La Jornada Guerrero - Jueves, 03 Octubre 2019

La tradición es para dar gracias por las cosechas de chile


Olinalá, 3 de octubre. Hombres tigre salieron a las calles con su bastón de masúchil, hecho con chile y flores de perico, para recolectar collares de cempasúchil y ofrecerlo al santo patrón de la cabecera municipal de Olinalá, San Francisco de Asís; la tradición es la ofrenda que los campesinos nahuas de la zona dan gracias a su deidad por las cosechas de chile.

La tradición es parte de la cosmovisión de los campesinos nahuas y mestizos del municipio de Olinalá que se dedican a la siembra de diferentes tipos de chile y que es comerciado dentro y fuera del municipio y del estado.

Cuando llega la fecha de celebrar la fiesta patronal San Francisco de Asís, los campesinos efectúan diferentes tipos de ofrendas para dar gracias a la imagen religiosa que se encuentra en la iglesia principal del municipio.

Simbolismo sincrético

La imagen es adornada con flores de pericón y diferentes tipos de chile que se produce en los campos de las comunidades. La iglesia también es adornada con flores y el fruto de las plantas de chile que ha brindado sustento económico a las familias del municipio.

Otro símbolo de la fiesta es el tigre con su máscara única que hacen las manos mágicas de los artesanos olinaltecos que se han distinguido mundialmente por las cajitas y la laca de Olinalá.

Estos tigres acompañan la procesión que hacen los pobladores con la imagen del santo patrón San Francisco de Asís por las principales calles del municipio; estos portan un bastón de masúchil adornado con flores de pericón y chiles.

Bailan al ritmo de las bandas de chile frito que acompañan los diferentes grupos de los barrios y comunidades que bailan al compás de la nota. La caminata se mezcla entre una fiesta religiosa y algo popular.

Cada tigre tiene una manda y para que esta manda se cumpla, hay que recolectar el mayor numero de collares de flor de cempasúchil que las personas cuelgan a los felinos cuando los ven pasar, ellos escogen al tigre que alegra más la fiesta.

Todos los collares son ofrecidos por los hombres tigre al santo patrón una vez que culmina la procesión, después le sigue el baile y la bebida en la cancha municipal.

Cada familia o grupo proveniente de las comunidades de Olinalá o de otro municipio y que siembran chile, tienen la costumbre de pagar la promesa cada año al santo patrón de la comunidad, los mejores frutos servirán para que el siguiente año la cosecha sea igual o mejor que del presente año.

Publicado en Sociedad y Justicia
Viernes, 04 Octubre 2019 00:05

Una tras otra

Guerrero no sale de una tragedia cuando comienza otra.

No se ha terminado la reconstrucción originada por el sismo del 19 de septiembre de 2017, y ya enfrenta las consecuencias de la tormenta tropical Narda, que motivó la declaratoria de emergencia para 23 municipios y la de desastre para 40.

¿Cuál es la diferencia entre una declaratoria de emergencia y una declaratoria de desastre?

Según el Sistema Nacional de Protección Civil, dependiente de la Secretaría de Gobernación, la declaratoria de emergencia está dirigida a la atención de la vida y la salud de la población, en tanto la declaratoria de desastre tiene por objeto proporcionar recursos para la reconstrucción de los daños sufridos en las viviendas y la infraestructura pública.

Ambas declaratorias constituyen un requisito obligatorio para que los gobiernos tengan acceso a recursos del Fonden (Fondo de Desastres Naturales) para atender las necesidades derivadas de las catástrofes.

Respecto a la reconstrucción relacionada con el sismo de 2017, el subsecretario de Ordenamiento Territorial y Urbano federal de la Sedatu, David Ricardo Cervantes Peredo, declaró que se lleva hasta ahora 84 por ciento de reconstrucción.

Dijo que más de mil millones de pesos están listos para continuar la tarea y que quedarán pendientes al menos algunas viviendas; habló de que todavía se revisarán algunas escuelas y, si sufrieron daño, en automático pasarían al programa.

Es decir que no hay para cuándo; la actual administración culpa a la anterior, la de Enrique Peña Nieto, de no haber hecho su trabajo; habrá que ver ahora qué pasa, pero, por el momento, no hay plazo para terminar.

Mientras tanto, una nueva catástrofe arrastra a buena parte de los guerrerenses: los efectos de Narda.

De entrada, habrá que reconocer la prontitud con que el gobernador Héctor Astudillo firmó la declaratoria de emergencia, avalada ahora por la Secretaría de Gobernación; muy atento estuvo el mandatario al curso que seguía el temporal, lo mismo que la alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo.

La coordinación entre ambos, a pesar de militar a diferentes partidos políticos, surgió de inmediato, para escozor de quienes acusan a la presidenta de ser priísta, sin entender que, si bien fue Morena el partido que la llevó al poder, gobierna para todos los acapulqueños, no sólo para los morenistas.

Sano sería que, en adelante, así estén fuera de los reflectores, permanezcan igual de atentos para que lleguen los recursos para la reconstrucción, a efecto de que no se traben en la maraña burocrática. n

Publicado en Editorial

El seguro catastrófico sólo cubre a los granos básicos, señala


Tecpan, 3 de octubre. El regidor de Ecología y Medio Ambiente de Tecpan, Emiterio Gama Quirino informó que varios productores agrícolas que fueron afectados por las lluvias de la tormenta tropical Narda quedarán fuera de la ayuda del gobierno porque éstos sólo incluyen a la producción de granos básicos.

Precisó que la ayuda económica del llamado seguro catastrófico incluye sólo a los campesinos que siembran maíz, frijol y arroz, no así a los de otros cultivos como ajonjolí, papaya, chile o jitomate, a pesar de que éstos figuren en las listas de los que fueron dañados por las lluvias del fenómeno meteorológico.

Agregó que la tormenta Narda devastó decenas de hectáreas sembradas con maíz, papaya, plátano  ajonjolí, por lo cual el ayuntamiento inició la elaboración de censos en las comunidades para diseñar padrones de afectados con el fin de enviar los reportes al gobierno federal para que los campesinos damnificados sean incluidos para la ayuda del seguro catastrófico contratado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural federal (Sader), “pero solamente lo que contemple el programa federal los demás quedarán fuera desafortunadamente”, reiteró.

En ese sentido confío en que con las nuevas políticas implementadas por el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador haya flexibilidad en las reglas y finalmente se incluya a todos los productores que fueron afectados, “porque la tormenta tropical destruyó decenas de parcelas sembradas con varios cultivos no sólo de granos básicos”, apuntó.

Finalmente, el edil abundó que actualmente continúan incomunicadas unas siete comunidades en Tecpan, ubicadas en la parte alta y media de la sierra, entre ellas La Sierrita, Rancho Nuevo, La Trinidad, Los Bancos y El Ranchito, y añadió que los trabajos de rehabilitación de los caminos serranos tardarán  aproximadamente tres meses más, ya que por el momento lo que es prioritario es abrir paso a los vehículos para que los vivieres lleguen a todas las comunidades del municipio.

Publicado en Sociedad y Justicia
Viernes, 04 Octubre 2019 00:05

Alto a la inseguridad

La inseguridad en México crece diariamente, aun sobre las acciones que emprenden los gobiernos. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública ha dado cuenta del incremento en los niveles de inseguridad y de la percepción que tienen los ciudadanos de ésta.

Crecen de manera indiscriminada los homicidios dolosos y las agresiones con armas de fuego y armas blancas, e incrementan las percepciones sobre inseguridad que tienen los mexicanos. Al menos 75.9 por ciento de los mexicanos mayores de 18 años consideran que vivir en su ciudad es inseguro, de acuerdo con la reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Las ciudades donde las personas se sienten más inseguras, según el INEGI, son: Reynosa, Chilpancingo, Fresnillo, Villahermosa, Coatzacoalcos, y Ciudad de México (zona norte).

De acuerdo con los informes, 82.3 por ciento de las personas consultadas perciben más inseguridad al momento de acudir a cajeros automáticos; 72.9 por ciento, en el tiempo que utilizan para movilizarse en el transporte público; 69.2 por ciento, cuando visitan alguna sucursal bancaria, y 68.2 por ciento, mientras transitan en calles que habitualmente utilizan.

Las ciudades con menor percepción de inseguridad fueron: Mérida, Puerto Vallarta, Saltillo, Piedras Negras, San Francisco de Campeche y Durango.

La inseguridad es una realidad; el índice de paz global 2016, hecho por el Instituto para la Economía y la Paz, ubica a nuestro país como uno de los más violentos, en el lugar 140 de 165 analizados, y como el más violento de Centroamérica y del Caribe.

Muchas han sido las estrategias para resolver el problema de la inseguridad, la mayor parte de ellas ha fallado en su eficiencia y algunas de ellas no se han puesto en marcha, como es el Sistema Nacional Anticorrupción. La realidad es que México se ha convertido en uno de los mayores países consumidores de drogas en el mundo y en paso obligado para el trasiego de drogas.

Es necesario construir un debate sobre la inseguridad en México, sobre sus causas, sus consecuencias y las posibles alternativas de solución.

Los factores más influyentes para el desarrollo y la permanencia de la inseguridad en México han sido las fallas en el sistema educativo del país, en las políticas de seguridad en la operación de las policías, en la desigualdad económica, en el tráfico de drogas y armas, en problemas como la corrupción que ha infectado al gobierno. El desempleo y la desigualdad social, además de un sistema económico rapaz, dan cuenta de que las personas de bajos recursos no tienen empleo por falta de preparación, tampoco alternativa de desarrollo social.

La crisis de violencia e inseguridad se manifiesta en nuestro país en la gran cantidad de robos, secuestros, violaciones, asaltos, saqueos, ataques a poblaciones, desplazamientos forzados, cierre de negocios. Lastima a la sociedad, al crecimiento económico, al poder adquisitivo de las personas. Es parte de un problema actual y puede hacer pensar que la inseguridad no tiene solución. La población ha caído en este pensamiento fatalista.

Alejandro Desfassiaux, en su libro Cómo poner un alto a la inseguridad en México, ofrece una amplia retrospectiva del problema y nos lleva a entender algunas de las causas que nos han llevado a vivir en medio del miedo y a pensar que la inseguridad creciente no tiene solución.

La inseguridad en el país es el mayor desafío que tendrá el nuevo presidente de México, inseguridad y violencia que se ha extendido por todo el territorio nacional. El autor señala, que durante 2017 se registraron 25 mil 339 homicidios, un incremento de 23 por ciento en comparación con 2016, de acuerdo con datos de Semáforo Delictivo, que es un Proyecto Social Ciudadano para la Paz en México.

Plantea que no se puede generar paz sin lo más preciado: la protección de la vida y la seguridad de nuestro patrimonio, y pone entre los ejemplos a China, que tiene una tasa de homicidios de 1.7  por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con lo informado por la Organización Mundial de la Salud, y por tanto, se debe de buscar y aplicar soluciones reales acordes a nuestra situación económica, política, social e incluso geográfica. n

Publicado en Artículo

Archivo

« Agosto 2020 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31