Audiencia de juicio laboral

Escrito por  Eduardo López Betancourt Jul 01, 2019

En el nuevo procedimiento oral laboral, establecido por la reforma a la ley de la materia publicada el 1º de mayo, lo relativo a la audiencia de juicio se regula en los artículos 873-H y siguientes.

Indica este primer numeral que la referida audiencia se desahogará con la comparecencia de las partes que estén presentes en su apertura. Se admite que las que no hayan comparecido al principio podrán intervenir en el momento en que se presenten, siempre que el juez no haya dado por concluida la etapa. Si las partes no comparecen, se efectuará la audiencia con los elementos que se disponga en autos y se harán efectivos los apercibimientos comunicados previamente a las partes.

El proceso oral laboral, por su interés público, otorga al juez las más amplias facultades para conducir el procedimiento. Le corresponde a él dar cuenta de la presencia de las partes que comparezcan a la audiencia, así como de los testigos y peritos que intervendrán. Asimismo, le toca verificar la disponibilidad de los documentos a exhibirse y moderar el desarrollo de las manifestaciones de quienes intervengan en la audiencia. También le corresponde analizar y calificar las pruebas que presenten las partes como supervenientes para su admisión o desecho según corresponda.

Respecto a las pruebas, sus términos de desahogo se prevén en el artículo 873-I. De acuerdo con éste, el tribunal abrirá la fase de desahogo de pruebas a la audiencia, y se procederá a desahogar todas las pruebas que se encuentren debidamente preparadas, procurando que sean primero las del actor y luego las del demandado.

Se prevé que cuando alguna de las pruebas admitidas no se encuentre debidamente preparada, estando dicha preparación a cargo de las partes, se declarará la deserción de la misma. Si existe una causa justificada, se admite que el juez señale nuevo día y hora para su desahogo dentro de los diez días siguientes. Para esto, deberá tomar las medidas conducentes y podrá hacer uso de las medidas de apremio que estime necesarias para lograr el desahogo de las pruebas admitidas y evitar la dilación del juicio.

Ya comenzado el desahogo, el juez requerirá a la persona que comparezca a desahogar la prueba correspondiente para que se identifique con cualquier documento oficial. Si no lo hace en el momento de la audiencia, se le concederán tres días para ello y se le apercibirá de que en caso contrario se dejará sin efectos la declaración correspondiente.

El procedimiento se sigue explicando en el artículo 873-J. De acuerdo con éste, una vez que se dé por concluido el desahogo de pruebas, el secretario del tribunal hará la certificación respectiva. En caso de que las partes señalen que queda alguna prueba pendiente de desahogar, el juez resolverá de plano y, de advertir alguna omisión al respecto, ordenará su desahogo.

Tras las pruebas, corresponde presentar los alegatos. El mismo numeral dispone que el juez otorgará sucesivamente el uso de la voz a las partes, para que formulen de manera concisa y breve sus alegatos.

Ofrecidos estos alegatos de las partes, el tribunal declarará cerrada la etapa de juicio y emitirá la sentencia en la misma audiencia, con lo que se pondrá fin al procedimiento. El texto de la resolución deberá ponerse a disposición de las partes en la misma audiencia. Solamente en casos excepcionales y que así se justifique por el cúmulo de hechos controvertidos o por las pruebas rendidas, el tribunal emitirá sentencia dentro de los cinco días siguientes al de la celebración de la audiencia de juicio. n