En su primera conferencia de prensa, en la Catedral del zócalo, el arzobispo Leopoldo González González enfatizó que la labor de la iglesia no es de puertas cerradas. En su primera conferencia de prensa, en la Catedral del zócalo, el arzobispo Leopoldo González González enfatizó que la labor de la iglesia no es de puertas cerradas. Foto: Rubén Vázquez Santiago

Aceptaría fungir como mediador ante los violentos, el nuevo arzobispo de Acapulco

Escrito por  Héctor Briseño Ago 30, 2017

La labor de la iglesia no es de puertas cerradas, asegura


El nuevo arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, señaló que si es necesario fungir como mediador o reunirse con personas que hacen el mal para lograr su conversión, lo hará.

En su primera conferencia de prensa, en la Catedral del zócalo, González González enfatizó que la labor de la iglesia no es de puertas cerradas.

A pregunta expresa de reporteros, en relación a si aceptaría reunirse con personas que han delinquido, el arzobispo de Acapulco mencionó que “si el encuentro significa buscar la manera de cómo las personas que han dedicado su vida a la violencia, la delincuencia, el crimen, y así encontrar su conversión, el modo que puedan dejar eso, y reintegrarse a la sociedad como bendición, debo hacerlo”.

Indicó que ha recibido la invitación a reunirse con la Asociación Guerrero es primero, integrada por personas que han sido víctimas de la inseguridad y violaciones a los derechos humanos.

González González manifestó que “si mi mediación es útil para mejorar las condiciones del estado lo haré”.

Señaló que la labor de la iglesia no sólo es dentro de los muros, sino que en su labor evangelizadora también interviene en las comunidades, la vigilancia de la autoridad, pues es su misión transformar la realidad.

Señaló que “nuestra presencia es exigencia de la palabra. No es meternos en terreno ajeno”.

El arzobispo Leopoldo González llamó a la población a no perder la esperanza.

Señaló que, al frente de la arquidiócesis de Acapulco, trabajará en continuar en el esfuerzo por lograr la equitativa participación de todos en el bien común.

Mencionó que “veo a Guerrero como un pueblo de gran esperanza”, y recordó que la entidad ha sido afectada por desastres naturales fuertes desde 1950.