El Chapulín Colorado

Escrito por  Ginés Sánchez Jul 14, 2020

El Chapulin Colorado, el anti heroe por excelencia, mediocre, torpe, tonto y miedoso por naturaleza, podria ser una buena analogía al ya hoy, por donde se le vea, impresentable Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa. Siempre que fué requerido, el chapulín, pára resolver algo, complicaba aún más las cosas, pero lo más preocupante a caso seria su iniciativa y el creer que verdaderamente tenia poder y capacidad alguna, se ponia su traje de superheroe creyéndose de verdad que lo era, aunque fuera en realidad sólo una botarga.

Similitudes hay más, en los programas de la televisión humorística mexicana, había otros actores que lo pensaban en realidad héroe y que resolvería algún problema, cuándo, lo repito, era justo lo opuesto; en parte de las muy poco informadas y letradas élites mexicanas, Calderón aún sigue siendo visto cómo "héroe", por increíble que esto parezca.

Ojala Calderón, personaje caricaturesco pero siniestro, fuera sólo un ícono de la época dorada de la televisión y la comedia en México, lo trágico es que es real, y llegó ni más ni menos que a la presidencia de su país, México; aunque las similitudes sólo se limiten a su mezcla de torpeza con iniciativa. Felipe Calderón, además de adolecer de todos esos defectos es una persona con la más mala entraña que pueda haber en política, nunca reparó en pisotear el sistema electoral del pais, que tardó decadas e incluso vidas humanas en construirse: lo dañó hasta perder buena parte de su credibilidad, sucediéndose por efecto, reforma tras reforma electoral, que sólo enredaron más el tema.

El Chapulin Colorado, es impensable, se habría asociado con los malos, cómo los hizo sin ningún pudor Calderón con los criminales, ni tampoco hubiera sido capaz de provocar la muerte de un mosquito siquiera; la guerra ficticia y fallida de Calderón mató cientos de miles, separó familias, dejó incontables huérfanos y a un país en la Ley de la selva.

Hoy, afortunadamente buena parte de los mexicanos sabemos la realidad, conocemos la verdadera esencia del chacal del Siglo 21. Pero el personaje ahi sigue, con todo su veneno y naturaleza opaca y mediocre, opinando de todo y de nada, via su cuenta de Twitter, sin importarle que sólo reciba miles de insultos cómo respuesta, y nula sea su influencia en la vida pública mexicana. Por cierto, que su actuár me remite a una escena clásica de Gómez Bolaños interpretando al Chapulín, aquellas en las que que decia: ¡yo opino, yo opinooo, yo opinooo!", sin poder siquiera articular frase válida o inteligible ni terminar sus enunciados, y siendo siempre interrumpido por otros, sin que nunca, en los hechos, un punto de vista suyo fuera tomado en cuenta por nadie.

En ese gris personaje, Felipe Calderón, están muchas de las explicaciones del infierno en el que, innecesariamente, se convirtió nuestro país. Y una disculpa de paso a nuestro entrañable Chapulín Colorado, él siempre nos dió alegrias (y aún hoy nos las sigue regalando), mientras Calderón Hinojosa sólo nos dá vergüenza, muerte, miedo, luto y horror.

Ojalá y pronto la Justicia lo alcance. Aunque ya, el Juicio implacable de la Historia llegó pára el, de una manera inexorable. n