Hacia una reconstrucción digna y transparente

Escrito por  Nov 01, 2017

Los guerrerenses no pueden vivir la misma historia. Huracanes y sismos han golpeado fuerte y sin piedad las tierras surianas. A cuatro a años de los fenómenos naturales Ingrid y Manuel, un número importante de damnificados aún no tiene hogar. La reconstrucción que empezó en 2013 sigue sin concluir, a pesar de que el presidente Enrique Peña Nieto destinó millones para que se edificara el Nuevo Guerrero.

Hace algunos días, habitantes de Papagayo, del municipio de Juan R. Escudero, se manifestaron en la capital del estado exigiendo a la Sedatu que termine de construirles sus casas. De igual modo, constantemente, vecinos del fraccionamiento El Nuevo Mirador, de Chilpancingo, bloquean calles para pedir que se concluyan los trabajos. Las familias afectadas siguen sin tener un hogar.

Estos dos casos tienen algo en común. Los habitantes son damnificados de la reconstrucción, y se preguntará por qué. En el primero pretendieron entregar en Papagayo viviendas en un sistema de construcción alejado de sus usos y costumbres, en palafitos; los pobladores, con justa razón, las rechazaron; argumentaron que parecían periqueras y que eran inseguras.

Son cuatro años de angustia, enojo y frustración. Historias de familias que no han podido reanudar su vida. Son varias dependencias involucradas en el proceso, entre estas la Sedatu del gobierno federal. Su delegado actual, José Manuel Armenta, ha dicho una y otra vez que, por omisiones, en varios procesos, los problemas en la reconstrucción aumentaron, y no se ha podido concluir.

El delegado de la Sedatu ha sido claro en que esta reconstrucción es diferente; enfatiza que el proceso es transparente desde el principio; explica que las brigadas que levantaron el censo en las zonas dañadas por los meteoros estuvieron integradas por representantes de los gobiernos federal, estatal y municipal.

El delegado de Sedatu resalta que, afortunadamente, en esta emergencia la atención a los damnificados ha sido inmediata, y el gobernador, Héctor Astudillo Flores, ha estado atento para agilizar los procesos y acceder a los recursos de la reconstrucción, de tal manera que la reconstrucción que empezará en unas semanas debe ser distinta y no caer en los errores del pasado; las acciones de reconstrucción en Guerrero se encaminan a construirse en cimientos firmes y transparentes. n