Jurisprudencias sobre la mariguana

Escrito por  Eduardo López Betancourt Mar 02, 2019

El pasado 22 de febrero se publicaron en el Semanario Judicial de la Federación diversas jurisprudencias sobre el tema del consumo lúdico de mariguana y su relación con el derecho al libre desarrollo de la personalidad. Recordemos que en 2015 se dio el primer amparo que consideraba inconstitucional la prohibición tajante en la Ley General de Salud a la producción y consumo recreativo de este vegetal (amparo en revisión 237/2014). Desde entonces se han reunido los asuntos y las decisiones requeridas en el mismo sentido, para que se emitan ocho tesis vinculatorias, derivadas del amparo en revisión 547/2018.

En los criterios (numerados del 3/2019 al 10/2019 de Primera Sala) se recuperan las principales razones que llevaron a la Primera Sala a decidir, relacionados con los derechos a la salud y al libre desarrollo de la personalidad, sus límites y el test de proporcionalidad de la legislación contra drogas.

En particular, el criterio 9/2019, con registro electrónico 2019382, establece que la prohibición absoluta del consumo lúdico de mariguana no es una medida proporcional para proteger la salud y el orden público. El criterio se refiere al último paso del “test de proporcionalidad”, una herramienta metodológica muy utilizada por la Corte para evaluar intervenciones a los derechos humanos. De acuerdo con esta tercera etapa, en la proporcionalidad en sentido estricto hay que ponderar el grado de intervención en el derecho fundamental con el grado de satisfacción de la finalidad constitucional perseguida.

Al respecto, nos dice la Primera Sala que la prohibición absoluta al consumo lúdico de la mariguana contenida en los artículos conducentes de la Ley General de Salud es desproporcionada porque, “en claro contraste con las escasas afectaciones en la salud y el orden público que protege la prohibición aludida, se ubica la intensa afectación al derecho al libre desarrollo de la personalidad que supone dicha medida”. Esta afectación de ese derecho por el “sistema de prohibiciones administrativas” se califica como “muy intensa, pues consiste en una prohibición prácticamente absoluta para consumir la marihuana y realizar las actividades relacionadas con el autoconsumo de ésta, de tal manera que suprime todas las posiciones jurídicas en las que podría ejercerse el derecho”.

En consecuencia, este sistema de prohibiciones “ocasiona una afectación muy intensa al derecho al libre desarrollo de la personalidad en comparación con el grado mínimo de protección a la salud y al orden público que alcanza dicha medida”, de ahí que devenga inconstitucional.

Esto se complementa con el criterio de la tesis 10/2019, con registro electrónico 2019365, que en su rubro establece con claridad la inconstitucionalidad de la prohibición. Según su texto, los artículos 235 último párrafo, 237, 245 fracción I, 247 último párrafo, y 248, todos de la Ley General de Salud, son inconstitucionales; ya se entiende, únicamente “en las porciones normativas que establecen una prohibición para que la Secretaría de Salud emita autorizaciones para realizar las actividades relacionadas con el autoconsumo con fines lúdicos o recreativos –sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer y transportar– del estupefaciente cannabis (sativa, índica y americana o marihuana, su resina, preparados y semillas) y del psicotrópico THC [tetrahidrocannabinol]”, sustancias conocidas en su conjunto como mariguana.

De este modo sigue estando el camino abierto para un régimen administrativo que regule la producción y venta de esta sustancia, lo que puede resultar favorable para atender otros problemas de seguridad en el país, y particularmente, para dar más certeza y protección a los consumidores. n