Reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones

Escrito por  Eduardo López Betancourt Nov 18, 2017

El pasado 31 de octubre se publicó en el Diario Oficial de la Federación una reforma a la legislación en materia de telecomunicaciones y radiodifusión que precisa aspectos relevantes relacionados con la publicidad oculta en los programas y los derechos de las audiencias.

En concreto, son de gran interés las reformas al artículo 256, el cual establece que el servicio público de radiodifusión de interés general deberá prestarse en condiciones de competencia y calidad, a efecto de satisfacer los derechos de las audiencias, para lo cual, por medio de sus transmisiones brindará los beneficios de la cultura preservando la pluralidad y la veracidad de la información, además de fomentar los valores de la identidad nacional.

Entre los derechos de las audiencias previstos en ese artículo, refiere ahora la fracción IV tras la reforma que los concesionarios deben abstenerse de transmitir publicidad o propaganda presentada como información periodística o noticiosa. Se entenderá que se transmite publicidad o propaganda como información periodística o noticiosa cuando un concesionario inserta dentro de su programación informativa un análisis o comentario editorial cuyo tiempo de transmisión ha sido contratado por un anunciante, sin que tal circunstancia se haga del conocimiento de la audiencia.

Esto es una conducta habitual de los medios de comunicación, que presentan publicidad encubierta u oculta en sus contenidos, lo que al final resulta un engaño a la audiencia. Esto debe evitarse a partir de ahora.

Sigue señalando la ley que, en su Código de Ética, los concesionarios señalarán los elementos y prácticas que observarán para prevenir y evitar incurrir en esta actividad ahora prohibida.

Por respeto a la libertad de expresión, el Estado no podría intervenir directamente en la censura de esos contenidos. De ahí que se apele a la responsabilidad de los medios con base en esos códigos de ética.

De acuerdo con la propia ley, los concesionarios de radiodifusión o de televisión o audio restringidos deberán contar con un Código de Ética, que, bajo un principio de autorregulación, tendrá por objeto informar al público en general la forma detallada como el propio concesionario se compromete a respetar y promover todos y cada uno de los derechos de las audiencias enumerados en el artículo 256 de la ley que hemos comentado.

Los Códigos de Ética se difundirán en el portal de Internet de cada concesionario; serán presentados al Instituto para su inscripción en el Registro Público de Concesiones 15 días después de su emisión por el concesionario; regirán integralmente la actuación del defensor de la audiencia e incluirán los principios rectores que se compromete a respetar el concesionario ante la audiencia. El Código de Ética será emitido libremente por cada concesionario y no estará sujeto a convalidación o a la revisión previa o posterior del Instituto o de otra autoridad, ni a criterios, directrices, lineamientos o cualquier regulación o acto similar del mismo Instituto u otra autoridad. n