¿Y la justicia cuándo?

Escrito por  Javier Soriano Guerrero Dic 16, 2018

El miércoles 24 de octubre pasado, mi hijo Gabriel Soriano Kuri fue asesinado abajo del puente de la glorieta de Puerto Marqués por un hombre que, según el fiscal Jorge Zuriel de los Santos, nos dijo era una persona ya ubicada e identificada desde el 27 de octubre; sin embargo, ha pasado más de mes y medio que nos dio esa información a los familiares cercanos de Gabriel y es hora que no ha vuelto a decir más, a pesar de las llamadas y mensajes que le hemos enviado a su celular.

Como anteriormente comenté, mi hijo no tenía enemigos ni andaba en malos pasos, su vida era su trabajo en Radio y Televisión de Guerrero (RTG) y su familia. En el trabajo tenía más de 23 años de servicio y le encantaba, además en 97.7 MásRadio de RTG tenía su programa En Efecto, con más de 21 años de permanencia, donde impulsaba la música de hip hop y a los talentos guerrerenses en esta rama musical.

Precisamente, por la promoción que él hacía de esta cultura era conocido a nivel nacional e internacional, no se diga en el territorio guerrerense, donde muchos muchachos estaban agradecidos con Gabriel porque los impulsó a seguir su vena musical y dejar la calle y las drogas.

Desde el momento en que Gabriel fue asesinado, muchos raperos nos han demostrado su solidaridad y su cariño a mi hijo; algunos nos han comentado que quisieran que se le hiciera por última vez un homenaje en RTG, en el horario que tenía su programa de hip hop, domingo de 8 a 10 de la noche, para cerrar con broche de oro su programa En Efecto.

Cuando estaba reciente el fallecimiento de Gabriel, los directivos de RTG aceptaron la propuesta de hacer este último programa de En Efecto como un homenaje a su creador, pero por causas que desconozco le fueron dando largas al asunto y es hora que ya no se ha mencionado nada.

Este viernes pasado, la cabina de radio más antigua que tiene RTG Acapulco fue nombrada Gabriel Soriano Kuri, con una placa alusiva a este pequeño homenaje que se le hizo a mi hijo en su lugar de trabajo, que tanto quería.

Es cierto que este hecho, de nombrar a la cabina de radio con su nombre y colocar a la entrada la placa relativa, hará que el homenaje perdure a través de los años, pero siento que también se merece que su programa En Efecto se termine con una emisión ad hoc y que sea conducido por sus amigos raperos más cercanos. Deseo que los directivos de RTG recapaciten y cierren su programa de radio de forma digna.

Por otro lado, encontrar a la persona que le quitó la vida a mi hijo no nos lo devolverá, pero sí nos interesa saber qué motivo tuvo este sujeto para quitarle la vida a mi hijo, aunque como dije yo anteriormente el ataque a Gabriel, quien conducía en ese momento una camioneta de RTG, ya que venía de Mundo Imperial, donde había ido a cubrir el informe del gobernador Héctor Astudillo, era un mensaje dirigido al mandatario guerrerense, porque al día siguiente (jueves 25 de octubre) fue hallado por La Poza el cuerpo de un descuartizado con un mensaje de advertencia al gobernador de que dejara de proteger al CIDA (Cártel Independiente de Acapulco) o seguirían matando a periodistas o funcionarios de gobierno.

Detener al asesino de mi hijo no lo resucitará, pero sí servirá para que este tipo no siga cometiendo más crímenes, como el ocurrido el pasado viernes 7 de diciembre, en el bulevar de Las Naciones, donde fue asesinada una trabajadora administrativa de la Fiscalía, adscrita a la Sala Penal en los juzgados de Caleta.

Esta persona fue asesinada con varios impactos de bala calibre 38 súper. Según publicó la agencia Quadratín Guerrero: “fuentes de la Fiscalía informaron que los posibles autores del crimen son los mismos que asesinaron al locutor de Radio y Televisión de Guerrero (RTG), Gabriel Soriano Kuri”.

Si el asesinato de esta funcionaria fue cerca de las 9 de la mañana de ese viernes, como a las 12 del día la Fiscalía dio a entender que los posibles autores del crimen son los mismos que asesinaron a mi hijo. Qué rápido hicieron las investigaciones para poder dar esa información. ¿Cómo lo hicieron? ¿Con videocámaras? ¿Con pruebas de balística? Para comprobar que fueron disparadas con la misma arma.

Ahora bien, si ya saben quién fue y lo tienen ubicado, ¿cómo es que no lo detienen? O ¿están esperando que siga matando más personas para poderlo atrapar? O ¿están esperando que él mismo se vaya a entregar a las autoridades? Son preguntas.

En fin, espero que un día se haga realidad el anhelo de justicia que tenemos los familiares y amigos de Gabriel Soriano Kuri, y pronto llegue a nuestro estado la repetida promesa de orden y paz. n