Las opciones de Moreno Valle

Escrito por  Ginés Sánchez Oct 17, 2017

Con la más que previsible salida de Margarita Zavala del PAN –que estaba más que cantada dado el total desprestigio de lo que queda del calderonismo– cuando tenía el veto de PRD y MC, los otros dos partidos del mal llamado Frente Ciudadano, más el virtual descarte de Miguel Ángel Mancera debido al terremoto del 19-S bis, sólo parece que quedan dos nombres que disputan la nominación de la mencionada coalición, y estos son Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle, pero dado el nivel de obsesión del presidente del blanquiazul por quedarse con la postulación, al ex gobernador de Puebla se le ven cada día menos posibilidades reales, a lo que su exagerada convicción para ser candidato presidencial, por cierto, no muy lejana a la de Margarita y Anaya, lo coloca ya mismo cerca de un punto de inflexión para tomar decisiones. Y sus opciones parecen ser tres:

  1. Rafael Moreno Valle se ha referido en múltiples ocasiones a un partido que aún no se define, en lo que a su postura de candidatura presidencial respecta, rumbo a 2018, y este es el Partido Nueva Alianza (Panal), y lo ha hecho deshaciéndose en elogios a dicho instituto político, dicho sea de paso, con estrechos lazos con el ex mandatario poblano, pues fue parte de la alianza de partidos que lo llevó a la gubernatura, además de que fue creación de su principal mentora e impulsora política, Elba Esther Gordillo. Otro escenario de fractura en el mencionado frente estaría a la vista con la posibilidad nada remota de que el aspirante se decidiera a competir por la primera magistratura bajo esas siglas, lo cual aseguraría también, de paso, el registro del partido turquesa.
  2. El que Moreno Valle se alinee a Ricardo Anaya y renuncie a sus aspiraciones presidenciales dándole su apoyo a cambio del total respaldo del PAN, controlado cupularmente por el segundo, para que la señora Martha Erika Alonso de Moreno Valle, su esposa, sea en automático la abanderada para ser la sustituta de la fugaz administración de dos años encabezada por el actual gobernador Tony Gali, sería algo así como una relección familiar por otros seis años al frente del estado de Puebla.
  3. Una tercera, menos probable, pero no imposible, es que Rafael Moreno Valle se aferre a ambas cosas, ser candidato a la Presidencia y que su esposa sea la próxima gobernadora poblana, aprovechando las múltiples alianzas que este tejió en su estado durante su gestión como mandatario, pero con cierto riesgo de perder, no sólo una de estas dos posibilidades, sino ambas.

Quién lo diría, el Partido Acción Nacional está dando un espectáculo de ambiciones desmedidas y de rupturas que superan a los que los panistas mismos durante décadas, como oposición sin todavía fuerza política real, tanto criticaron. n