Estrategia anticrimen ineficaz

Escrito por  Esthela Damián Peralta Nov 22, 2017

El asesinato a tiros del presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California Sur, Silvestre de la Toba Camacho, y de su hijo Fernando, en la ciudad de La Paz, lamentablemente sólo confirma el reciente reporte del Congreso estadounidense en el sentido de que la violencia en México cobrará el mayor número de muertes en los últimos siete años.

Redactado por el Servicio de Investigación Congresional de la Unión Americana, el informe califica acertadamente de ineficaz la estrategia anticrimen del gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto.

El reporte titulado "¿Por Qué Está Rebotando la Violencia en México?", destaca que en 2017, los homicidios han continuado en una espiral hacia arriba.

Proyecta que, de mantenerse la tendencia actual de homicidios, 2017 superará al 2011 -el peor del sexenio anterior- como el año más violento para el País.

Las estadísticas preliminares de enero a septiembre muestran un incremento entre 20 y 30 por ciento respecto 2016. “Si esta tendencia continúa, México terminará el año con tasa de homicidios superior a 18 por cada 100 mil habitantes”, lo que haría a 2017 el año más violento.

El informe expone que varios factores pueden estar motivando el pico de violencia, incluyendo la continua fragmentación del Cártel de Sinaloa, la competencia para satisfacer la floreciente demanda de heroína en Estados Unidos y esfuerzos ineficaces de aplicación de la ley contra las organizaciones criminales transnacionales, tales como la remoción de capos criminales clave.

Menciona también que el rebote de los asesinatos de 2017, a pesar de la remoción de más de 107 de los 122 más importantes criminales violentos de México, sugiere que esos líderes son reemplazables.

Además de la crítica a la estrategia gubernamental anticrimen, el reporte califica a la corrupción como un problema perenne que golpea directamente a los cuerpos de seguridad.

Fechado apenas el pasado 8 de noviembre bajo la autoría de June S. Beittel, investigador del Servicio de Investigación Congresional de la Unión Americana, el informe utiliza las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de México.

Según la investigación, las autoridades mexicanas han sido ineficaces en su estrategia de privilegiar a los jefes criminales más altos, lo que, junto con la fragmentación de los propios cárteles, ha impulsado la actual ola.

Al respecto, los datos de incidencia delictiva actualizados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), revelan que octubre de 2017 es el mes más violento del que se tenga registro en las últimas dos décadas: dos mil 371 casos reportados oficialmente de homicidio doloso que dejaron un saldo de dos mil 764 víctimas. Es la cuarta vez en este año que se rompe el record mensual de homicidios y por ende también es el mes más violento en la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Y con lo acumulado en octubre ya suman, en lo que va de 2017, un total de 20 mil 878 carpetas de investigación por homicidio que también es un record.

Con lo registrado en octubre van siete meses en 2017 en los cuales se rompe la barrera mensual de los dos mil casos registrados de homicidios dolosos.

Hasta antes de 2017 solo se habían registrado, en un periodo de 20 años, cuatro meses en los cuales se había roto la barrera de los dos mil averiguaciones por homicidio en México y dichos meses corresponden, todos ellos, al 2011 que hasta ahora era el año más violento el que se tenía registro en México.

Los 2 mil 372 casos de homicidio doloso en octubre pasado representan un incremento del 27.4 por ciento en comparación con el mismo mes de 2016.

Estas carpetas de homicidio dejaron un saldo de dos mil 764 víctimas que equivale a un promedio de 89.1 víctimas de asesinato al día, o lo que es lo mismo, un saldo de casi cuatro personas asesinadas en México cada hora en octubre.

En cuanto a los estados más violentos Colima se mantiene en primer sitio, al igual que el año pasado, con una tasa de 75.4 homicidios dolosos por cien mil habitantes, seguido de Guerrero con una tasa de 53.3 casos por cada cien mil habitantes.

Pero en el tercer sitio ya se encuentra Baja California Sur con una tasa de 50.5 homicidios dolosos, nivel de violencia que ya supera al de Sinaloa, Chihuahua y Baja California, y que se acerca al de Guerrero.

El incremento de homicidios en Baja California Sur es notable. El estado pasó de 147 casos de enero a octubre de 2016 a 409 casos en este mismo periodo. Se trata de un incremento del 178 por ciento de los asesinatos. n