Informe alegre

Escrito por  Nov 18, 2017

La ambigüedad con que el titular de la Secretaría de Turismo estatal (Sectur), Ernesto Rodríguez Escalona, presentó su información a diputados del Congreso local reclama la ampliación de la misma para tener una mejor idea del trabajo que la dependencia ha llevado a cabo.

Por ejemplo, dio a conocer que la inversión para promoción y publicidad de Guerrero en estos dos años –2016 y 2017– rebasa los 500 millones de pesos, con la aportación de los tres órdenes de gobierno y nuestros socios comerciales.

No es de dudarse que se hayan gastado los 500 millones, lo que no se sabe es específicamente cómo lo hicieron; el funcionario no ofreció una explicación respecto a los estados y países en que se hizo la promoción, ni los gastos que hubo en cada gira.

Datos como estos oculta Rodríguez Escalona siempre que habla de promoción.

Presentó abundantes datos, pero no hay manera de comprobarlos; cifras sin sustento que no se pueden confrontar para verificar su autenticidad. Está el caso de la ocupación hotelera: apuntó que en dos años de gobierno se ha incrementado esta cifra y pasó de 45 por ciento a 55.7 por ciento de manera global, “lo que habla de los esfuerzos que se han venido presentando”.

Lo que dice Sectur eso es; si algún hotelero se atreve a desmentir, viene en respuesta el linchamiento.

Antes, los hoteleros llevaban un control de ocupación, pero la diferencia con el que manejaba el sector oficial era muy notable; finalmente, el gobierno decidió que solamente Turismo estatal manejaría la estadística.

Las cifras triunfalistas de Sectur se estrellan con los datos que llegan a deslizar hoteleros del Acapulco Tradicional, quienes suelen quejarse de que hay hoteles que en un fin de semana llegan a tener una habitación ocupada o ninguna.

Hace algunos días, empresarios de esa zona se quejaron de que las obras emprendidas hace dos años para impulsar el sitio permanecen inconclusas, pero eso no lo informó Rodríguez Escalona a los legisladores, que tampoco lo cuestionaron.

Otro aspecto que ocultó el funcionario es que el gobierno nada ha hecho para diversificar y aumentar los atractivos turísticos, independientemente de la infraestructura, requisito que operadores de cruceros le pusieron al gobierno estatal, para incluirlos en sus travesías.

Si bien es verdad que los números son fríos, que no se calientan, no menos verdadero es que se prestan a la manipulación para alterar la realidad o los resultados de un trabajo. A pesar de su “relanzamiento”, del cual se enorgullece Rodríguez Escalona, Acapulco sigue convertido en un destino de fin de semana, puentes y vacaciones, huérfano de aquella temporada que, comenzando en diciembre, concluía en abril, al finalizar Semana Santa. n