Drogas: camino hacia la legalización

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Mar 29, 2019

Drogas: camino hacia la legalización, del doctor Jorge Carlos Díaz Cuervo, es un trabajo completo sobre las drogas, su sistema normativo, la prohibición y la propuesta de construir un nuevo sistema para el manejo y uso de las drogas, esta investigación fue galardonada con el premio Marcos Kaplan, que se otorga a la mejor tesis doctoral en Derecho o Ciencias Sociales, que fue publicado por Editorial Ariel.

El contenido del libro aborda la temática de la Historia del Prohibicionismo al Triunfo del Paternalismo en el Uso de las Drogas, que llegó a constituirse como un paternalismo dogmático durante más de cien años, que inicia con el prohibicionismo del opio, del alcohol y la institucionalización del combate contra las drogas, analizando las convenciones internacionales y las guerras contra las drogas.

También se analizan los claroscuros de la prohibición, del abasto legal a erradicar lo ilegal, del mercado legal y legítimo al mercado ilegal, además de los costos sociales de la prohibición, costos económicos, el crimen organizado y la violencia, la violación a los derechos humanos que han desgarrado a nuestro país.

En el capítulo cuatro, la investigación se va al sistema normativo vigente y sus fallas, la definición del mal, el origen del problema, las reglas del juego, pasando por los derechos a la salud, a elegir un proyecto de vida, a no ser discriminado y al debido proceso, además de los fuertes intereses inconfesables de las drogas legales o permisibles.

La propuesta es valorar el cambio del sistema normativo, desde la tolerancia al consumo y la posesión de drogas ilegales a la rebeldía y la eficacia del sistema normativo actual y el papel de los derechos humanos. El uso y empleo de las drogas con fines medicinales, ceremoniales y recreativos, tienen miles de años, sin embargo la prohibición vigente se extiende sobre las sustancias psicotrópicas y estupefacientes a lo largo de todo el mundo, desde finales del siglo XIX, cuando Estados Unidos ordenó cerrar los fumaderos de opio.

A partir de entonces, el autor señala que se inauguró un sistema jurídico paternalista, conservador y dogmático que otorga el estado el papel de padre protector de un ciudadano concebido como incapaz de tomar sus propias decisiones. Todo esto en aras de preservar al individuo del consumo recreativo de drogas que se le ha cerrado el acceso a las plantas como la amapola la cannabis y la coca, limitándose a usos científicos y médicos, con beneficios solo a la industria farmacéutica.

Son altas las cifras de los daños colaterales de la guerra contra las drogas, por lo que el autor señala que está demostrado que el sistema prohibicionista no funciona, los resultados están latentes, además de sus efectos negativos del mercado de las drogas, y crece cada momento con violencia, crimen organizado, lavado de dinero, corrupción y tráfico de armas.

El prohibicionismo en el uso de las drogas ha demostrado sus efectos negativos al plantearse solo el suministro de drogas y sustancias psicotrópicas para fines médicos y científicos y la erradicación del mercado de las drogas. Los costos sociales que genera el prohibicionismo se encuentran latentes, ya que las medidas coactivas y represivas han tenido un fuerte costo social y humano, además de los costos económicos, en atención a consumidores y se ha generado en torno a ello un estigma de criminalización además de los elevados gastos en seguridad pública y al combate del mercado ilegal de las drogas, pasando por los gastos penitenciarios y de aplicación de la justicia.

Otro paquete de costos es el que se tiene por el crimen organizado y la violencia, característico por la pugna en el control de territorios y la lucha por el mercado. Un costo social importante, es la violación a los derechos humanos que se pueden cometer en el marco de un sistema normativo prohibicionista, abarcando el derecho a la salud, el derecho a elegir un proyecto de vida, al libre desarrollo de la personalidad, al derecho a no ser discriminado y el derecho a un debido proceso y hechos dolorosos como la tortura, la violación a los derechos humanos que le sigue doliendo a México.

El prohibicionismo que se diera hace 100 años, pasó de un planteamiento moralista, carente de certeza científica e influenciado por dogmas y prejuicios que hoy tiene alcances globales y los tiene sumergidos en una violencia sin fin, es conveniente analizar quienes se benefician con el prohibicionismo, que modificaciones tiene que hacerse al sistema normativo, así lo plantea Jorge Carlos Díaz Cuervo.

Estudió economía en la Universidad Southwestern, en Georgetown, Texas. Es maestro en Dirección Internacional por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y en Dirección y Gestión de Sistemas de Seguridad Social por la Universidad de Alcalá y la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social. n