Media Luna, una olla exprés

Escrito por  Nov 25, 2017

El gobierno deberá ser muy cuidadoso en el caso del conflicto laboral existente desde el pasado día primero en la mina de la empresa Media Luna, en Cocula.

El delegado federal del trabajo, Felipe de Jesús Delgadillo Blanco, precisó que lo que hay en la empresa minera Media Luna, propiedad de la sociedad Torex Gold, no es una huelga, sino un paro ilegal, derivado de una disputa entre sindicatos por el contrato colectivo del trabajo.

Huelga o paro, legal o ilegal, el problema está ahí; el mismo funcionario lo calificó de “situación delicada”.

Los ánimos están calientes; subieron de temperatura a raíz del asesinato de dos obreros en un retén.  El delegado afirma que ninguno de los dos trabajaba para la minera y que el hecho ocurrió a 15 kilómetros de distancia.

Se habrá de tomar en cuenta que cualquier incidente que ocurra e involucre a los obreros en conflicto vendrá a contaminar la situación y generará más condiciones de violencia.

Por eso mismo, es importante que la autoridad –federal, estatal y municipal– permanezca muy atenta y vigile, sin deslindarse del problema, que con la mayor rapidez y en el modo más transparente, se lleve a cabo el recuento mediante el cual los trabajadores determinen mediante mayoría si permanecen en el sindicato cetemista o eligen afiliarse al que dirige Napoleón Gómez Urrutia en el país.

Si los obreros han sido engañados, si sólo 22 de los 600 obreros de la minera se encuentran en paro, como dice el delegado, con el recuento quedará todo resuelto, como reconoce el mismo funcionario.

Luego entonces, es cuestión de dar fluidez al procedimiento legal del recuento a fin de que se lleve a cabo sin trabas, pues mientras más se prolongue el conflicto más probabilidades habrá de que haya sucesos que lamentar, pues no se debe descartar que, con independencia de la situación laboral, no faltará quién meta mano para sacar provecho de la situación.

Tiene razón el funcionario federal al afirmar que el asunto debe resolver con apego a la legalidad; empero, conociendo la forma como se maneja la ley, la autoridad deberá vigilar que todo se lleve a efecto sin tardanzas, ni maniobras extralegales.

Demasiada sangre corre ya a raíz de la violencia cotidiana en todos los ámbitos de la entidad, como para que el gobierno cometa el desatino de esperar a que brote más para intervenir a efecto de poder erigirse en héroe y adquirir popularidad apareciendo como el gran solucionador de problemas que, al final de cuentas, él mismo dejó crecer. n