Al rescate de Pemex y CFE

Escrito por  Esthela Damián Peralta Sep 05, 2018

El próximo gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador buscará que en el Presupuesto de Egresos 2019 se incluyan 150 mil millones de pesos para que Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cuenten con recursos de inversión con el objeto de que las empresas del Estado mexicano sean competitivas.

Serán 75 millones de pesos para la exploración y perforación; 25 mil millones de pesos para la rehabilitación de refinerías y 55 mil millones de pesos para la primera etapa de la construcción de la nueva refinería.

Hace dos años se le recortó a Pemex 100 mil millones de pesos de inversión, y lo que se hará es regresar su capacidad de inversión a las empresas del Estado para que puedan competir y producir.

Continúa la revisión de contratos de Pemex con el objeto de detectar posibles irregularidades en los procesos de licitación, adjudicación, reglas y subasta.

El presidente electo analiza la construcción de dos refinerías medianas o una grande que se ubicaría en la terminal marítima de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, y prevé que pudiera ser terminada en sus primeros tres años de gobierno.

Se tiene previsto reactivar de inmediato la actividad petrolera con la modernización y reconfiguración de las seis refinerías que ya existen en nuestro país.

El objetivo es que a mitad de su sexenio, México deje de comprar gasolinas en el extranjero.

En menos de un mes se presentarán los planes de una de las nuevas refinerías que tendrá el país. Para ello, el equipo comandado por Rocío Nahle, a quien el candidato ganador Andrés Manuel López Obrador nominó como futura secretaria de Energía, analiza el modelo de la refinería más grande del mundo: Jamnagar, en India, cuyas dimensiones cuadruplican los proyectos que se buscan en el país, mientras que expertos sugieren que para su construcción se replique el modelo de licitaciones de las rondas petroleras.

La refinería de Jamnagar, situada al oeste de India, en las costas del mar Arábigo, es operada por la segunda compañía privada más grande de ese país: Reliance Industries Limited. Actualmente procesa poco más de 1.240 millones de barriles diarios de petróleo crudo, cuando la capacidad total de las seis refinerías de Petróleos Mexicanos es de 1.6 millones de barriles diarios, pero en la actualidad sólo se utiliza 40 por ciento de ésta, mientras que la capacidad máxima que se pretende instalar en las nuevas refinerías mexicanas es de sólo 300 mil barriles por día.

El mayor centro refinador del mundo fue construido en 36 meses, del 2005 al 2008, con un costo de 6 mil millones de dólares. En tanto, el proyecto 2018-2024 de la futura administración prevé que se requerirá una inversión estimada de 6 mil millones de dólares para cada refinería nueva, a pesar de que serán de menores dimensiones que el complejo hindú.

El centro Jamnagar, reconfigurado en el 2015, actualmente emplea a 2 mil 500 personas, cuenta con 50 plantas procesadoras ubicadas en un terreno de más de 3 mil hectáreas, mientras se ha anunciado que el nuevo centro en México se ubicará posiblemente en el puerto del Golfo de México, Dos Bocas, en Tabasco, donde ya se cuenta con 400 hectáreas propiedad del gobierno federal, o Madero, en Centla, en un terreno de 60 hectáreas que, también en Tabasco, colinda con el río Grijalva.

En su análisis, el think tank Pulso Energético, de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi), concluyó que, independientemente de si hay controversia o no sobre el costo total, es innegable que será un megaproyecto de infraestructura, de varios miles de millones de dólares. Al lanzarse tan temprano en la nueva administración, será un proyecto que el mundo entero volteará a ver para tratar de entender la posición de López Obrador y su equipo en temas tan importantes como transparencia.

En este sentido, expertos en la materia consideran que la nueva Secretaría de Energía, así como Pemex y cualquier otra organización del gobierno que organice o ancle el proyecto, deberá revisar lo logrado por la Comisión Nacional de Hidrocarburos en las rondas petroleras, en materia de transparencia y credibilidad en los procedimientos.

Además de especialistas nacionales y participantes internacionales, observadores internacionales como la OCDE o el Atlantic Council han reconocido a las rondas de la CNH como licitaciones que han ido más allá de las mejores prácticas internacionales, elevando los estándares globales en el tema.

Refinación, exploración y producción son negocios diferentes, así que no se trata de copiar y pegar, explicaron, pero sí hay prácticas de transparencia, máxima publicidad, claridad en las variables de licitación y cumplimiento de los contratos, no renegociación de términos económicos en caso de sobreofertas, que deberán tomarse en cuenta. n