¡Unos genios!

Escrito por  Ginés Sánchez Ene 19, 2021

La oposición en México anda más que perdida; como reza un dicho en España: “no saben dónde poner el huevo”. Tan es así que ya cedieron todo liderazgo a simples peones de un grupo de magnates, poderes fácticos, pues, como lo es el gran capital, que mal acostumbrado a ya tener el control del gobierno, les vino la 4T (cuyo eje es el de separar poder político del económico) cual cubetada de agua helada. Tan es así que los cascarones que quedan de aquellos negros gobiernos siguen hoy siendo dirigidos no por hombres de Estado, sino por algunos barones del dinero.

Ante esto, pues, hemos visto personajes caricaturescos, que ya pertenecen incluso a la picaresca nacional, como Gilberto Lozano, Felipe Calderón o Claudio Xicoténcatl González, quienes con la ayuda de un puñado de emisarios del pasado, pertenecientes a la antigua intelectualidad orgánica, azuzan (más que asesoran) a la cada día más extraviada y desarticulada oposición. Son varios ya los membretes que la oposición ha utilizado sin asomo de éxito alguno: que si el Frenaaa, que si el Tumor, que si no sé qué otros cuentos. La última idea brillante ha sido el volver a cambiarle de nombre a Sí por México, con lujo de plagio incluido, al logo y nombre de la campaña de Augusto Pinochet, en Chile, en el contexto del plebiscito que lo sacó del poder, en 1989.

Buen favor le hacen a la alianza gobernante; simplemente ya está ocurriendo lo más obvio, ha comenzado el repudio popular hacia el PRIANRD, de lo que siempre negaron su existencia; hoy ahí está, cínicamente en sucias negociaciones políticas con lo que venga del botín por el que luchan como hienas con mucha hambre y rabia.

Su torpeza llega a tal grado que hasta el nombre con el que, despectivamente, se refieren a los spots de Morena en los medios fue puesto por uno de sus ilustres miembros, el profesor Quadri, quien, ya lo vemos, se tomó muy en serio aquella farsa de la maestra Gordillo, respecto a que el señor es “presidenciable”. La profesora debió tener el detalle y la atención de explicarle, con eufemismos, si se quiere, que sólo era una pieza de desecho, rentada por un tiempo perentorio.

En fin, que ya se puede afirmar el papel de la oposición en el próximo proceso electoral será puramente testimonial, casi como lo era en los tiempos del PRI-gobierno. El partido Morena se dará el lujo incluso de regresar a la tesorería una buena parte de los dineros en prerrogativas que le da el INE, para que se destine al sector salud, sugiriendo a los demás partidos a hacer lo propio, cosa que obviamente no harán, aprovechando eso para exhibirlos públicamente como mezquinos. En fin, la oposición está siendo, en este México kafkiano, el mejor aliado del gobierno en turno, así sea de forma estúpidamente involuntaria.

El desastre en las urnas será mucho mayor al que la mayoría imagina, aún en sus peores proyecciones. Porque, aunado a todo lo anterior, en México tradicionalmente el oficialismo siempre gana las elecciones intermedias. n