Operativo Mochila

Escrito por  Raúl Sendic García Feb 07, 2020

El lamentable hecho que sucedió en días pasados, cuando un niño alumno de una escuela privada de Torreón, Coahuila, disparó contra varias personas, asesinó a una maestra y después se suicidó, desencadenó las iniciativas de poner en operación los llamados operativos Mochila, que no son otra cosa que la revisión de los útiles escolares de los estudiantes en la entrada de las escuelas.

Los llamados operativos Mochila es verdad que han descubierto armas de todo tipo que podrían atentar contra la seguridad de estudiantes, profesores y trabajadores en las escuelas.

El 15 de enero, en el plantel 01 del Colegio de Bachilleres, se inició el Programa Operativo Mochila en Guerrero, con la presencia de autoridades estatales y de personal de la Comisión de los Derechos Humanos del estado. Tales acciones, a decir de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, atentan contra la dignidad de los estudiantes, además de que ubican sin fundamento legal alguno a los alumnos como sospechosos de poseer o portar cualquier tipo de arma y de sustancias ilícitas.

Tales operativos atentan contra el honor de miles de menores, aunque estas acciones se lleven a cabo con el consentimiento y la participación de los padres de familia.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha señalado estas acciones como atentatorias contra los derechos de la niñez y de la infancia; es claro que se debe de educar a los hijos en casa, orientar a los padres de familia, implementar pláticas y talleres, pero nunca generar excesos en la aplicación de operativos fuera de la ley, que en su aplicación discriminan y estigmatizan a alumnas y alumnos, y es de reconocer que se debe de garantizar el respeto a los derechos humanos, particularmente la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

No se debe de aplicar medidas coercitivas contra los menores; la Comisión Nacional de los Derechos Humanos hizo con oportunidad un llamado a las autoridades educativas de todo el país “a no aplicar estos operativos Mochila”, dado que no existen protocolos homologados para su aplicación, además de que se exponen las pertenencias del alumnado a la vista, operaciones que ha efectuado personal de seguridad pública uniformado y fuertemente armado, utilizando los llamados binomios caninos y detectores de metales, lo cual genera incertidumbre y un clima amenazador para los menores; incluso en ocasiones se ha llegado a revisiones corporales que implican tocar el cuerpo de los menores o pedirles que se quiten la ropa, con lo cual se atenta gravemente contra la dignidad y la intimidad de las personas.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha hecho un llamado a la Secretaría de Educación Pública y a las autoridades educativas en general a no implementar medidas de este tipo, por considerarlas reactivas. Es necesario que autoridades y padres de familia implementen acciones preventivas, principalmente la comunicación entre padres e hijos, entre niños o adolescentes y sus familias, que impulsen prácticas amorosas y generen vínculos comunicativos y de confianza entre las familias.

Es claro que en algunos casos existe en los estudiantes una falta de afecto, de cariño, de amor y empatía, problemas emocionales, trastornos emocionales psicológicos e incluso psiquiátricos, lo cual hace necesario poner atención particular en su salud mental, en su comportamiento, en sus aspiraciones y sueños, en sus proyectos de vida, en el desarrollo de sus potencialidades.

Es necesario redimensionar el valor de la familia, como la célula más pequeña, pero más importante, de una sociedad; ponerle atención al desarrollo personal sano y armónico de niñas y niños, afectivo y emocional; a la empatía social, al aprendizaje y al desarrollo de los valores sociales y humanos.

Existe un debate sobre la operación Mochila Segura, si se debe seguir aplicando o no, si es una medida coercitiva o efectiva, si se seguirá operando o no, si atenta o no contra los derechos de la infancia, si discrimina y violenta la intimidad de los niños, si es sano hurgar en sus pertenencias con policías armados o perros entrenados, si en verdad es una medida contra la violencia y la drogadicción, si es en realidad efectiva para prevenir la violencia en las escuelas, si atenta contra los derechos de la niñez a la educación y a la intimidad.

¿Cuál será la posición del sistema educativo nacional, de los padres de familia, de los maestros y de las autoridades de los tres niveles de gobierno? n