Ni transparencia, ni rendición de cuentas

Escrito por  Oct 09, 2017

Acapulco sufre ya los embates de la crisis propia de la temporada, agravada por los temblores del pasado 19 de septiembre y las lluvias, en tanto la Secretaría de Turismo (Sectur) estatal apenas ha anunciado que “se redireccionarán las campañas de promoción”: mientras el enfermo está postrado urgido de atención, la Sectur apenas se está organizando para programar la intervención quirúrgica.

Este sábado se reportó una ocupación hotelera global de 37.8 por ciento, mientras que en la misma fecha de 2016 fue de 54.7 por ciento.

Atenida a lo connacionales que visitan la entidad sin necesidad de promoción, Turismo estatal no se había prevenido con nada, a pesar de que la temporada es la peor del año; luego, el sismo y el temporal le vinieron a correr los invitados a la fiesta, y a agudizar más la ausencia de paseantes.

Ahora que se ve con el problema encima, porque Ciudad de México, estado de México, Morelos y Puebla, entidades emisoras de visitantes, han resultado seriamente afectadas por el movimiento telúrico, ha recurrido al truco de que las campañas de promoción que supuestamente se están realizando y que nunca mencionó dónde, ni con qué presupuestos, las dirigirá a Centroamérica y América del Sur, a países como Colombia, Perú, Chile y Argentina, que nunca han sido vistos como mercados potenciales de turismo.

Mientras la crisis empezó en septiembre, Sectur apenas planea reorganizar las supuestas campañas, para que centroamericanos y sudamericanos vengan quién sabe cuándo.

Como medida emergente, dio a conocer este fin de semana una campaña especial de descuentos a la que la dependencia nada aporta, para sobrellevar los últimos meses del año.

Los descuentos van de 10 a 40 por ciento en hoteles y otros servicios.

Ernesto Rodríguez Escalona, titular de Sectur, habló este 6 de octubre de que, con el mismo propósito de atraer visitantes, “hay una agenda muy clara, que se trata de campañas de promoción en radio, de promoción en televisión; hay viajes de promoción”, agenda tan clara que nunca mencionó en qué entidades se desarrolla ese trabajo, ni otro detalle parecido.

Si esa agenda tan clara se lleva a cabo en los estados emisores de paseantes ya referidos, habrá de suponerse desde ahora que no dará resultado, porque la gente no vendrá por estar más preocupada por corregir los desperfectos que le ocasionó el sismo, que en pensar en vacacionar.

Si se efectúa en otros, difícil será convencerlos de la noche a la mañana que vengan porque para eso se requiere tiempo.

Lo más sorprende de todo es que la administración estatal sostenga en Sectur a funcionarios que no trabajan, no obstante que los mayores ingresos de la entidad provienen de la actividad turística.

Pero no sólo a Sectur habría que exigirle cuentas, sino también a la Secretaría de Turismo municipal, al Fideicomiso de Promoción Turística, a la Secretaría de Turismo federal y a otras entidades dedicadas a la misma actividad que consumen recursos públicos, pero no dan resultados.