Escuelas de lucha

Escrito por  Sergio Ferrer Ago 27, 2018

El mismo día en que se develó la estatua de Genaro Vázquez Rojas hubo antes una asamblea en la que participaron autoridades de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Policía Comunitaria (Crac-PC), consejeros, consejeras, así como representantes de diversas comunidades, organizaciones y representantes populares electos entre los que se encontraba un próximo alcalde, diputados, diputadas electas, así como un senador; todos de Morena.

Genaro fue maestro normalista egresado de Ayotzinapa, En el contexto de un movimiento magisterial sindical en Guerrero, Oaxaca y Chihuahua a finales de la década de los 50, durante el gobierno de Caballero Aburto, fundó la Asociación Cívica Guerrerense y la Central Campesina Independiente, organizaciones políticas de clara oposición al régimen. Al ser contrario al gobernador, en abril del 60 fue detenido en Teloloapan y liberado el mes siguiente; al ser liberado encabezó una caravana a México en la que en entrevistó con López Mateos; culpó al entonces gobernador de despojo de tierras, represión, robo y fraudes electorales en municipios, y pidió la desaparición de poderes.

Fue encarcelado en varias ocasiones y, según relata Doralicia Carmona, en el 67 se restructuró la ACG en un partido de corte marxista-leninista. En el 68, tras fugarse de Lecumberri, surgió la ACNR, que tuvo sus fuerzas armadas con una dirección político militar comandada por Vázquez Rojas. Con varias acciones guerrilleras entró a la Costa Grande; en el otro polo los militares implantaron el terror y la arbitrariedad: ajusticiados, desaparecidos...

Tras una serie de golpes y acciones a finales del 72, la Dirección Federal de Seguridad, al mando de Fernando Gutiérrez Barrios, detendrá a la esposa de Genaro Vázquez, con la pretensión de obligarlo a entregarse a las autoridades. El 2 de febrero siguiente, el rebelde perecerá en un accidente automovilístico a 20 kilómetros de Morelia, Michoacán, cuando viajaba en compañía de José Bracho Campos y Salvador Flores Bello, así como de dos maestras de la sierra de Atoyac. El Ejército, no la Policía de Caminos, se encargará inmediatamente del accidente. No se permitirán fotos del suceso.

La tierra que lo vio nacer es sede de uno de los movimientos de autodeterminación más relevantes del estado y bien podría ser que del país. La cuestión de la Policía Comunitaria no puede verse como algo meramente policial, planteó Abel Barrera, director de Tlachinollan, en la asamblea; es un hito en la lucha por seguridad, justicia, autodeterminación y defensa del territorio. La Crac-PC abarca 190 comunidades de 29 municipios; incluso llega a una comunidad en Puebla. Tiene casas de justicia en San Luis Acatlán, que es la matriz; en Colombia de Guadalupe, Malinaltepec, Zitlaltepec, Metlatónoc; en El Paraíso, en Ayutla, y en Caxitepec, Acatepec. Tiene comités de enlace en Dos Ríos Cochoapa, Huamuxtitlán-Olinalá, Chilistlahuaca, Cacahuatepec Acapulco, Tixtla y Tecoanapa.

Su máxima autoridad es la asamblea general; se conforma por comunidades indígenas y mestizas que aceptan el sistema de seguridad y justicia comunitaria, que ha logrado blindar sus comunidades y regiones de la terrible violencia que azota diariamente a Guerrero, y que además constituye un ejemplo de defensa del territorio. En sus filas vemos a mujeres y hombres dignos; sí, también hay mujeres; como consejeras, policías comunitarias, que viven procesos relevantes dentro de sus comunidades y el sistema comunitario.

Con el acostumbrado atropello, tanto a este proceso de la Crac-PC como a la iniciativa, legalmente presentada, pero ignorada por los diputados locales, de la ley integral sobre los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos del estado, los poderes Ejecutivo y Legislativo justifican lo que a voces de un integrante del Consejo de Comunidades Damnificadas es “una traición al pueblo”. La iniciativa popular fue presentada ante el Congreso cumpliendo los requisitos para ser considerada y analizada, pero no hubo tal discusión; sí, en cambio, una iniciativa para reformar la Constitución local y desaparecer la figura de la policía comunitaria y rural del texto.

Entre las intervenciones de los asistentes, Juan Orta señaló que por la Crac-PC entregarían un documento a los representantes populares presentes para impulsar que tanto los artículos 1 y 2 de la Constitución mexicana como leyes reglamentarias faculten al sistema comunitario para sus labores de seguridad, justicia y reducación, y que los pueblos indígenas y afromexicanos se empoderen.

También apuntó a que frente a la embestida de las concesiones mineras se decrete en Guerrero su cancelación, igual que los planes de construcción de la hidroeléctrica La Parota, así como justicia para los policías comunitarios asesinados en La Concepción, Cacahuatepec, el 7 de enero, y libertad para los presos políticos, como Gonzalo Molina y Marco Antonio Suástegui.

En la asamblea de la Crac-PC acordaron crear una comisión para generar la controversia constitucional que sería llevada ante la Suprema Corte de la Justicia de la Nación; los políticos electos bajo las siglas de Morena aseguraron que desde el primer día lanzarán una iniciativa para defender a la policía comunitaria. El tiempo dirá. También acudieron personas de otros lugares, como un comisario de Filo Mayor que destacó el ejemplo de la Crac-PC y quien auguró que el PRI no volvería a gobernar el país.

En contraste a este proceso de lucha no sólo cotidiana de la Crac-PC, sino también los esfuerzos que deberán emprender para defender su existencia y con ello un emblema de las nuevas luchas de las mujeres y hombres valientes en Guerrero, vemos un escenario terrible: en Chilapa dejaron en la vía pública a una mujer asesinada con signos de tortura; circulan videos de grupos armados en disputa en la Sierra; en Tlapa hay personas desaparecidas, entre éstas tres mujeres, incluida una niña de seis años, asesinatos, secuestros y un problema municipal múltiple.

Desde el paro de la Policía Municipal, Protección Civil y el servicio de limpia, que exige garantías para seguir laborando, con todas las contradicciones que pueda tener el servicio de la corporación, ha sido evidente el abandono y la falta de atención rigurosa a dicho cuerpo; apenas la semana pasada dos integrantes murieron en un accidente en motocicleta. Hoy, a un cajero del centro acudió un policía municipal a retirar sus últimos 50 pesos de la tarjeta.

En el mismo centro la basura se comienza a juntar en las esquinas del Zócalo; el ayuntamiento, abandonado y sin luz, registró ayer en sus pasillo una movilización de habitantes de nueve colonias, quienes exigen agua potable, la cual no les llega desde hace meses. El contraste de las comunidades donde hay recursos naturales, donde hay organización de asamblea, donde el pueblo resguarda al pueblo, contrasta con lugares como Tlapa, donde a pesar del flujo económico no hay mejoras en la urbanidad, poca gente se reúne y denuncia, hay pocos gritos por justicia, cada día carcome un poquito más el fantasma de la violencia, del temor y de la indiferencia.

La lucha del pueblo debe ser una realidad, debe ser una escuela de dignidad contraria a las enseñanzas de corrupción, de insensibilidad, de poder, de sicariato; una lucha histórica, adaptada al presente y pensada también a futuro. Procesos sociales de base. Procesos de dignidad. A 47 meses, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Crac-PC, viva el pueblo organizado! n