La Jornada Guerrero - Elementos filtrados por fecha: Miércoles, 17 Julio 2019

El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que a partir del próximo domingo se realizará una exposición de estas joyas verdaderamente extravagantes, según dijo, por lo que vale la pena que se conozcan. Señaló que todo esto proviene de confiscaciones y se canalizarán a la construcción de caminos en la sierra de Michoacán.

En este marco, se hizo entrega de 21.1 millones de pesos a cada uno de los municipios de Metlatonoc y Cochoapa el Grande, producto del remate de bienes inmuebles que se realizó en semanas pasadas. Metlatonoc, dijo López Obrador, es considerado el municipio más pobre del país y Cochoapa el Grande que fue una escisión del primero, con las condiciones de marginación similares.

Se trata de apoyar a los pueblos más olvidados del país que han conservado aún sus culturas y tradiciones. Ceferino Villanueva, de Metlatonoc y Edith López, de Cochoapa, agradecieron el respaldo gubernamental que será destinado a la construcción de caminos, ante la dificultad de acceder a esos lugares ubicados en la Montaña de Guerrero.

Al detallar sobre la subasta de joyas, Rodríguez señaló que si bien el precio de salida del remate de joyas es de 21.8 millones de pesos, pero estimó que, por los antecedentes, se alcanzará una captación, al menos de 30 millones de pesos. Precisó que hay un reloj Piaget valuado en casi 3 millones de pesos, pues cuenta con una incrustación de diamante.

Además, se subastará otro reloj Jacob & Co edición limitada que es el décimo de 99 que en total se fabricaron. Son piezas muy especiales y que se valúa para su salida de 1.1 millones de pesos. Un juego gargantilla pulsera y aretes con diamantes, forjado en platino, que es más escaso que el oro, y saldrá en 938 mil pesos.

Publicado en Política

Herminio Rendón Avilés llama a las autoridades a crear talleres donde los jóvenes aprendan a preservar las tradiciones


Tecpan 17 de julio. El tono de Herminio Rendón Avilés fue de preocupación: “en Tecpan existe actualmente una crisis en cuanto al interés de las personas para aprender la fabricación de las máscaras y los toros de petate, que se usan durante la fiesta de San Bartolomé Apóstol”. El hombre de 71 años de edad es uno de los pocos fabricantes de esos objetos que hay en Tecpan.

Los jóvenes, abundó, no se interesan por aprender a hacer los toros y las máscaras, porque aseguran que la gente no paga bien por el trabajo que realizan y prefieren dedicar su atención a los juegos electrónicos o usar el celular, y, en consecuencia, cada vez son menos las personas que se dedican a esas actividades, la mayoría gente adulta.

En su pequeño taller, en el corredor frontal de su casa en la calle Aquiles Serdán, en la cabecera municipal, el artesano tiene acomodadas varias de las máscaras que ha fabricado: dos de mapaches, usadas en la danza del mapache; una de jaguar o tigre, que se usa en la danza del mismo nombre; así como una máscara de viejo y otra de la vieja, usadas en la danza del toro, que son tres de las siete danzas tradicionales de la fiesta de San Bartolo que se realiza el 24 de agosto de cada año.

Para quien también fuera presidente del Comité Organizador de la Fiesta de San Bartolomé en dos ocasiones, las autoridades del ayuntamiento tienen mucha responsabilidad en cuanto a que exista dicha crisis. “Los presidentes se rehúsan a invertir recursos para fomentar la cultura. La Dirección de Cultura no existe, no funciona. Si se invirtiera en crear talleres con maestros que enseñen a los niños y jóvenes a fabricar máscaras y toros de petate, esa crisis no existiría”, asentó.

Otros factores que, asegura, han afectado la realización de la fiesta patronal es la falta de devoción de la gente, la cual, dijo, era mayor años atrás, donde los pobladores participaban decididamente en las actividades, porque la misma población aportaba recursos económicos a quienes representaban a los personajes de las danzas y a quienes elaboraban las máscaras y los toros de petate; así como la crisis económica por la que atraviesa el país desde hace varias décadas, “porque los que hacen tanto los toros como las máscaras prefieren dedicar su tiempo a las labores en el campo u otras actividades donde ganan dinero para sostener a sus familias”.

Rendón Avilés llamó a las autoridades municipales para que apuesten por la creación de talleres en los que los instructores reciban un sueldo y enseñen a las nuevas generaciones tanto las danzas tradicionales como la elaboración de máscaras y toros, “lo que también podría representar una fuente de trabajo para las personas, porque sus creaciones pueden ser adquiridas por los turistas como recuerdo de la tradición tecpaneca dedicada a su santo patrón”, afirmó.

Publicado en Sociedad y Justicia
Jueves, 18 Julio 2019 00:05

Que el alguien lo pague

En estos siete primeros siete meses de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, si bien es cierto que mantiene arriba la preferencia ciudadana a su favor, en el caso del estado de Guerrero, a éste le ha ido más mal que bien.

El ejemplo más claro, indudablemente, es el asunto del fertilizante, cuya entrega a los campesinos demoró como nunca había ocurrido, y que, obvio, tendrá sus consecuencias, las cuales serán resentidas, no en el gobierno en sus tres niveles, sino en la población en general.

Más de 25 años estuvo manejado directamente por el gobierno estatal en coordinación con los ayuntamientos, e, insistimos, no representó los problemas que ahora se vieron en las siete regiones de la entidad, por el descontento que provocó la ejecución de su programa en manos de la administración de AMLO.

Hace un año, como se recordará, el insumo fue distribuido entre los beneficiarios en la última semana de abril; es decir, antes del inicio de la temporada de lluvias, que es el día 15 de mayo, y esta vez, por la injerencia directa de la federación. Definitivamente, como ya se ha dicho, el gobierno federal, en los siete meses de su ejercicio, se exhibió como un falto de experiencia en esa materia.

Esa situación ensombreció todo lo bueno o positivo que haya hecho López Obrador en esta entidad federativa, independientemente de la violencia o el monstruo de la delincuencia organizada, que, en lugar de pararse, crece cada vez más, como ha pasado con los gobiernos anteriores, concretamente desde la llegada del panista Vicente Fox, en el año 2000, con la dizque fuga de El Chapo Guzmán.

El caso del programa del fertilizante echa por tierra todo lo demás. Es cierto que López Obrador ha ejercido una gestión mucho más sana que los que le antecedieron en el cargo, que tuvieron como despacho un chiquero, pero el insumo ha opacado todas esas buenas intenciones.

El fertilizante ha representado para Guerrero un apoyo elemental, pues históricamente ha sido un estado pobre, y que ha sido útil para labrar el campo para el autoconsumo de miles de familias. Por eso se dieron las tomas de edificios públicos y carreteras o caminos, y hasta el secuestro de funcionarios, por la desesperación no sólo de los beneficiarios directos, sino de los que también lo son en forma indirecta. Alguien o algunos tienen que pagar por el retraso de su entrega. Si AMLO toda su vida política la ha pregonado con la frase de la mafia del poder y contra la corrupción, debe poner el ejemplo al dar castigo a los responsables de su entrega. Se ha hablado de Pablo Amílcar Sandoval, delegado de su gobierno en Guerrero, que del campo, de plano, no sabe nada, como tampoco de otros rubros de gobierno. No es posible que se haya expuesto al estado de Guerrero a un paso de un estallido social, y que nadie pague por ello.

En este asunto, el gobernador Héctor Astudillo siempre lo tuvo en la mira, pugnando por que se entregara a tiempo, con la anticipación debida, y con un equipo de trabajo ya compenetrado en el ramo para dar el apoyo necesario. n

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Publicado en Artículo
Jueves, 18 Julio 2019 00:05

¿Amaina la crisis?

Para alivio de muchos –pero, de seguro, también para desconsuelo de otros tantos–, ayer pareció empezar a ceder el incendio que generó a lo largo y ancho del estado la incapacidad de los funcionarios federales a cargo de distribuir fertilizante a los campesinos.

Por lo que respecta a este diario, no recibió reportes de tomas, bloqueos o autorreparto del insumo, si bien los hubo de manifestaciones de inconformidad por causas relacionadas con el tema. En Atoyac, la Coordinadora Regional de Comisarios Ejidales protagonizó un conato de toma de la bodega correspondiente, que finalizó al constatar sus integrantes que el producto embodegado sería insuficiente incluso para los participantes de la protesta, pues se lo pensaron mejor y desistieron en espera de mejores condiciones. Algo similiar sucedió en la bodega de Puente Campuzano, en Taxco.

En Acamixtla, también en Taxco, sólo externaron su molestia porque, dijeron, servidores de la Nación los citaron en esa comunidad para entregarles el abono, pero no se presentaron.

Hubo en otros rumbos del estado muestras de inconformidad, pero fueron aun menores que las descritas.

Es seguro que respiraron aliviados quienes no pudieron con la tarea que les encargó el gobierno federal, porque con la intervención del gobernador y de los alcaldes, el incendio derivado de sus dudosos resultados deja de estar en el foco de la atención, y eso les permite pasar inadvertidos cuando más lo estaban necesitando.

Pero sería ingenuo pensar que no habrá quienes se sientan insatisfechos por este mismo hecho. Es seguro que hay quienes apuestan todo por que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se deteriore de manera acelerada para que pierda apoyo social y votos en las elecciones por venir.

Unos y otros son ingredientes de cualquier sistema democrático. n

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