Ganan AMLO y Sheinbaum el primer debate

Escrito por  Esthela Damián Peralta Abr 25, 2018

De forma clara y contundente, los candidatos de la coalición Juntos Haremos Historia a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, y a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ganaron sus respectivos debates, no obstante que en el caso del ex jefe de Gobierno capitalino el resto de los contendientes centraron todos sus ataques hacia su persona.

Con 40.36 por ciento, Claudia Sheinbaum se alzó como la indiscutible triunfadora del encuentro realizado el pasado 18 de abril en las instalaciones de Canal Once de Televisión y donde Mikel Arriola, abanderado del PRI, obtuvo 25.40 por ciento y mandó al tercer lugar a Alejandra Barrales, aspirante por el Frente, con 19.58 por ciento, de acuerdo con la encuesta realizada por Massive Caller.

En su intervención, Sheinbaum criticó que la actual administración descompuso la seguridad en la capital, al desatender el mando único policial.

Además, dijo que no sólo se trata de instalar más cámaras en la ciudad, como propusieron sus contrincantes, sino que deben ser cámaras digitales; afirmó que también se debe reformar la policía y el Ministerio Público.

Propuso regular y modernizar el transporte concesionado y el Metro, el Metrobús y el transporte eléctrico, pensando en las personas que viven en la periferia y la parte alta de la Ciudad de México, con 38 kilómetros de cablebús en las delegaciones Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Tlalpan y Álvaro Obregón.

Refirió que con su proyecto Innovación y Esperanza se implementará el Cablebus de la Ciudad de México, con el que se transportará a las personas de las partes altas de manera eficiente y barata, el cual se empezará a construir en 2019, porque no hay tiempo que perder.

Asimismo, dijo que buscará implementar la instalación de escaleras eléctricas que permitan el desplazamiento de las personas, principalmente aquellas que sufren alguna discapacidad y adultos mayores.

Otra de sus propuestas consiste en enfocar los recursos en los jóvenes, por lo que se construirán cinco escuelas preparatorias y 10 universidades que están sustentadas en el programa que hizo Morena.

Se comprometió también a poner orden en la capital del país y a no permitir violaciones en el uso de suelo, no habrá privatización del espacio público y revisará los contratos que se le quitaron a las personas, prometió un gobierno que escuche a la ciudadanía.

Acusó que la ciudad no está bien porque el gobierno les dio a los capitalinos la espalda en los servicios públicos, porque hicieron del gobierno un negocio privado, pero lanzó un ¡basta de abusos!, y adelantó que construirá la ciudad de la innovación.

En cuanto al primer debate presidencial, y a pesar de la embestida del resto de candidatos hacia su persona, Andrés Manuel López Obrador se erigió como el indiscutible ganador al haber presentado las propuestas más correctas que representan un cambio real para los mexicanos.

El abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia expuso propuestas concretas para abatir la corrupción, para pacificar el país y atender a las minorías sociales.

Para el encuestador Roy Campos, el que ganó el primer debate presidencial fue López Obrador porque no salió dañado.

Analistas consultados por el diario The New York Times (NYT) coincidieron por separado en que Andrés Manuel López Obrador ganó el primer debate. De acuerdo con las reflexiones de los analistas consultados por el rotativo estadunidense, López Obrador ganó en sus términos debido a que no perdió su posición de puntero en las preferencias ciudadanas, tras lograr esquivar o “librar” los ataques de todos sus adversarios.

El columnista Esteban Illades refirió que López Obrador ganó porque los demás candidatos no consiguieron bajarlo al terreno del debate.

Carlos Bravo Regidor, profesor de Política y de Periodismo en el Centro de Investigación y Docencias Económicas (CIDE), coincidió en que AMLO llegó al debate a administrar su victoria y así lo hizo. Se quedó en su primer piso observando, cascareando, sin debatir, ganar ni perder, pero él iba a no perder.

Para Vidal Romero, analista y profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), este primer debate se implanta en una lógica electoral donde se define a los candidatos en términos de “buenos y malos”, “mafias del poder y ciudadanos limpios”.

En este marco, la ventaja de López Obrador en las encuestas muestra que ha sabido capitalizar el descontento arraigado hacia el actual gobierno por la situación económica y de violencia y esquivar los ataques sin caer en el juego de las provocaciones.

Vidal Romero sostuvo que en una elección en la que el electorado parece gravitar hacia el polo emocional y moral, una de las principales fortalezas de López Obrador parece ser su posicionamiento como aquel candidato que sigue estando ‘del otro lado del pantano de la corrupción’.

Esta situación, anticipó, puede abrir la posibilidad a una dinámica de campaña renovada de voto útil, en la que tanto las arcas del PRI, el gobierno federal e incluso panistas que habían coqueteado con Anaya, o la antes panista y ahora candidata independiente Margarita Zavala, unan filas contra el ex jefe de Gobierno.

De acuerdo con los analistas consultados, el debate consistió en gran medida en un esfuerzo de los abanderados por debilitar al puntero –con 48% de las preferencias electorales–, al criticar sus propuestas más polémicas, como la amnistía a criminales, en un momento en el que los índices de homicidios han alcanzado niveles históricos.

Según los analistas, el escenario real del primer debate fue el malestar y el enojo generalizado entre los mexicanos: una población al punto del hartazgo que reconoce entre sus principales males la corrupción sistémica, la violencia, los desaparecidos y la desigualdad.

Y destacaron que el resultado de esta puesta en escena es poco probable que cambie sustancialmente las preferencias mostradas en las encuestas, en las que aventaja cómodamente López Obrador. n