Ayotzinapa: la lucha sigue

Escrito por  Oct 25, 2017

Durante la tercera audiencia de oficio en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre el Mecanismo Especial de Seguimiento (MES) para el caso Iguala, efectuada en Montevideo, Uruguay, familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos cuestionaron el uso político de la Procuraduría General de la República (PGR) y condenaron que a Tomás Zerón se le premia por sostener la “verdad histórica” mientras que contra otros, como Santiago Nieto (despedido de la Fepade por el caso Obedrecht), se arremete por atentar contra los intereses de la esfera del poder gubernamental.

En el acto, la CIDH puntualizó que, a tres años de la tragedia, no hay avances en la investigación, y advirtió que no abandonará a las familias, ni el caso.

El señalamiento de la CIDH deja en claro, por enésima vez, la falta de voluntad del gobierno federal para solucionar la desaparición de los jóvenes y su falta de interés por castigar a los responsables de los hechos.

No resolver un hecho de esta naturaleza en tres años no significa más que el gobierno federal no ha querido solucionarlo; ha ignorado las voces de organismos internacionales exigiendo justicia, lo mismo que la participación de la Comisión Interamericana en las investigaciones desde el principio, primero mediante el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), creado ex profeso, y posteriormente por medio del Mecanismo Especial de Seguimiento.

El gobierno federal le ha apostado al agotamiento de los padres de familia, que, extenuados, deambulan por todos lados en el país y hasta en el extranjero luchando por su causa.

Las palabras de Blanca Nava, madre del normalista desaparecido Jorge Álvarez Nava, revela el estado de ánimo de los familiares, cuando apunta: “Las mentiras y trabas de funcionarios nos están matando poco a poco”.

Cumplidos los tres años de los hechos, las familias y sus representantes señalaron que continúa la obstaculización a la asistencia técnica internacional con acciones como el espionaje y el ocultamiento de información y evidencia al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, así como las declaraciones de funcionarios reivindicando la “verdad histórica”, carente de sustento científico.

Comenzado ya el proceso electoral, el tema de los desaparecidos será obligadamente tema de campaña de candidatos, sobre todo de los aspirantes a la Presidencia de la República.

La complejidad del caso estriba en que, si gana el PRI, es más seguro que el caso se sepulte en el olvido, y si triunfan los opositores al tricolor, nada remoto sería que negocien con el gobierno saliente para que ocurra lo mismo; habrá que esperar no obstante.