La lucha de los copreros guerrerenses

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Nov 23, 2018

Guerrero se le ha declarado históricamente al paso de los años como un estado problema, por las protestas, las luchas agrarias, la inestabilidad política, los movimientos sociales, campesinos y guerrilleros, que se han gestado en esta tierra del Sur. Lo anterior, producto de las injusticias, el abuso de poder, la impunidad de gobernantes, caciques, acaparadores, guardias blancas, asesinos a sueldo, que tienen que ver con la dominación y los atropellos que se han cometido contra la dignidad, los derechos políticos y humanos del pueblo.

En la zona costera del estado de Guerrero históricamente se ha producido y comercializado la pulpa del coco, por sus climas cálidos y húmedos, que ha permitido la producción y aumento de las grasas y la pulpa del cocotero, favorecidos por las características de la zona.

Los ejidos de la Costa Grande de Guerrero, empezaron a producir y con ello nace la ambición de acaparadores e intermediarios de los caciques locales, quienes le ponen precio a los productos y se colocan entre productores y comercializadores, las familias campesinas cultivaban el cocotero de forma rústica, sin una preparación suficiente del terreno, sin recursos suficientes para la inversión, por lo que acaparadores, algunos de ellos de ascendencia española, ofrecieron a los campesinos préstamos, compras al tiempo, venta de equipos agrícolas y fertilizante, con lo cual se adueñaban de las cosechas y de las parcelas, al imponer altos intereses, creando deudas impagables e incobrables.

Con la Segunda Guerra Mundial, que afectó la región geográfica de las Islas Filipinas y detuvo la producción del coco, la Costa Grande de Guerrero pasó a ser uno de los grandes productores que surtían al mercado mundial y a las trasnacionales, en su ambición, el gobierno mexicano impuso nuevos aranceles a los productores, lo que trajo consigo diversos movimientos de protesta como las huelgas de brazos caídos allá por los años 50, además de la formación del Segundo Congreso Coprero y las luchas por la atención del Seguro Social para los campesinos productores, que se organizaron como empresa rural e iniciaron actividades y las primeras exportaciones directas.

En 1958 se celebró el Cuarto Congreso Coprero Regional, en cumplimiento a los mandatos establecidos en los estatutos de la Unión Regional de Productores de Copra del Estado de Guerrero, los días 23 y 24 de agosto de 1958.

La construcción del Edificio de la Coprera, ubicado desde finales de los años 50, en las esquinas de avenida Ejido y calle Seis, en la colonia Bella Vista, se hizo ante la necesidad de tener un espacio de almacenamiento para la copra, espacio que requerían para guardar un gran volumen de carga y que el consejo de administración convocó a los arquitectos de Acapulco para elaborar el proyecto de su construcción.

El presidente y el tesorero de la empresa rural se dieron a la tarea de buscar un terreno propio para construir el Edificio de los Copreros y lo encontraron en avenida Ejido, un terreno semi plano lleno de árboles silvestres y espinosos, con numerosas y enormes rocas, que al inicio era solo una vereda transitable a pie y que haría esquina con lo que hoy es calle Seis; la avenida Ejido era sólo un espacio de hoyos, basura y tierra, pero por su ubicación era la puerta para la Costa Grande, por lo que se decidió edificar sus instalaciones en este lugar.

Posterior a ello, llegaron grupos de trabajadores que comenzaron a limpiar el terreno de maleza y basura, a derribar árboles y a dinamitar las enormes piedras y en seguida, llegaron los camiones con material de construcción.

El 22 de agosto de 1967 se cometió en estas instalaciones la recordada “masacre de los copreros”, con la participación de gatilleros de la época, que se enfrentaron a una comisión de 60 personas dirigidas por el diputado César del Ángel, Alberto Véjar González y Julio Berdeja, que se acercaron a la puerta y pidieron permiso para entrar con la intención de dialogar con el licenciado Flores Guerrero, presidente de la Unión.

Los peligrosos asesinos y cuatreros que dirigieron la  masacre fueron los hermanos Gonzalo, Demetrio, Luis e Isabel Gallardo, de Cruz Grande, Guerrero; posterior a la masacre fueron decomisadas varias armas entre pistolas, metralletas y carabinas M1 y M2.

Los inconformes pedían que se derogara el decreto de los 3 centavos por kilo que se les cobraba anteriormente, el gobernador Raymundo Abarca Alarcón nunca fue juzgado ni castigado por su responsabilidad en la masacre, dado que francotiradores de la policía judicial del estado dispararon en forma indiscriminada desde las azoteas, además de que lo anterior provocó el inicio de la lucha por la desaparición de poderes en Guerrero, en el Distrito Federal, encabezaron los estudiantes de Derecho, Imperio Rebolledo, Nidio Nava Blanco, Efraín Zúñiga Galeana, Efraín López Bello y Vicente Manrique Zárate.

Los perpetradores de la masacre fueron detenidos por el Ejército, pero en los días posteriores obtuvieron su libertad depositando fianzas irrisorias. n