El gobernador Héctor Astudillo Flores y el rector Javier Saldaña Almazán inauguran el Congreso Nacional de Universidades de Cara a la Transparencia y Rendición de Cuentas, en el hotel Princess Mundo Imperial. El gobernador Héctor Astudillo Flores y el rector Javier Saldaña Almazán inauguran el Congreso Nacional de Universidades de Cara a la Transparencia y Rendición de Cuentas, en el hotel Princess Mundo Imperial. Foto: Raúl Aguirre

Apremia Saldaña a mejorar finanzas de la Universidad

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo Nov 18, 2017

Frente a rectores de las universidades del país, el de la Universidad Autónoma de Guerrero y presidente del Consorcio de Universidades Mexicanas, Javier Saldaña Almazán, destacó la necesidad de mejorar las condiciones presupuestales de este centro de estudios, pues a pesar de ser la cuarta universidad más grande del país, la que mayor número de carreras abrió en los últimos cuatro años y de haber pasado en ese periodo de 5.8 por ciento de credibilidad en la percepción ciudadana a 9.5, es “la universidad que menos recursos tiene”.

A cambio, se comprometió a que “el recurso que nos toque administrar o nos toque ejercer tiene que tener una cualidad: tiene que ser de alto impacto su aplicación”.

Posteriormente, en entrevista, Rodríguez Saldaña dijo que la rendición de cuentas “no es solamente financiera, sino todo lo que hagamos en la parte cualitativa, de preparar bien a los jóvenes, porque las nuevas tendencias internacionales dicen que los profesionistas que debemos formar deben ser competentes a nivel global, no local”.

Aseguró que las auditorías, unas 18, que han sido aplicadas a la UAGro en los pasados cinco años han servido a la universidad para reorientar el ejercicio y la aplicación de los recursos. Puso como ejemplo el caso de las ceremonias y fiestas de terminación de cursos, que desde hace dos años se dejaron de hacer porque son actividades que la Federación no reconoce, y que no sólo implican una afectación en la economía de la Universidad, sino también de las propias familias, pues al egresado se le debe comprar un traje especial para esa fecha.

En dos años de que no se han celebrado clausuras, dijo, ha habido un ahorro de casi 2 millones de pesos, que se han podido aplicar en otros asuntos más significativos para la propia casa de estudios.