Violencia, violencias

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Feb 01, 2019

“Valiente” el policía ministerial que encañona a reporteros con un AR-15, cuando cubrían un operativo en Chilpancingo, Guerrero.

La palabra violencia viene del latín violentia, habla de los actos violentos en la acción y efecto de violentar o violentarse, señalando lo que está fuera de su natural estado, que es ejecutado con fuerza y que se aplica contra el gusto o la voluntad.

La violencia puede generar daños físicos o síquicos, viene desde la agresión física o emocional, que causa secuelas sicológicas. La violencia en la actualidad se refiere a la violencia criminal y social. El sociólogo noruego Johan Galtung, quien es uno de los expertos más destacados en materia de conflictos sociales y de la paz, ha señalado que hay una relación y conexión entre los tres tipos de violencia que existen en la sociedad: la violencia cultural, la estructural y la directa.

La violencia cultural puede estar implícita en obras de arte, la ciencia y la religión.

La violencia estructural es la que se origina a través de diversos sistemas al no poder o no ver satisfechas las necesidades que se tienen y la tercera es la violencia directa, la que se realiza de manera física o verbal sobre otras personas contra los bienes de la sociedad y se manifiestan como robos, asesinatos, daños y ataques.

La sociología de la violencia se estudia a partir de la sociología de la interacción y de la sociología del conflicto, con las explicaciones culturales de los fenómenos sociológicos, de gran significación en la época actual, al igual que el de la sociología de la violencia y el terror, que se ha estudiado particularmente en los fenómenos de guerra y que se extendió en su estudio después de la Segunda Guerra Mundial.

La sociología también ha estudiado la violencia empleada en los procesos sociales, particularmente en la violencia desmedida en que vive el mundo actual y que ha tocado la vida nacional, por lo cual es pertinente tomar los elementos básicos para elaborar estudios científicos, del valor y la violencia.

La violencia tiene que ver también con la pobreza, la desigualdad, el neoliberalismo y la crisis económica mundial, además el exacerbado capitalismo y la obsesión por el crecimiento económico trajo consigo la explotación de los trabajadores, para tener ganancias millonarias, en un esquema neoliberal y en un modelo económico rapaz.

La pobreza ha puesto en entredicho la efectividad del sistema económico, se ha incrementado la violencia en América Latina y particularmente en nuestro país.

El ser humano se ha enfocado en el crecimiento económico, en acumular dinero, pero hoy la sociedad está frente a la pobreza y la desigualdad, los ciudadanos están luchando por la sobrevivencia.

Pobreza, violencia y desigualdad van de la mano. La violencia es producida por desigualdades sociales. La violencia ha aumentado sus estadísticas, el estado de violencia ha crecido según las cifras, las gráficas y el sentir de la población. La violencia cada día tiene que ver con los problemas económicos, con la caída del poder adquisitivo, con la inflación, con la realidad de desigualdad económica y social.

Los hechos violentos se propagan y se difunden en los medios de comunicación, donde la violencia se ha convertido en un espectáculo y la violencia criminal se encuentra presente en noticieros y diversos programas, llegando a competir con los llamados realitys shows.

El consumo de la violencia mediática ha crecido evidentemente, las imágenes de la barbarie, de la crueldad y de la violencia se han popularizado en la televisión y en las redes sociales, el consumo de la violencia mediática ocupa las imágenes de televisión y redes sociales, en un mundo de conflictos y de hechos violentos que hoy parecen cada día más normales, cotidianos y aceptables.

Hoy la violencia afecta a la población con expresiones de frustración y miedo, maltrato, desamparo y estrés postraumático; la cultura de la violencia está presente en el acontecer diario y es la forma en que se tratan de resolver la mayor parte de los conflictos, donde hace falta el diálogo y reina la intolerancia, frente a la mediación y a la solución pacífica de los conflictos, predomina en la sociedad la cultura del conflicto y la violencia, una cultura bélica que en nada abona a la construcción de la paz. n