Eloy Cisneros: Una vida de lucha

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Nov 02, 2018

En el año de 1976, en la cárcel pública de Ometepec, en donde se encontraba recluido el profesor Eloy Cisneros Guillén, víctima de calumnias y de un montaje gubernamental que pretendía vincularlo a un secuestro y homicidio que se cometió en dicho municipio; ya estando privado de su libertad, inició en la cárcel pública un movimiento para dignificar la estancia de los internos, que incluyó la atención médica para quienes se encontraban recluidos, el derecho a la alimentación, las campañas de alfabetización, con los libros de Rius: “La Panza es Primero”, “La truculenta historia del capitalismo” y “Marx para principiantes”, además de la ampliación del tiempo para que los reclusos desarrollaran sus actividades al aire libre y la práctica de deporte.

Durante un traslado del profesor Eloy Cisneros, del municipio de Ometepec a la Ciudad de Acapulco, al llegar a la cárcel del puerto ubicada en ese entonces en la Colonia Hogar Moderno, donde hoy se encuentran las oficinas del Seguro Popular, en medio de un fuerte despliegue policíaco, durante la madrugada, sus familiares se dieron cuenta de que algo le podía suceder, en el trayecto el convoy de policías fue seguido por el licenciado Fernando Alanís, quien junto con el licenciado Norberto Flores Baños, eran sus defensores; en ese trayecto recibió las amenazas del entonces coronel Mario Arturo Acosta Chaparro, quien le manifestaba que su padre podría sufrir un accidente y que sabían que su hijo estudiaba en El Porvenir y que un día podrían no regresar a su casa.

Al llegar a la cárcel de Hogar Moderno, durante la madrugada, apareció el escritor y periodista Ricardo Garibay, quien a grito abierto le dijo: Eloy, vengo a entrevistarte porque sé que aquí te quieren matar. Ricardo Garibay es el escritor del libro Acapulco, quien en su libro describe los barrios del puerto, al gobierno de ese tiempo, a los movimientos guerrilleros y el caso del general Acosta Chaparro, que al tiempo que torturaba guerrilleros, les robaba a los productores y vendedores de mariguana, su producto.

En algunas de las diligencias estuvo presente el entonces coronel y todopoderoso policía de todas las corporaciones del estado de Guerrero, Acosta Chaparro, a quien el profesor Eloy Cisneros acusó directamente de haberle infringido torturas físicas y psicológicas, que a la fecha padece las secuelas en el oído, el hígado y el riñón.

En el movimiento por la libertad de Eloy Cisneros y de los presos y desaparecidos políticos de ese tiempo, participó activamente la Universidad Autónoma de Guerrero, su movimiento estudiantil y los sindicatos, además de la participación de ciudadanos de las diferentes regiones del estado y del municipio de Ometepec, desde donde comisarios ejidales, profesionistas y comerciantes, mandaron diversos telegramas a la Secretaría de Gobernación para pedir la libertad de Eloy Cisneros, quien goza de prestigio en la Costa Chica y en el estado de Guerrero.

En la cárcel pública de Acapulco se relaciona políticamente con los presos políticos y sobrevivientes del movimiento guerrillero, Juan Islas Martínez, Arturo Gallegos Nájera y Octaviano Santiago Dionicio, combatientes del Partido de los Pobres de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de las Fuerzas Armadas para la Liberación, elaborando desde la cárcel la Revista Revolución, que en su primer número trae en la portada a los compañeros universitarios Carlos Díaz Frías y Luis Armando Cabañas Dimas, que militaban en las Fuerzas Armadas para la Liberación y que fueron detenidos al salir del Cinema Jacarandas, y quienes a la fecha se encuentran en calidad de desaparecidos.

En 1978, al recobrar su libertad, el profesor Eloy Cisneros se reintegra a la Universidad Autónoma de Guerrero como profesor en la Preparatoria No. 27, y de los años 1979, 1984, fue coordinador general administrativo de la Universidad Autónoma de Guerrero, en la Zona Sur, desde donde participó en la formación de la Escuela de Enfermería No. 3 de Ometepec, de la Preparatoria No. 27 en Acapulco, de la Preparatoria de Cuajinicuilapa y del Grupo Periférico de Azoyú.

En 1980, participa en el Consejo General de Colonias Populares de Acapulco, movimiento que se oponía al desalojo de las colonias del anfiteatro de Acapulco por parte del gobierno que pretendía vender esas tierras a capitales extranjeros y continúa con el Movimiento Social y Urbano Popular desde el Frente Revolucionario de Defensa Popular que fundó desde la cárcel y que aglutinaba a estudiantes, campesinos y obreros, y que con el FRDP, se hacen las primeras tomas de tierras en la Costa Chica y por ese tiempo se dan la fusión de cuando menos cuatro organizaciones de izquierda que forman una relación orgánica, como es el CLESA en Iguala, que dirigía Palemón Castrejón Salgado, la Unidad Estudiantil  Guerrerense, la UEG, que dirigía Juan García Costilla, Rogelio Ortega Martínez, Armando Chavarría Barrera, entre otros, además de la Asociación Cívica Guerrerense que representa Arturo Miranda. n