de los padres de familia, a quienes se atribuye la autorización de las cuotas, ni siquiera ha emitido postura alguna, aunque, en su lucha, demandó y obtuvo el respaldo de los padres pretextando que la reforma educativa privatizaría la educación mediante esos cobros.

Archivo

« Septiembre 2018 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30