Corridos y narcocorridos

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Nov 24, 2017

En su gran mayoría de los narcocorridos se ubican dentro del corrido norteño, con una estructura tradicional que va de la introducción, la ubicación en el tiempo y espacio de lo que se va a relatar, una narración como una crónica versada, con una despedida que se sitúa en una moraleja.

Los hechos narrados en los narcocorridos, particularmente se ubican en el llamado Triángulo de Oro del Narcotráfico en la Zona de Chihuahua, Sinaloa y Sonora, haciendo referencia a las actividades en torno al tráfico de drogas, que pueden ser traiciones, emboscadas, secuestros, levantones, contrabando; en los años 70 del siglo pasado, fueron memorables los corridos Contrabando y traición, La banda del carro rojo y Camelia La Texana, donde se exaltan fugas, traiciones, enfrentamientos, y en la parte moralista condena las acciones de soplones y traidores.

Las actividades de narcotráfico se han convertido en una forma de vida, con una presencia constante de la violencia, donde se destacan el uso de armas de asalto, como el AK-47, conocido también como cuerno de chivo, a quien le compusieron el corrido Temible Cuerno de Chivo, el AR15, el M16, las metralletas, así como la utilización de tecnologías, como son las avionetas, los radares o las camionetas de lujo.

Se hace apología de la violencia, del tráfico de drogas y de las ganancias que reditúan éstas, las grandes sumas de dinero que generan la producción, trasiego y venta de las drogas tradicionales, como lo son la mariguana y la cocaína; hoy también las llamadas drogas sintéticas o de diseño, llámense a estas, metanfetaminas, seudoafredinas, y crack.

Los narcocorridos se han transformado desde la ola de los años 70 que impusieran los grupos Los Tigres del Norte, los Cadetes de Linares; en los 80, los Tucanes de Tijuana y los Originales de San Juan, entre muchos otros.

Hoy los corridos se pueden escuchar en el campo, en la ciudad, en centros nocturnos, donde de alguna forma se censuraron fue en la radio y en la televisión.

A la pregunta de por qué el impacto del narcocorrido en la vida social y cotidiana, se puede centrar en la falta de oportunidades económicas, en la crisis educativa, en acciones contestatarias al poder, que redimensiona los valores que establecen con sus mensajes de violencia y autodestrucción.

Se ha entendido al narcocorrido como un subgénero musical de carácter popular, que en un principio se tocaba al ritmo de polka y de vals, muy característico en la música norteña, primeramente sólo utilizando el conjunto de cuerdas y el acordeón, hoy se han anexado la música de aliento de la banda sinaloense, las baterías y recientemente las cajas de sonidos y la inserción audios, de ráfagas, ataques y emboscadas.

Hoy la sociedad está inmersa en un proceso de violencia sin fin, el narcotráfico se ha vuelto una subcultura o contracultura con una filosofía de la vida de su relación con la muerte, con el éxito que da el dinero, con el acceso a una vida aspiracional a base de lealtades y deslealtades donde los compositores plantean que se puede encontrar el amor, las mujeres hermosas, los excesos y construir un nombre de leyenda.

En la parte estética, en la temática narcocorrido destaca la acumulación de dinero, de poder, del ostentoso, de lo llamativo.

El narcocorrido ha alcanzado una popularidad insospechada, a partir de los grupos como Los Tigres del Norte, Carlos y José, y de cantantes como Chalino Sánchez. En el aspecto comunicativo el corrido se ha transformado, ha integrado nuevas tecnologías que transformaron al narcocorrido en lo que hoy se conoce como movimiento alterado, con cantantes y grupos que han sido censurados pero que gozan de cabal popularidad en You Tube y en las redes sociales, que ha evolucionado al subgénero, llegando a lo que se dio por denominar movimiento alterado.

Que está influenciado la cultura popular y sus códigos culturales, aún con sus conflictos éticos y legales, que promueve un discurso de valores contrarios a los que dicta el estado, que se ha empeñado en prohibir los narcocorridos, llegando a la censura, la cual podría caer en excesos como acciones fascistas, al prohibir la interpretación de este subgénero musical en los medios de comunicación, bares, cantinas y centros nocturnos.

El corrido del movimiento alterado da una visión del mundo asociado a lo prohibido del comercio de enervantes, al consumo de alcohol y de drogas que ha llegado a movimiento alterado a quienes los puristas del narcocorrido los llaman canciones con música enferma, que dan a conocer estereotipos de tipificación que justifica la violencia y la ilegalidad. n