La Jornada Guerrero - Martes, 02 Junio 2020

Fue hecha a medida, acusa la panista Guadalupe González en sus redes sociales

No habrá piso parejo, ni será equitativo para los ciudadanos comunes que aspiren a puestos públicos, advierte


La diputada local por el PAN Guadalupe González Suástegui, criticó que legisladores de Morena del Congreso de Guerrero se aprobaron una reforma, la cual les permite relegirse en sus cargos sin la necesidad de solicitar licencia o renunciar 90 días antes de iniciar el proceso electoral, tal y como lo señala el Artículo 46 de la Constitución local.

En conferencia de prensa en sus redes sociales, González Suástegui advirtió que ello representa que no habrá piso parejo para ciudadanos comunes que aspiren a cargos de elección popular, como los de presidentes municipales, diputados locales, síndicos y regidores.

La legisladora especificó que el pasado lunes, el Congreso de Guerrero aprobó por mayoría, los artículos 10, 13 y 14 de la Ley 483, es decir la ley electoral, que permite a quienes ya están en el cargo, relegirse sin necesidad de pedir licencia.

González Suástegui señaló que la aprobación de esta reforma a la ley electoral del estado, contraviene a lo que establece la Constitución local.

La diputada local manifestó que “no se legisló un artículo transitorio que garantice elecciones trasparentes, limpias, pero sobre todo equitativas, por ello nos construimos un traje a la medida, ya que no aplica para los siguientes diputados, sino aplicado a los diputados actuales, por ello no es ni justo ni equitativo”.

González Suástegui anticipó que “esto sin duda va a traer consigo que varias situaciones durante el proceso electoral acabarán judicializándose”.

Explicó que los únicos legisladores que se opusieron fueron Arturo López Sugía, del Partido Movimiento Ciudadano; y ella, del Partido Acción Nacional.

La legisladora del blanquiazul recordó que el mandato de la Constitución señala que los aspirantes deben renunciar al cargo a 90 días del inicio del proceso electoral; sin embargo, con esta aprobación de ley, se le quita el candado a los que ya ocupan un cargo de elección popular.

González Suástegui expresó que ésta no fue una aprobación que se haya dado porque fue una tendencia nacional, o porque haya sentencia de una institución superior como la Suprema Corte de Justicia, sino que se votó gracias a una iniciativa generada en la fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática, por lo cual no era urgente la aprobación de dicha ley.

La legisladora del Congreso de Guerrero explicó que durante la presente semana manifestó su opinión en contra de la relección sin pedir licencia, en la Junta de Coordinación Política.

Sin embargo, consideró que no fue el tiempo adecuado y con el pretexto de la contingencia no se pudo abordar y debatir.

Publicado en Política
Miércoles, 03 Junio 2020 03:18

Arturo Gallegos Nájera

Partió a la eternidad José Arturo Gallegos Nájera, hace medio siglo, a la edad de 20 años, se incorporó al Partido de los Pobres (PDLP), primero como simpatizante del movimiento guerrillero que encabezaba el profesor Lucio Cabañas Barrientos, quien enfrentaba al Estado mexicano en la Sierra Madre del Sur, pasando a ser colaborador y después combatiente, confeccionó uniformes para la Brigada Campesina de Ajusticiamiento dado su oficio de sastre.

Arturo Gallegos, de origen calentano pero radicado en El Zapote, municipio de Coyuca de Benítez, su infancia la vivió en una condición de pobreza extrema, subsistiendo con lo mínimo indispensable, estudió solamente la educación primaria, subió a la sierra en 1970, iniciando su colaboración con el movimiento armado en medio de una de las siete ofensivas y operaciones militares que resistió el comandante Lucio Cabañas desde 1967 hasta 1974.

En 1972 participó en la fuga de Carmelo Cortés y Carlos Ceballos Loya del penal de Chilpancingo. En 1973, Gallegos participó en la Fundación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), el jefe de esta organización armada, Carmelo Cortés Castro, le confiere altas responsabilidades en diversas operaciones militares. La militancia revolucionaria y el compromiso de Arturo Gallegos le llevaron a recibir en su domicilio a Lucio Cabañas y Carmelo Cortés, donde les dio refugio en los momentos más álgidos de la represión.

En la primera mitad de la década de 1970, el señor Petronilo Castro, suegro de Arturo Gallegos, lo contacta con el movimiento guerrillero; en 1972 don Petronilo Castro fue detenido y desde ese tiempo se encuentra desaparecido, tomado prisionero junto con su hijo Guadalupe Castro Molina, por el temible comandante de la Policía Judicial del Estado, Wilfrido Castro Contreras.

En 1975 el Estado mexicano desapareció a Eleazar y Fabiola Castro Molina, hijos de don Petronilo y en 1977 fue desaparecido su yerno, Daniel Martínez Garcia.

En 1973, Arturo Gallegos se unió a Carmelo Cortés Castro y Aurora de la Paz Navarro del Campo, para fundar la guerrilla urbana Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en Acapulco.

Arturo Gallegos, el sastre que diseñó la Bandera de la FAR, quien participa en el Frente Nacional contra la Represión, con la señora Rosario Ibarra de Piedra, y quien a partir de la reunión de 13 sobrevivientes de los movimientos armados en la Biblioteca Central Zona Sur de la Universidad Autónoma de Guerrero, un 16 de septiembre del año 2000, se decide a escribir sus testimonios como militante clandestino, desaparecido y preso político.

Sus testimonios quedarán plasmados también en el documental La guerrilla y la esperanza: Lucio Cabañas, de Gerardo Tort.

En 2004 se publica el primer libro de Arturo Gallegos La guerrilla en Guerrero, un texto testimonial, que por episodios se centra en su participación en las FAR y la vinculación de algunos de sus miembros con el Partido de los Pobres, dando detalles de la formación y organización del grupo guerrillero, un trabajo, con anécdotas y recuerdos individuales y colectivos, que se construyen desde la memoria que conecta pasado y presente.

En La guerrilla en Guerrero escribió su experiencia como militante clandestino desde que conoció a Lucio Cabañas, su participación en las Fuerzas Armadas de Liberación (FAR), con Carmelo Cortés, una memoria, desde su participación como testigo-actor de estos acontecimientos, sin hacer apología alguna, pero sí recupera la memoria con el fin de pensar en el futuro de manera distinta, con un sentido social y esperanzador. A merced del enemigo, es el testimonio crudo y desgarrador del sufrimiento en la tortura, el martirio, la amenaza, el cuerpo desgarrado, los interrogatorios a que fue sometido.

Arturo Gallegos, en la cárcel clandestina de Acapulco a partir del 20 de septiembre de 1974, en la calle Perote de la colonia Progreso, el lugar de la Cámara de Tortura la calle Insurgentes en el fraccionamiento del mismo nombre, su confinamiento en la Base Aérea de Pie de la Cuesta, donde reconoce a varias personas que a la fecha se encuentran desaparecidas.

La última vez que nos reunimos con Arturo Gallegos, fue en la presentación del libro Los años heridos, historia de la guerrilla en México 1968-1985, de Fritz Glockner en el Fuerte de San Diego de Acapulco, platicamos sobre los archivos de la represión y el colectivo Hijos de la Tempestad, platicamos con Micaela Cabañas Ayala, hija del legendario Lucio Cabañas Barrientos, los periodistas y escritores Roberto Ramírez Bravo y Víctor Cardona Galindo.

Fue conocido dentro del movimiento guerrillero con los pseudónimos Edil, Juan Manuel, Saúl y Jorge Gómez Salas. n

Publicado en Artículo
Miércoles, 03 Junio 2020 03:16

Golpes de ciego

Frente a la dificultad de mantener paralizada la economía, el gobierno del estado prepara ya los protocolos para el regreso de las actividades normales.

“Nos morimos de hambre”,  exclaman músicos que demandaron apoyo económico en la Costera.

El retorno –lo ha explicado ya el gobernador Héctor Astudillo Flores– ocurrirá siempre y cuando se reduzca la cifra de contagios de Covid-19. Es decir que no hay nada seguro. Es una previsión.

En este escenario, fluyen imparables las proyecciones sin sustento que, en vez de ofrecer una idea clara de lo que nos espera, mueven a la confusión, la duda, la desconfianza, el malestar.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del gobierno federal, Hugo López-Gatell Ramírez, declaró este lunes que de acuerdo con la proyección de casos confirmados, este puerto “está lejos de llegar a un punto crítico”.

Primero dijo que el 22 de mayo Acapulco llegaría a la cima de casos. Falló.

Anunció que la pandemia causaría 8 mil fallecimientos en el país. Rebasan hoy en día los 9 mil y la gente sigue muriendo.

¿En qué basa sus proyecciones el funcionario? ¿Cuáles son sus cálculos matemáticos a que ha hecho referencia en otras ocasiones? ¿Cuál es el fundamento de sus predicciones? Nadie sabe. Nadie supo.

Irrebatible resulta, eso sí, que ahí están los contagiados, los hospitalizados, los muertos.

Son hechos de los que incluso muchos siguen sin creer, pero son un testimonio de que el mal, no nos ronda, sino ya llegó, está en la ciudad, la colonia, la manzana, la calle, el hogar.

Es cotidiano escuchar, leer, versiones de que falleció un vecino, un compañero de trabajo, un subordinado, un  padre, una madre, un primo. Sobre todo, una persona mayor.

Permea en la población la creencia de que quien ingresa a un hospital ya no sale vivo. Se afianza la idea de que, así alguien padezca una infección de la piel, le diagnostican coronavirus.

No lo lleven al hospital, recomienda la voz popular a quien tiene algún enfermo. Los consultorios privados están repletos.

La reanudación laboral procederá si decaen los contagios. Sería un contrasentido volver cuando el mal sigue pegando igual o peor.

Al igual que la desesperación de quienes, sin tener ingresos, deben seguir confinados, el mal  prosigue en ascenso en tanto el remedio es el mismo, pese a no dar resultados favorables. n

Publicado en Editorial

Archivo

« Agosto 2020 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31