Barbaridad del INE

Escrito por  Ginés Sánchez Mar 20, 2018

La decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) respecto de quién puede y quién no acceder a estar en la boleta para presidente de la Republica sólo lo evidencia como lo que ya es: un vil apéndice del PRI-gobierno, y no obedece más que a un cambio de estrategia en el uso de esa figura por Los Pinos, y esta es la exclusiva inclusion de la candidatura independiente de Margarita Zavala de Calderón, para intentar favorecer al barco prianista del pacto Calderón-Peña Nieto, cuyos origenes datan de 2005 y que se va más a pique día con día, pero no se puede descartar una última jugada desesperada, y esta se encuentra en la intencion de, por fin, conquistar el tan ansiado segundo lugar en las encuestas y sondeos de preferencias, que aun pertenece al panista Ricardo Anaya, para así intentar perversamente, como una redición del trágico año 2006, un peligrosísimo escenario de polarizacion y encono del electorado y de la sociedad mexicanos.

Y es que no es descabellado que Margarita Zavala decline por José Antonio Meade, o viceversa, para lograr tal objetivo, aunque a la luz de una candidatura tan desastrosa como la del candidato del PRI, no dudemos que sea la opcion de la declinacion de éste por otra candidata “ciudadana, como él mismo, sin militancia partidista", que es el falso discurso oficial en boga.

Lo peor es que el escenario ideal y extremo para coronar estos tan malévolos planes sería el enfermar a Meade, o de plano accidentarlo o, peor aun, que un loco solitario aparezca, le haga daño, y, con cualquiera de las tres anteriores opciones, convertirlo en un mártir, en una víctima; es decir jugar con los sentimientos más primitivios de las personas, en este caso los electores. Con esos sentimientos (miedo, odio, lástima), ya se jugó antes, en 1994, despues del asesinato del candidato Luis Donaldo Colosio, en favor de Ernesto Zedillo, y en 2006, en favor de Calderón, o mejor dicho contra Andrés Manuel López Obrador.

La bien llamada mafia del poder está desesperada y enfermizamente aferrada al poder; a Peña Nieto le parece más importante conservarlo antes de pasar dignamente a la historia como el verdadero presidente de la transición democrática mexicana.

Ojalá que nada de lo anteriormente escrito se cumpla, y la única manera es que Andrés Manuel López Obrador permanezca en el lejanísimo primer lugar en el que se encuentra ahora, y aun con más ventaja, de ser posible, lo cual no sería nada raro, porque la gente cada día repudia más al sistema.

Lo de la manipulación de las candidaturas independientes, como tantas otras barbaridades y bajezas que sería tanto estéril como interminable consignar aquí, no hace más que abonar al hartazgo de la gente. Y que sólo baste un ejemplo: la candidatura más limpia, sin trampas, bajezas, ni dinero sucio: la de Marichuy, y que representa, ni más ni menos, a uno de los sectores más vulnerables de la sociedad mexicana, fue relegada y marginada de manera grosera. Y una, la de la señora Margarita Zavala de Calderón, con más de 700 mil firmas falsas, es bienvenida a la contienda por la Presidencia.

Es impostergable que la decadencia se detenga ya. México no puede seguir cayendo más, ni tan bajo.