La Jornada Guerrero - Elementos filtrados por fecha: Lunes, 25 Febrero 2019

La SSP estatal informa en comunicado que llegaron a agredir a los uniformados

Exigen un mejor trato para los internos así como terminar con la corrupción que, dicen, existe en el penal


Elementos de la Policía Estatal antimotines desalojaron alrededor de 200 personas que se manifestaban en el exterior del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Acapulco, ubicado en Las Cruces, quienes exigían mejor trato a internos. No se reportaron personas lastimadas de seriedad.

Los manifestantes arribaron al exterior del penal de Las Cruces alrededor de las 10 de la mañana, donde mostraron cartulinas, lanzaron consignas y quemaron llantas para exigir que termine la corrupción, que aseguraron, existe en el interior de la cárcel de Acapulco.

Los policías antimotines ubicados en el Cereso disolvieron la protesta, debido a lo cual, se suscitó un enfrentamiento con los manifestantes a pedradas y toletazos, con los cuales incluso rompieron vidrios a vehículos, mientras manifestantes se esparcían y corrían a protegerse.

Los inconformes aseguraron que existe una banda criminal que opera al interior del penal de Las Cruces, cuyos líderes exigen un pago de 100 mil pesos a los internos para no asesinarlos.

Señalaron que también se ha presentado la muerte sospechosa de presos, cuyo diagnóstico médico indica paro cardíaco, cuando en realidad son ahorcados, de acuerdo con lo que se leyó en las cartulinas que mostraron durante la protesta.

Fue alrededor de las 12 horas, cuando ante la tensión que imperaba en el lugar, policías antimotines procedieron a desalojar a los manifestantes.

Publicado en Sociedad y Justicia
Martes, 26 Febrero 2019 00:05

El dinero que se esfuma

Resulta que no sólo desaparecieron los 10 millones de pesos destinados en el gobierno de Ángel Aguirre Rivero a la creación del Museo Nacional de Platería de Taxco, sino también 10 millones de pesos asignados para la rehabilitación del Centro de Convenciones y Visitantes de Taxco, obra que quedó inconclusa.

Resulta también que quien conoce bien de estos malos manejos es el todavía secretario de Turismo del estado, Ernesto Rodríguez Escalona, mismo que, al igual que en el caso del museo, se deslindó en su momento con el argumento de que el asunto ya no está en la Sectur estatal, sino en la Contraloría del estado, en la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y en la Secretaría de la Función Pública (SFP).

El ex delegado de la antes Secretaría de Fomento Turístico de Guerrero (Sefotur) en la zona Norte, actual Sectur, Luis Michellini Pineda, acusó a Rodríguez Escalona de haberse “lavado las manos”, por el desvío de los 20 millones de pesos, cuando, reforzó, debió darle seguimiento porque “tenía la responsabilidad de localizar los recursos públicos de la anterior administración”, a la que también sirvió.

Atribuyó la actitud de Rodríguez Escalona a posibles arreglos políticos entre la actual administración estatal y la de Aguirre Rivero.

Mas si de transas y opacidad se trata, estos dos no son los únicos casos a los que sospechosamente les perdieron el rastro.

Diputados locales rechazaron en la anterior legislatura la cuenta pública 2015, correspondiente al periodo del ex gobernador Rogelio Ortega Martínez, pues la entonces Auditoría General del Estado (AGE) detectó un presunto daño a la hacienda pública por 195.7 millones de pesos.

Aseguraron que el rechazar o aprobar la cuenta pública no eximía en ningún momento a los funcionarios y ex funcionarios de responsabilidades por el seguimiento y las actuaciones que determine la actual Auditoría Superior del Estado, hasta la conclusión del proceso de fiscalización.

Ortega Martínez terminó el periodo correspondiente a Aguirre Rivero; estuvo solamente un año, el 2015, y su cuenta pública no pasó, pero el Congreso lo perdonó, con lo cual se convirtió en su cómplice, pues nunca se solventó el faltante, ni se resarció el dinero, ni funcionario alguno fue a dar a la cárcel.

El 18 de agosto de 2017, el gobernador Héctor Astudillo declaró que el gobierno de Ortega Martínez presentó varias carreteras como que fueron terminadas y pagadas, y en realidad nunca se realizaron.

Dijo entonces que este caso y otros de dependencias, como el de la Secretaría de Salud, todavía seguían en proceso de investigación, misma que sospechosamente nunca concluyó.

Definitivamente, no puede hablarse de falta de transparencia en el manejo de recursos públicos porque públicamente se conoce cómo desaparecieron, sino que es indiscutible que se trata de una estela de corrupción intocada mediante una red –también transparente– de complicidades. n

Publicado en Editorial
Martes, 26 Febrero 2019 00:05

Roma

Roma recuerda a una película mexicana de 1948, Una familia de tantas, dirigida por Alejandro Galindo, estelarizada por Fernando Soler y con la participación en la escenografía ni más ni menos que de Gunter Gerszo. Este largometraje trata de una familia tradicional mexicana de la época, cuando el conservadurismo y la incipiente modernidad en la vida social mexicana ya chocan, y es de una naturalidad en los personajes y en la trama que es como si se repitieran en algunas de sus características actorales, en cierta medida, 70 años después, cuando los dramas, las pasiones y las alegrías de la vida cotidiana son el centro de la obra; esa es la esencia, precisamente, del rotundo éxito mundial de Roma.

El gigante mexicano de la dirección cinematográfica Ismael Rodríguez dejó para la posteridad una frase: “El rico y el pobre no se aman porque no se conocen”. En México sigue más vigente que nunca, a la luz de algunas reacciones a la multicitada película, mucho más que de racismo, de clasismo.

El primero, más bien, en nuestro México se cura muchas veces simplemente con dinero; pero no quiere esto decir que el racismo no exista; ahí está, agazapado, disfrazado muchas veces de filantropía; un fenómeno que no se diferencia mucho de lo que Donald Trump sacó del clóset de millones de estadunidenses.

Hay muchos connacionales que odian a Benito Juárez. Si supieran esto en el extranjero, pensarían que somos un país con muchos estúpidos. Si se enterasen de las reacciones al éxito de la actriz oaxaqueña Yalitza Aparicio, dirían o pensarían exactamente lo mismo.

Un México lleno de complejos tal vez también sea una parte de la explicación de por qué tantos mexicanos le profesan un odio insano e irracional a su presidente: no soportan que un personaje de “la provincia”, de tierras tropicales y nacido en el seno de una familia de clase media, y a fuerza de sus propios y enormes esfuerzos y virtudes haya llegado a la cima de su actividad profesional, y más aun, esté de lado de las clases populares. La sicología del mexicano es muy compleja. Esto viene de siglos, y hay varios ensayos que han tratado de darle alguna explicación y a sus motivaciones.

Publicado en Artículo

Archivo

« Agosto 2018 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31