La Jornada Guerrero - Jueves, 09 Julio 2020

Pide el IEPC no utilizarlos con fines electorales


Taxco, 9 de julio. El Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEPC) exhortó a los servidores públicos y funcionarios de los ayuntamientos y del gobierno estatal, a no utilizar los recursos públicos para la lucha contra el Covid-19 con fines de promoción de su imagen personalizada en busca de algún cargo o puesto de elección popular.

El exhorto fue hecho por el consejero presidente del instituto en Guerrero, Nazarín Vargas Armenta, quien demandó a los servidores públicos y funcionarios de los tres niveles de gobierno, de los órganos constitucionales autónomos y en general de cualquier ente de gobierno, a que “observen en todo momento esta prohibición, consistente en evitar utilizar los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, para influir en la equidad de la competencia entre partidos políticos”.

Pidió a los funcionarios públicos ajustarse a la obligación “irrestricta de que la propaganda, bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tal, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órdenes de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social”

Lo anterior, dijo, aun y cuando “tuvieran como finalidad apoyar a la población guerrerense durante la actual contingencia sanitaria, puesto que dichos actos podrían configurarse como una vulneración a las directrices constitucionales que regulan la propaganda gubernamental, o, en su caso, constituir promoción personalizada de las y los servidores públicos, lo cual está expresamente prohibido”.

Vargas Armenta señaló que en Guerrero ha generado múltiples efectos “adversos tanto en la salud como en la economía, aunado a ello, también es del dominio público que tanto el gobierno federal y estatal, así como los gobiernos municipales y diversos servidores públicos de los tres órdenes de gobierno, han implementado, en el estricto ámbito de sus funciones y de su responsabilidad, diversos programas sociales y acciones de gobierno para combatir dichos efectos adversos en distintos sectores de la población, que genuinamente requieren de la ayuda gubernamental para satisfacer sus necesidades más básicas como son, de forma enunciativa mas no limitativa, su alimentación y el acceso a servicios de salud  que cuenten con los insumos mínimos necesarios para brindarles atención médica”.

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Aclara que esta decisión no tiene que ver con el proceso electoral que se avecina

Ha sido eficaz como presidente de la Comisión de Defensa Nacional, dice el presidente de la Jucopo

Se requiere de sus capacidades para luchar por la Cuarta Transformación; yo insistí, dice


Ciudad de México, 9 de julio. El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado de la República, Ricardo Monreal Ávila, informó que él solicitó la reincorporación de Félix Salgado Macedonio porque lo necesitan para dar la batalla en la Cámara Alta; aclaró que esta decisión no tiene que ver con el proceso electoral de 2021.

A través de un video-mensaje, indicó que él solicitó la reincorporación de Salgado Macedonio.

Recordó que el pasado 15 de mayo, el guerrerense solicitó licencia para separarse de sus funciones como senador.

Sin embargo, indicó que él mismo le pidió su reincorporación porque lo necesitan para fortalecer el debate en la Cámara alta.

“Félix Salgado había pedido licencia, pero yo le pedí que se regresara porque como presidente de la Comisión de Defensa Nacional ha sido muy eficaz y ha sido un interlocutor muy respetable con las fuerzas armadas”, expuso el coordinador de la bancada de Morena.

Además, dijo que se requiere de las capacidades del morenista para luchar desde el Senado por la Cuarta Transformación.

“Le pedí que regresara porque necesitamos su talento, su juicio, su sensibilidad social como dirigente político, yo fui el que insistió”, apuntó Monreal Ávila.

Aclaró que esta determinación no tiene qué ver con el proceso electoral de 2021, cuando se elegirá al próximo gobernador.

Precisó que si Salgado Macedonio aspira a postularse como candidato, estará en posibilidades y dentro de los tiempos legales para hacerlo.

“Si quiere participar en el proceso, le queda tiempo, va a estar 90 días antes como dice la Constitución local (...), por lo que estos meses tiene que ayudarnos en el Senado de la República, lo necesitamos, es muy talentoso”, expuso.

El presidente de la Jucopo aseveró que Salgado Macedonio “es polémico”, pero también “es un defensor muy audaz, un defensor recio, un defensor intransigente por el movimiento” de transformación nacional.

“Félix, gracias por haber aceptado regresar a tu escaño en el Senado de la República, tus compañeros te lo agradecemos y continuamos caminando y trabajando con este proceso de cambio profundo que tiene el país”, reiteró Monreal Ávila.

Después mandó un mensaje a todos los guerrerenses: “Tienen un muy buen senador que los representa con dignidad y decoro”.

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Viernes, 10 Julio 2020 02:43

Derechos humanos y globalización

A pesar del impulso inicial que sugería la protección de los derechos humanos, hubo que esperar casi nueve años para que la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH) entrara en vigor, para lo cual se pidió la ratificación de 11 Estados miembros de la OEA, y a la fecha, 25 integrantes de ese organismo han ratificado el documento. Entre los Estados que aún no han ratificado la CADH destaca Canadá, que se incorporó a la OEA en 1989. Estados Unidos, desempeñando una acción diplomática fundamental para convencer a algunos países del centro y sur de América, permitió su entrada en vigor en el ámbito internacional.

La primera parte de la Convención establece la obligación de los Estados participantes de respetar y garantizar a todas las personas sujetas a su jurisdicción el libre y pleno ejercicio de los derechos y las libertades reconocidos en ésta, sin discriminación alguna, y de adoptar toda medida legislativa o de otro carácter necesario para hacerlos efectivos en sus respectivos ordenamientos internos, para lo cual debe definir en cada uno de sus artículos los derechos y libertades tuteladas.

La segunda parte de la CADH reglamenta los medios de la protección. La tercera parte contiene algunas disposiciones generales y provisionales sobre la designación de los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Se añadió el Protocolo de San Salvador al contenido de la CADH, sobre los derechos económicos, sociales y culturales. También se añadió el Protocolo relativo a la Abolición de la Pena de Muerte, adoptado en Asunción, Paraguay, en virtud del cual los Estados miembros “no aplicarán en su territorio la pena de muerte”, conforme al derecho internacional por delitos sumamente graves de carácter militar.

El Sistema Interamericano de Derechos Humanos complementa una serie de instrumentos adicionales de contenido específico, como la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas y la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad, las cuales amplían las obligaciones establecidas en aquella y las competencias de la Comisión y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos respecto del examen de las peticiones individuales.

La Convención Americana está dotada de un sistema de control propio del cumplimiento y observación de las obligaciones que establece.

Este sistema se apoya en el derecho de cualquier persona, grupo de personas o entidad no gubernamental reconocida para presentar quejas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por la violación de los derechos humanos sancionados por la CADH por alguno de los Estados miembros, a lo cual se añade la facultad, al Estado interesado y a la propia Comisión, de someter sucesivamente el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos cumplidas ciertas condiciones.

La Corte también puede adoptar medidas provisionales para evitar un perjuicio irreparable a las personas, en las disputas que examina o en los juicios aún pendientes ante la Comisión, a petición de ésta.

Respecto de las funciones consultivas, los Estados miembros de la OEA y los órganos de ésta, en los límites de sus respectivas atribuciones, pueden pedir a la Corte que formule una opinión acerca de la interpretación de la convención “o de otros tratados concernientes a la protección de los derechos humanos en los Estados americanos”.

Respecto de las funciones contenciosas, sólo la Comisión o los Estados interesados tienen derecho de recurrir a la Corte, pero no los particulares, que aún carecen del derecho de acceso directo a la Corte (llamado ius standi).

Si bien antes los particulares no podían desempeñar función alguna en los procedimientos ante este órgano, una serie de enmiendas al reglamento en los últimos años les han atribuido una capacidad autónoma y cada vez más amplia de participación directa en los juicios (denominada locus standi), preludio de una futura reforma de la CADH, que todavía está en debate.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos es un órgano de la CADH, a diferencia de la Comisión Interamericana, que es un organismo de la OEA. n

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Viernes, 10 Julio 2020 02:41

Resistencia al cambio

El Covid-19 vino a cambiarnos la vida. Sacó a todos de su zona de confort. La vida más o menos apasible a la que se había llegado luego de que la delincuencia redujo su actividad se fue al precipicio en marzo pasado con la llegada del virus.

Mientras no haya una vacuna o un medicamento efectivo estará entre nosotros: vendrá y se irá; vendrá y se irá, como las olas del mar, dicen.

Los efectos no son para menos; frenar su expansión requiere un cambio de estilo de vida, la modificación de hábitos, la reprogramación de esquemas mentales: la inserción de una nueva cultura en la sociedad.

Nada más difícil de llevar a cabo, porque, si algo cuesta, es cambiar. Y si cuando se quiere hacer cuesta mucho, cuando no se quiere resulta imposible.

Lo único seguro en la vida, dicen los motivadores emocionales, es que todo cambia.

Lo que empieza termina.

Así de concluyente.

Pues terminó una etapa de la existencia y comienza otra.

Y ese final y principio incluyen en la vida cotidiana, como regla inalterable, la sana distancia, el uso de cubrebocas, la aplicación del gel con alcohol y evitar las aglomeraciones, entre las más elementales, que, al igual que el Covid, llegaron para quedarse, quién sabe por cuánto tiempo.

¿Cómo hacer entender a la gente que lo más conveniente es usar el cubrebocas si nunca en su vida ha sido parte de su indumentaria? Siendo tan afectuosos como somos, ¿cómo convencerla de evitar el supuesto beso en la mejilla, que en realidad va dirigido al aire? ¿Cómo evitar el abrazo entre familias? ¿A quién se le ocurre ordenar que en la playa se debe llevar cubierta la boca y que no pueden juntarse más de tres personas?

¿Consecuencias? Desacato por todos lados.

De un día para otro no puede desecharse un hábito con el que se lleva conviviendo toda una vida.

Puede obligarse a los usuarios de un banco a que entren con cubreboca; igual en los centros comerciales, hospitales y en algunos transportes públicos, como el Acabús, pero allá fuera, en las calles, en las plazas, en las playas, se impone el caos.

¿Cómo convencer al delincuente que deje de matar, de extorsionar, de secuestrar, si esa es parte de su cultura y ya la trae en la sangre?

Por eso mismo no funciona la táctica de “abrazos, no balazos”, “pórtense bien”, “piensen en sus mamacitas”. Si no les aplican la ley, no se aquietarán.

Igual ocurre con los llamados oficiales a quedarse en casa y a aplicar demás medidas sanitarias. Si no obligan de algún modo a la población, no hará caso.

Es como pretender suprimir la violencia contra las mujeres en un sexenio. No se trata de un simple cambio de chip, sino de trabajo constante, sistemático, ya no con los adultos, sino con quienes van en la ruta de convertirse en novios, parejas, padres.

Es un asunto generacional.

Es cuestión de cultura. De conciencia. De responsabilidad. De formación.

Evidentemente, si quiere resultados, si no quiere andar arreando a la gente, la autoridad tendrá que reeducar a sus gobernados.

Y eso no es cuestión de días, semanas o meses. Hay quienes, aunque se han percatado de que durante toda su vida les ha ido mal aplicando sus mismos esquemas mentales, no están dispuestos a cambiar.

La tarea se antoja titánica. n

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