El complot mongol

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada May 03, 2019

Filiberto García es un oscuro miembro de las fuerzas del orden mexicano al que se le encarga la misión de investigar el rumor de un atentado contra la vida del presidente de Estados Unidos en su próxima visita a México. Sus contactos con el barrio Chino lo sumergen en un mundo de apariencias, donde tendrá que lidiar no sólo con un agente de la FBI y otro del KGB, sino con la pasión le desata Martina, una china refugiada en México.

El complot mongol es la novela que está cumpliendo 50 años y se ha convertido en un clásico del género de la novela negra mexicana, construido con una trama perfecta matizado de humor negro y amargo.

La historia versa sobre un presunto complot para asesinar al presidente estadunidense en una visita que haría a México, una conjura internacional que pudo gestarse en un país ficticio, Mongolia Exterior.

Para investigar estos hechos es requerido Filiberto García, antiguo matón al servicio del poder.

Para investigar este caso, Filiberto García, ahora convertido en detective, hace equipo con un agente de la FBI y otro del KGB, para desmantelar una intriga contra la paz mundial que se esconde en el barrio Chino de la capital del país, en ese pequeño espacio donde existían tiendas de curiosidades orientales y restaurantes de comida cantonesa, café de chinos y ficticios fumaderos de opio.

En la trama, Filiberto García descubre que la conspiración no es para asesinar al presidente estadunidense, sino al presidente de México, en un plan orquestado desde el mismo poder.

Durante la investigación, Filiberto García deja atrás una docena de cadáveres y un amor trágico con la mujer fatal Martita Fong, inmigrante asiática de quien él se enamora perdidamente, amor que termina en tragedia y que revelará al asesino el verdadero significado de su vida.

Una afortunada relaboración de los temas y paisajes de la literatura policiaca es El complot mongol, que ha sido llevado al cine a finales de la década de los 70, por el director Antonio Eceiza, con guión de Tomás Pérez Turrent y Antonio Eceiza, basado en la novela de Rafael Bernal, con música de Joaquín Gutiérrez, edición de Joaquín Ceballos y la actuación de Pedro Armendaris Jr., como Filiberto García; Ernesto Gómez Cruz, como el Licenciado; Blanca Guerra, como Martita Fong; Fernando Bullzuretti, como Graves; Tito Junco, como el licenciado Del Valle; Claudio Obregón, como el Coronel, y Noé Murayama, como el señor Liu.

Con la adaptación del español Antonio Eceiza para el cine, la historia fluye centrándose en la lucha contra el comunismo y una desconfianza ante lo estadunidense.

Pedro Armendaris Jr., participó en el papel principal.

En la película se deja de lado la sátira para convertirse en una historia seria y sombría.

En la adaptación de la novela El complot mongol de Sebastián del Amo y protagonizada por Damián Alcázar, en la que se conjugan la novela negra, los enredos políticos, la corrupción, la intriga y la sátira, se crea una cinta de humor negro, que fue bien recibida por sus acciones divertidas y que busca conjugar el interés de un cine de autor con un cine comercial.

La magistral actuación de Damián Alcázar conjuga con su personaje la parte siniestra y el ser humano, alejado totalmente de la imagen flagrante de un meditabundo Filiberto García, y en la adaptación se le presenta como un personaje que pretende darle rienda suelta a sus instintos.

La revelación de la cinta es Bárbara Mori, que interpreta de manera casi perfecta la vida de una china que habita la ciudad de México.

En un papel secundario, Javier López, antes Chabelo, interpreta a un militar que es contacto entre Filiberto y un político de alto rango interpretado por Eugenio Derbez, un trabajo que conjuga el cine comercial con actores populares. En su construcción del diseño de arte es casi perfecto.

La película representa a la sociedad mexicana de la década de los años 60 del siglo pasado de manera pintoresca.

Ya ha sido acreedora de premios, como el del Festival del Cine de Todos los Santos; consiguió dos Cactus Award por mejor película y mejor actor; en el FICG en LA, el Tree of Life Award fue entregado por mejor actor a Damián Alcázar, y en el Puerto Vallarta Film Festival obtuvo la Iguana de Oro a mejor película.

Observando algunos aspectos negativos, podría ser el gastado truco del misterio que no llega a concretarse, con un trabajo que se aparta de la novela original para lograr incorporarse un producto de consumo. n