AMLO tiene la culpa

Escrito por  Javier Soriano Guerrero Nov 19, 2017

Desde hace algunas semanas algunos conocidos míos me han preguntado por qué no toco temas políticos en mis artículos.

Les contesto que no estoy muy empapado del tema y podría caer en errores, además, la mayoría de los articulistas en todos los medios hablan de política y políticos, así que uno más no hace falta.

Para empezar, ¿qué se entiende por política?

El diccionario lo define como la forma ideológica que centra el poder a un grupo de personas que lideran y velan por las garantías de una población. Entonces, pensé: ¿de qué tema político podría hablar que no haya sido mencionado por algún otro periodista, o que haya sido poco citado?

Por ejemplo: la corrupción. Ha sido tan analizado con nombres, pelos y señales, desde los personajes corruptos hasta la sombra que los cobija, que la gente ya está enfadada del tema, que ha propiciado la impunidad tan descarada que se observa, en el ámbito gubernamental, principalmente. Así que dije: esto no. Los partidos políticos. Con tantos partidos que hay, de todos los colores: rojos, verdes, azules, amarillos, guindas, cafés, escarlatas, y más, ya no sabe uno de sus ideologías, pues unos se dicen de derecha; otros, de izquierda; otros más, de centro; otros, extrema derecha; más, de extrema izquierda; otros, centro derecha; de centro izquierda. Luego vienen las alianzas: derecha con izquierda; centro con extrema derecha; izquierda con extrema izquierda; y así hasta el infinito. Todo esto, sin respetar sus estatutos o ideologías. Qué falta de seriedad. No. Tampoco puedo hablar de esto.

Personajes políticos. Cada vez que se acercan elecciones de cualquier tipo, ya sean federales, estatales o del Congreso, aparecen los llamados “chapulines”, que van de brinco en brinco, de partido en partido, buscando colocarse en las boletas electorales para seguir viviendo del presupuesto. Estos personajes, que no conocen la vergüenza, les da lo mismo un partido de derecha, de centro o de izquierda, lo importante es seguir en la ubre. Y de pilón, si ningún partido los quiere cobijar, se lanzan de independientes, según ellos, pensando que gozan de la simpatía popular para poder arriesgarse a buscar el hueso a través de esta modalidad. No. Tampoco. Hasta vergüenza da mencionar a este tipo de personajes.

Tal vez, alguno de los lectores de La Jornada Guerrero recuerde que hace unos meses mencionaba en uno de mis artículos a un personaje llamado Cincinato.

Lucio Quincio Cincinato (Roma, hacia 519 a.C. - 430 a.C.). General y político romano. Este personaje histórico encarnaba todos los viejos valores romanos, entre los que se encontraban la frugalidad rústica, el patriotismo y la falta de ambición personal. Fue nombrado por el Senado dictador por un breve periodo, pero él renunció al poder que le daba su nombramiento y prefirió regresar a seguir cultivando sus tierras. En honor a este personaje, en Estados Unidos se puso su nombre a la ciudad de Cincinnati.

Hablando de políticos guerrerenses, los que fungieron como presidentes municipales de Acapulco en los años1960 y 1970, todavía eran honestos. Hubo varios que, antes de ser funcionarios, tenían una profesión, la mayoría eran médicos. Ejercían sus funciones cual debe de ser, sin ser prepotentes ni andar rodeados de guaruras como ahora se estila. Al terminar su periodo, volvían a seguir ejerciendo su trabajo, como cualquier profesional. Pero estos personajes sólo quedan en el anecdotario urbano. Ahora ¿de quién podría hablar?

Las próximas elecciones de 2018. Faltan poco más de siete meses para que llegue el primer domingo de julio de 2018, cuando se elegirán el presidente de la República, senadores y diputados federales. En algunos estados, como Guerrero, se elegirán alcaldes y diputados locales.

Todos los partidos ya se alistan para empezar la selección de los candidatos para los diferentes puestos de elección popular. Empezó la rebatinga. La lucha todos contra todos para no quedar fuera de la lista.

No nada más los suspirantes a los puestos de elección se pelean los lugares, también los partidos andan peleando el poder, pues viendo cómo están las cosas, que las encuestas se dirigen hacia un solo lado, hacia Morena, están formando alianzas entre partidos con ideologías encontradas, pero eso no importa, lo que se trata es lograr el poder, aunque sea con el enemigo. Ya lo dijo alguien: mantén a tus amigos cerca, y a tus enemigos más cerca.

Parece que ven que viene alguien que les puede quitar el poder y, además, cobrarles todos los ilícitos habidos y por haber. Por eso se están despachando con la cuchara grande en este Año de Hidalgo.

Un ejemplo de ello es el bono millonario de retiro que hace unas semanas se autorizaron los diputados, quieren irse el próximo año con los bolsillos repletos.

Así que, viendo todo este panorama político, donde todo lo malo que pasa hasta el derrumbe de edificios en la Ciudad de México el 19 de septiembre pasado se lo achacan a López Obrador, así, todo lo que vean mal, se lo cargarán con tal de desprestigiarlo para que la gente ya no confíe en él y no vote por Morena. Así de espantados andan los demás partidos políticos. Por eso prefiero no hablar de política.

Porque, como lo dije, AMLO tiene la culpa. n