Aborto

Escrito por  Eduardo López Betancourt Ene 18, 2021

El aborto tiene un concepto médico y otro jurídico; a nosotros nos interesa el segundo, pero es importante conocer el médico obstétrico, que lo considera como la expulsión de producto de la concepción antes de que sea viable, lo cual ocurre a los 180 días. A la expulsión del producto en los tres últimos meses se le denomina parto prematuro. A continuación analizaremos los conceptos de aborto de connotados juristas, así como del Poder Judicial Federal.

Legislación de Puebla

Existen diferencia entre el aborto médico obstétrico y el aborto como ilícito penal, pues desde el primer punto de vista consiste en expulsión de la concepción; su viabilidad, es decir su capacidad extrauterina, estará determinad por la edad intrauterina; mientras que legalmente no se define el aborto por la maniobra abortiva, como expulsión del producto, sino por la consecuencia de ella, que es la muerte del concebido, como lo establece el artículo 339 del Código de Defensa Social del Estado de Puebla (Semanario Judicial de la Federación, Octava Época, Tomó VIII, noviembre de 1991, Segundo Tribunal Colegiado del Sexto Circuito, Págs. 142 y 143).

“El aborto puede definirse –dice Muñoz Conde– como la “muerte del feto”. Dicha muerte puede tener lugar en el seno de la madre o provocando su expulsión prematuramente. Como es lógico, ha de tratarse de un aborto producido por la actividad humana, y dejar fuera del ámbito penal los abortos espontáneos.

Es interesante comentar la distinción que hace el Código Penal Español entre los delitos contra la vida humana independiente (homicidio, parricidio) y los delitos contra la vida humana dependiente (aborto). Nuestro autor Muñoz Conde comenta que esta distinción no es sólo doctrinal, sino práctica, que la ley penal reconoce. Este ordenamiento español, al igual que nuestro, otorga una mayor protección a la vida independiente. Respecto al aborto nos explica propio Muñoz Conde: “bajo el nombre de aborto, Capítulo III del Título VIII del Libro II del Código Penal, se recogen en nuestro Código una serie de independizada. Junto al aborto propio, que significa la destrucción de la vida dependiente, existen otras conductas que sólo afectan indirectamente a esa vida no independizada: la expedición de abortivo y la difusión de prácticas abortivas.”

Otro autor español, Rodríguez Devesa, nos dice al respecto: “el aborto consiste en la muerte del feto mediante su destrucción mientras depende del claustro materno o por su expulsión prematuramente provocada.”

El maestro Francisco Carrara, al referirse al aborto le denomina “feticidio”: “defino el feticidio como la muerte dolosa del feto dentro del útero, o como su violenta expulsión del vientre materno, de la que se sigue la muerte del feto. Los elementos de este delito son 1°, la preñez; 2°, el dolo; 3°, los medios violentos; 4°, la muerte subsiguiente del feto”.

Otros autores, como Maggiore, consideran “feticidio” como la muerte violenta del feto durante el parto, aunque el propio Maggiore reconoce que se llama impropiamente “feticidio”, porque el feto que nace ya no es feto, sino hombre y persona. Esto no debe dar lugar a confusión; Carrara también coincide en que el aborto no puede ser juzgado de igual manera que el homicidio; sobre este tema comenta; “más este delito, por odioso y vituperable que sea,  uso dicha expresión como sinónimo de aborto, tema del presente capítulo”. Carrara también coincide en que el aborto no puede ser juzgado de igual manera que el homicidio, pues la vida que se extingue no puede considerarse como definitivamente adquirida; es más una esperanza que una certeza; y entre el estado de feto y el de hombre hay tanto intervalo y se interponen tantos obstáculos y peligros, que siempre puede quedar en duda si, aun sin la expulsión violenta, esa vida esperada habría podido llegar a convertirse en una realidad.

Consiguientemente, el delito de feticidio, por una justa consideración de proporciones, debe considerarse mucho menos grave que el homicidio, aun por el solo aspecto primario de la cantidad natural. El daño inmediato es, respecto al ser que se extingue, tanto menor cuanto eran mayor es la probabilidad de que ese ser no hubiera logrado nunca la vida extrauterina y también es menor en cuanto a la sociedad y a la familia.

Más adelante, este autor explica los elementos de este delito: preñez, dolo, medios violentos y muerte subsiguiente del feto.

La preñez es el elemento material del delito y es cuando la mujer ha concebido un nuevo ser que aún no ha nacido. “Cuando la mujer no consiente el aborto procurado, los sujetos pasivos del delito son dos: la mujer a quien se le ha condicionado el aborto, y el feto a quien se ha dado muerte; pero cuando es la mujer misma la que se procura el aborto, o lo consiente, entonces el único sujeto pasivo del delito es el feto. Por lo tanto, es preciso que el feto exista, porque no puede haber delito contra lo que no tiene entidad; y por lo mismo es necesario que la mujer esté encinta, y que su preñez esté aprobada por la acusación, de manera positiva.”

El dolo, el “aborto procurado”, como llama Carrara, que es el aborto intencional, se compone de dos elementos: el conocimiento de la preñez y la intención encaminada a expulsar el feto; en el aborto culposo distingue Carrara dos circunstancias: cuando se trata de una mujer embarazada lícitamente se considera “más digna de compasión” y no sería humano agregar a su dolor un problema legal; y cuando la mujer ha sido embarazada ilícitamente “se presentan grandes controversias. Algunos han vacilado en dejar impune en ella el aborto culposo, por sospechar que bajo el pretexto de inadvertencia se escondiera el dolo; mas si esta sospecha puede llegar a esmeradas investigaciones con un fin de probar que la mujer es culpable de aborto intencional, no puede bastar para imputarle como delito punible el título de aborto culposo, cuando en realidad resulta que éste se efectuó por mera imprudencia.”

“Cuando el aborto se realiza por la acción de un tercero, debe distinguirse si el hecho este tercero procedió de mera imprudencia sin intención de ofender a la mujer, podría imputarse del título de lesión culposa gravísima; si un hombre golpea dolosamente a la mujer encinta, sin conocer su estado, y ocasiona el aborto, se tendrá el título de lesión preterintencional gravísima; y si finalmente la golpea conociendo su estado, se tiene el título de lesión dolosa gravísima. De modo que la ciencia moderna no reconoce el título de feticidio sino cuando concurre intención dirigida a la muerte del feto; pero no hay esta intención si se trata del hecho en la mujer, cesa toda responsabilidad penal; y si se trata del hecho de un extraño, entra en su lugar otro título de delito.”

Los medios violentos son los medios abortivos, y pueden ser mortales cuando se provoca temor en la mujer; físicos, al dar sustancias abortivas; y, mecánicos, los golpes.

El último elemento que señala Carrara es la muerte del feto, que debe tener estrecha relación con los tres elementos anteriores.

Maggiores define el aborto como la “interrupción violenta e ilegítima de la preñez, mediante la muerte de un feto inmaduro dentro o fuera del útero materno”.

El maestro Celestino Porte Petit distingue tres tipos de aborto: aborto consentido; aborto procurado, propio o autoaborto; aborto sufrido y aborto culposo.

“Aborto consentido es la muerte del producto de la concepción en cualquier momento de la preñez, realizado por un tercero con el consentimiento de la mujer grávida.”

“Aborto procurado, propio autoaborto, es la muerte del producto de la concepción en cualquier momento de la preñez, llevada a cabo por la mujer en ella misma.”

“Por aborto sufrido debemos entender la muerte del producto de la concepción en cualquier momento de la preñez, sin o contra el consentimiento de la mujer grávida.”

El aborto culposo es el causado por imprudencia de una mujer embarazada.

Nosotros consideramos que el aborto, en general, es la muerte del producto de la concepción originada por un agente externo en cualquier momento de la preñez. n