Adela Román: retos y compromisos

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Oct 05, 2018

El 30 de septiembre protestó como presidenta municipal constitucional de Acapulco de Juárez, la licenciada Adela Román Ocampo, quien se comprometió a construir un buen gobierno para el puerto y a gobernar con transparencia. Los retos y los compromisos inician con empoderar la sociedad al mejorar el nivel de vida de la gente a través de la justicia, la educación y el desarrollo.

Después de una jornada democrática que la llevara a la más alta representación del municipio de Acapulco, en su discurso asume el compromiso de gobernar con honradez y rectitud, leal a los principios de justicia, igualdad y libertad, con la convicción de atender las demandas de todas las expresiones políticas y sociales, comprometida con la construcción de un gobierno democrático en estos nuevos tiempos de pluralidad.

Adela Román asume la presidencia con un cabildo plural, en medio de una crisis de seguridad que necesita atenderse para recuperar la paz, el progreso y el bienestar de las familias. En su discurso, la presidenta municipal se refiere a las gestas heroicas de Juan R. Escudero, a las banderas de lucha para el progreso y el bienestar que enarbolaron María de la O. y Amadeo Vidales.

Se refiere a la historia política contemporánea, a los movimientos sociales más relevantes, a Genaro Vázquez Rojas, a Lucio Cabañas Barrientos, al doctor Pablo Sandoval Cruz, al profesor Eloy Cisneros Guillén, y a su padre, el dirigente social y viejo comunista, don Nicolás Román Benítez.

El discurso de Román Ocampo se asume como parte del proyecto alternativo de nación que encabeza el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, se apega a los lineamientos de este proyecto nacional que se propone salvar al país del desastre social y económico en que se encuentra, comprometida con la construcción de la cuarta transformación de México y llevar a la nación al progreso con justicia.

Existe en su discurso la preocupación porque Acapulco es el municipio con el mayor índice de pobreza urbana en el país. En ningún otro municipio de México, existe tanta gente en extrema pobreza, como en el puerto.

Acapulco es una ciudad con casi un millón de habitantes y la primera ciudad de pobreza extrema urbana, así lo señala el Consejo Nacional de Valuación Política y Desarrollo Social, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador anunció en su oportunidad la inclusión de Acapulco en un novedoso programa que abarcará a otras 14 ciudades con severos problemas de marginación e inseguridad y que serán atendidas prioritariamente. Acapulco como destino turístico se pretende desarrollar donde la pobreza y la desigualdad contrastan con una infraestructura hotelera de lujo, donde coexisten con los cinturones de miseria, con los polígonos de alta pobreza y marginación, que serán atendidos en un primer momento con 650 millones de pesos, destinados a las colonias y comunidades y marginadas del municipio, en obras de agua potable, drenaje, electrificación, espacios públicos, Vivienda y Regularización de la Tenencia de la Tierra.

La violencia y la inseguridad es un problema latente que se abordará en coordinación con las autoridades federales y estatales, en la tarea de prevenir la delincuencia, como lo mandata el artículo 21 de Nuestra Carta Magna, también se debe combatir la inseguridad en sus causas más profundas y reales, como son la pobreza, la desintegración familiar y la pérdida de los valores universales.

El Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, señalan que el Puerto de Acapulco es la tercera ciudad más violenta e insegura del mundo, solo después de San Pedro Soula, Honduras y Caracas, Venezuela.

En días pasados, la alcaldesa señaló que recibía una administración colapsada, con una sociedad arrodillada ante la delincuencia y una economía estancada por el cobro de piso.

Para Acapulco es necesario el desarrollo social y económico, potencializar la oferta turística, apoyar el campo y la pesca, a la pequeña y mediana empresa, atender la demanda social, la problemática de indígenas y campesinos, generar y detonar las inversiones para que Acapulco cuente con empleo permanente y mejor remunerado, con derramas económicas para multiplicar el empleo, con lo que se logre empoderar a la ciudadanía, como coadyuvante del ejercicio de gobierno, comprometer a la sociedad y el gobierno con el cambio verdadero, con la transformación urgente que requiere el municipio, con la participación del pueblo con las asambleas ciudadanas.

El compromiso del nuevo gobierno es rescatar Acapulco, combatir los problemas del municipio de raíz, construir un gobierno diferente, atender la problemática de manera inmediata, como es la seguridad pública, los problemas de agua potable, saneamiento básico y alumbrado público.

Acapulco es una ciudad con alta vulnerabilidad y marginación, que necesita de una atención especial, de un rescate financiero, del compromiso de los tres niveles de gobierno, de combatir las causas que originan la violencia y la criminalidad y mantienen en vilo a los acapulqueños. n