La batalla del 21

Escrito por  Sergio Ferrer Ene 14, 2021

Hay una vertiente cuasi ideológica dentro de una aparente izquierda en Guerrero que reitera mentiras, difama e incluso en casos extremos intenta encausar a la opinión pública al odio. Haciendo un paréntesis, podemos reconocer que están las opiniones descarriadas que vemos a diario en las redes sociales, las de las personas que escriben algo porque les disgusta o gusta alguna publicación y pueden comentar con groserías, ser ofensivos, plasmar reflexiones sin sustento o bien jugar bromas pesadas.

Pero, les hablo de acciones coordinadas, de la utilización de los temores, de ataques consecutivos, sí, hemos dicho que Guerrero es un estado combativo, históricamente, desde los tiempos de la independencia hasta las luchas legítimas contemporáneas, sin embargo, hay una especie de fórmula aplicada para colocar nuevas aparentes verdades como una salvación o la única ruta que hay para avanzar en el estado, que han regado en sus discursos desde antes de los tiempos electorales formales.

De ningún lado debe haber ataques que busquen vulnerar o violentar a las personas, eso es una afirmación sin duda. Y aunque ya podemos ver cierto trabajo legislativo en materia de violencia digital, queda un largo camino referente a la regulación o conocimiento de nuestros derechos en el mundo virtual.

Aparte, existe la manipulación de la percepción ciudadana, la que tiene en sus objetivos el control de pensamiento masificado, tristemente vemos que estas cuestiones se van afianzado más, que hay grandes consultorías que generar ganancias a costa de medir nuestros gustos, miedos, buscan dirigir nuestros razonamientos para efectos diversos como puede ser con la publicidad pero también con el marketing político. Sí la publicidad existe desde hace tiempo, pero ahora hay una fusión de teorías y trabajo especializado en tomar parte del control de nuestra nave persona, sin que lo digan directamente y a veces sin que lo notemos o pensemos que es algún tipo de coincidencia.

Esto, poniendo en un vasito aparte las reglas que están instaurando los altergobiernos digitales con los ejecutivos y creativos que tienen aplicaciones que están acelerando la minería de datos y que cotizan en bolsas de valores, aunque hay quienes defienden por ejemplo a Whatsapp y piden no ser alarmistas, habrá que conocer tales posturas y ponerlas a debate.

Regreso a lo direccionado, retomaré un caso de la Montaña. Dos personas, una es una mujer servidora de la nación que dedica buena parte del tiempo a denostar y señalar tanto a la diputada local Erika Valencia, como al virtual candidato a la gubernatura Félix Salgado, pero, además ha negado atención a posibles beneficiaros por no ser de su “corriente” partidista. Shock.

El otro caso, es una precandidata a una diputación federal que, haciendo scouting en Alcozauca, nos comentaron de  quejas por actos de corrupción y direccionamiento anticipado de la intención del voto atendiendo la labor de programas sociales, incluso en días pasados se vio acompañando a Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, sin que se supiera que haya pedido licencia a su puesto como Servidora de la Nación.

Y ¿qué? Todos podemos poner lo que queramos en nuestras redes, bueno, aquí haría el cuestionamieto ético; ¿es válido que utlizando los conceptos: lucha, izquierda, Morena, pueblos indígenas, Cuarta Transformación, se promueva una guerra de descalificación y divisionismo que llevan rato ya ejecutando? ¿sólo así debe ser el cambio verdadero?

Que la verdad triunfe y de verdad encontremos la unidad ante la adversidad pandémica y ética de estos tiempos. n

@raschie